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Descubre el tipo de inversor que hay en ti

investIQ es una herramienta que detecta y te ayuda a corregir los comportamientos que pueden afectar a tus decisiones de inversión

Ya lo escribió Aristóteles, “Conocerse a uno mismo es el principio de toda sabiduría”, y esa máxima rige también en el mundo de la inversión. Es posible que, aunque tú no seas consciente, tengas aversión al arrepentimiento –¿te da demasiado miedo tomar decisiones incorrectas y eso te bloquea?–, seas impulsivo –¿prefieres 3 euros ahora que 4 dentro de un mes? o que te veas influenciado en exceso por lo que hace el resto –el llamado efecto rebaño. Todo tiene sus consecuencias, positivas y negativas, cuando tratamos de sacar rendimiento a nuestro dinero.

Históricamente, los economistas trataban al hombre como un ser perfectamente racional y equilibrado, capaz de valorar todas las opciones disponibles y que siempre busca maximizar la utilidad. Las finanzas conductuales vienen a demostrar que, sin embargo, el ser humano tiene marcadas preferencias emocionales y problemas de autocontrol. Por tanto, muchas de sus elecciones son irracionales. De ahí que para tomar decisiones de inversión sólidas sea esencial conocer nuestras tendencias de comportamiento y cómo lidiar con ellas.

Esto es posible gracias a investIQ, la herramienta digital basada en finanzas conductuales lanzada por Schroders y desarrollada para ayudar al inversor a tomar mejores decisiones. Se basa en un test diseñado que han diseñado junto a una consultora especializada en la investigación de ciencias del comportamiento, que permite a los inversores entender lo que hacen y mejorar sus conocimientos financieros para así hacer elecciones de inversión más informadas.

Descubre el tipo de inversor que hay en ti

Carla Bergareche, directora general de Schroders para España y Portugal, cree que “la inversión no solo consiste en lo que sabes, sino también en cómo eres”. ¿Realmente somos tan diferentes unos de otros? Parece ser que sí. Creemos que la lógica y la razón siempre guían nuestras decisiones, pero no es así y la mente juega con nosotros más de lo que pensamos ya que nos hacer creer que actuamos de modo analítico cuando en realidad actuamos por instinto. Así, lo que parecen decisiones bien fundadas, en realidad se ven empañadas por diversas tendencias de comportamiento.

Una toma de decisiones más libre

Ya desde la prehistoria, nuestro cerebro utiliza “atajos” que a veces se convierten en “trampas”: en general, a la hora de elegir entre un abanico de opciones, no se elige la mejor, sino la que resulta más familiar, la que más capta la atención, se evita la más ambigua, o incluso se evita elegir, aferrándose al statu quo. Este concepto de statu quo o “tendencia al presente” es una de las principales tendencias de comportamiento de las personas. Otra tendencia clave es la aversión a las pérdidas: las pérdidas nos producen más tristeza que alegría nos dan las ganancias.

Existen muchísimas tendencias más que condicionan nuestra toma de decisiones: el exceso de confianza (nos creemos mejor que el resto para tomar decisiones, atribuyéndonos los méritos de nuestros logros y culpando a los demás de nuestros errores), el efecto rebaño (nos dejamos influir por algún amigo/familiar), el exceso de optimismo, etc.

El test utilizado (pincha aquí para rellenarlo) para clasificarnos en uno de los cuatro perfiles de inversor que Schroders ha identificado usa preguntas divertidas e interesantes. Además, la herramienta emite un informe detallado en el que se destacan las debilidades y fortalezas del usuario a la hora de tomar decisiones de inversión. El objetivo es que este pueda mejorar sus conocimientos financieros y para ello se pone a su alcance contenidos educativos y videos formativos para entender cómo nos afecta cada tendencia de comportamiento y qué podemos hacer para superarlas.

En definitiva, investIQ es una guía para aprender a invertir que, siempre utilizando un lenguaje sencillo y contenidos diseñados específicamente para el inversor, apoya el desarrollo de la educación financiera.

¿Planificador precavido o jinete solitario?

Descubre el tipo de inversor que hay en ti

En un año de funcionamiento y con más de 2.200 test completados, la conclusión que se saca es que los españoles somos, en la mayoría de los casos, conservadores. Y es que el perfil de inversor más común es el de planificador precavido (43% de los test), seguido del cazatendencias (29%) y, a distancia, los tipos de inversor más atrevidos: el optimista sensato (17%) y el jinete solitario (11%).

Estas son las grandes características de los cuatro tipo de inversores que ha identificado Schroders:

El planificador precavido. Personas que se toman su tiempo y hacen todo lo posible por informarse, para disponer de todos los datos necesarios antes de tomar una decisión. Es probable que se preocupen demasiado a la hora de tomar una decisión y que el invertir les genere mucha ansiedad y tengan gran aversión a las pérdidas y a la ambigüedad.

El cazatendencias. Este perfil suele pensar que lo mejor es refugiarse en la multitud y seguir los pasos de los demás. Es probable que sea excesivamente optimista y que las inversiones le pongan nervioso y le generen ansiedad. Se caracteriza, además, por tener una gran aversión al arrepentimiento.

El optimista sensato. Llamamos así a los inversores que les gusta escuchar los consejos de sus amigos y compañeros y tienden a hacer lo mismo que los demás. Tienen un perfil sosegado y tolerante, ven siempre el lado bueno de las cosas y es probable que asuman que el futuro será similar al presente. Además, tienden a verse afectados por el “efecto rebaño”, que consiste en seguir de forma irracional los comportamientos y consejos ajenos.

El jinete solitario. Este inversor a veces se deja llevar por la ansiedad y toma decisiones demasiado rápido. Es muy individualista, no se deja influir por los demás, cree en sí mismo y es probable que tome decisiones espontáneas por ser muy impulsivo. Tiende a pensar que las tendencias actuales seguirán siendo las mismas en el futuro.

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