Los organismos internacionales dan un toque de atención a las cuentas de Sánchez

Bruselas advierte del riesgo fiscal de los Presupuestos del Gobierno para 2019

El FMI y la OCDE revisan a la baja sus previsiones macroeconómicas

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.
El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.

La Comisión Europea y algunos de los principales organismos económicos internacionales vertieron este miércoles un jarro de agua fría sobre los planes presupuestarios del Gobierno para 2019 y las proyecciones macroeconómicas del país en un momento en que el Ejecutivo ha admitido que si no consigue apoyos parlamentarios para dichas cuentas podría verse abocado a adelantar elecciones.

“La Comisión es de la opinión de que el plan presupuestario presentado por España corre el riesgo de incumplir las exigencias del Pacto de Estabilidad y Crecimiento”, señala el informe comunitario publicado este miércoles sobre las cuentas del Ejecutivo. En concreto, Bruselas subraya que los Presupuestos que le ha remitido el Gobierno pueden provocar una “desviación significativa” de la senda de reducción de déficit y deuda pública.

El plan presupuestario que el Gobierno pactó con Unidos Podemos y remitió a Europa recoge un incremento de ingresos del 0,6% del PIB y un alza del gasto, principalmente en materia social, del 0,2%. Una diferencia que debería permitirle ejecutar un ajuste estructural de cuatro décimas de PIB. Bruselas, que subraya que la propuesta ni siquiera ha sido presentada al Parlamento y reclama al Ejecutivo que le tenga al tanto de las novedades sobre su tramitación, estima, sin embargo, que el plan arrojará más gasto y menos ingresos de los anunciados. En concreto, asume que la recaudación solo se incrementará un 0,4% mientras que el desembolso público se elevará un 0,3%, lo que apenas permitiría una reducción estructural del 0,1%. Bruselas pedía un ajuste del 0,6%.

Así, aunque el Ejecutivo europeo calcula que el déficit pasará del 2,7% este año al 2,1% el próximo ejercicio, achaca la mejora al tono expansivo del ciclo económico y, más allá de descartar que el Gobierno logre su objetivo de rebajar la cifra al 1,8%, echa en falta una corrección estructural.

Con todo, Bruselas confía en que el país rebaje su déficit del 3% este año y salga del procedimiento de déficit excesivo en 2019, el club sujeto al brazo corrector comunitario del que el España es el último miembro. El Estado pasará entonces a un procedimiento de control preventivo, más laxo.

El Ministerio de Economía valoró positivamente este último punto y recordó que, por lo demás, el toque de atención recibido es similar al de Francia, Bélgica, Portugal o Eslovenia. Ciertamente, Bruselas evito una excesiva dureza con este grupo en comparación con Italia, para la que solicita la apertura e un expediente de déficit excesivo alarmada por una deuda pública que supera el 130%.

En el caso de España, la Comisión también exige atención al endeudamiento público, que debería bajar del 60% en los próximos años, al considerar que el Ejecutivo, que aspira a rebajarla al 95,5% en 2019 solo logrará llevarlo al 96,2%.

Un factor de riesgo ante futuras crisis que también fue destacado este miércoles por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el análisis de la economía española que acaba de concluir y ante el que recomienda realizar ajustes estructurales y estudiar nuevas vías de ingresos (ver despiece). El organismo que preside Christine Lagarde reconoció que la actividad del país marcha a buen ritmo pero revisó sus previsiones de crecimiento del PIB del 2,7% al 2,5% para este año, aunque mantuvo intacta la subida del 2,2% estimada para 2019. En paralelo, elevó en una décima el déficit público previsto para este año, hasta el 2,8%, y en dos el del próximo ejercicio, que culminaría en el 2,4%, aún por encima de lo que teme Bruselas.

“El crecimiento económico ha sido fuerte pero se proyecta una moderación en 2019 y 2020”, anunció, por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su Informe sobre Perspectivas económicas de España. La institución considera que el país crecerá un 2,6% en 2018 y un 2,2% en 2019, dos décimas menos de lo que preveía antes y una menos que lo que espera el Gobierno. Ante la desaceleración, la OCDE insta a España a atenerse a los objetivos de consolidación fiscal a medio plazo aunque asume que el Ejecutivo logrará su objetivo de rebajar el déficit al 2,7% este año y al 1,8% en 2019.

 

Más ingresos y un plan anticrisis

El Fondo Monetario Internacional celebró este miércoles la buena marcha de la economía española, que aunque se desacelere sigue liderando el crecimiento europeo, así como la paulatina disminución del desempleo. Sin embargo, el organismo que dirige Christine Lagarde destacó que “varios riesgos nublan las perspectivas en el medio plazo” e instó al Gobierno español a reducir la desigualdad, mejorar la productividad, aumentar el empleo, especialmente entre los jóvenes, y, con especial énfasis, a avanzar en la reducción del déficit y la deuda, a mayor ritmo que en la actualidad. España, aseveran, debe preparar un plan de contingencia y reconstruir los colchones fiscales del país para prevenir el impacto potencial de nuevas crisis en el futuro. El FMI valora positivamente las nuevas medidas de ingresos anunciadas por el Gobierno, como la creación de los nuevos impuestos digital y sobre las transacciones financieras, pero pide prudencia en su aplicación para no dañar el mercado e incide en la conveniencia de elevar la recaudación aplicando su receta habitual: reducir los productos sujetos a un IVA reducido e implantar más impuestos medioambientales.

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