Cepsa suspende su salida a Bolsa a tres días de su estreno

Fuentes financieras señalan que la demanda de la colocación no estaba cubierta

El accionista vendedor: "consideraremos volver al mercado" cuando las condiciones sean "favorables”

Cepsa salida a bolsa
Sede de Cepsa

Cepsa da un paso atrás en sus planes de salir a Bolsa. El accionista vendedor Mubadala, el fondo soberano de Abu Dabi que controla el 100% de la compañía desde 2011, ha decidido "desistir de la oferta de venta", y en consecuencia, "posponer su proceso de admisión a negociación en las Bolsas" debido, al "estado actual de los mercados de valores internacionales", según el hecho relevante enviado a la CNMV. En una nota de prensa posterior, la empresa sostiene que  considerará volver a intentar la colocación bursátil, si bien no ha fijado fecha ni plazo para hacerlo. 

La petrolera esperaba culminar la venta de acciones entre inversores institucionales y empleados del 25% de su capital el jueves, 18 de octubre. La horquilla de precios, fijada  a principios de octubre entre los 13,1 y los 15,1 euros, suponía valorar el 100% de la empresa entre 7.010 y 8.000 millones de euros, la mayor colocación desde la salida a Bolsa de AENA en 2015. Sin embargo, "los acontecimientos económicos internacionales más recientes han sembrado una gran incertidumbre en los mercados internacionales"  y "el apetito de los inversores internacionales se ha retraído de manera significativa", señala la nota de la compañía. 

La fijación del rango de precios ya estuvo en la parte baja de lo inicialmente previsto. Este lunes, según fuentes financieras, la compañía no había logrado aún completar el 100% de la demanda, si bien se situaba por encima del 70%. Durante la semana pasada, la tardanza en completar el libro, la caída de las Bolsas (el Ibex se dejó casi un 4% entre el miércoles y el viernes) y la bajada del petróleo hacían sospechar que la demanda no se cubría. 

Con todo, Cepsa no descarta volver a intentar la salida a Bolsa en el futuro. "Como inversor a largo plazo, consideraremos volver al mercado cuando creamos que las condiciones son favorables”, asegura la nota. Antes de confirmar su venta en Bolsa, en el mercado se barajaron otras opciones, como la venta de parte del capital a un socio del sector energético o la entrada de otros fondos como accionistas. De hecho, Rothschild estuvo trabajando al margen de los coordinadores de la eventual salida a Bolsa en busca de un socio financiero o industrial para la petrolera. 

Descartada, por el momento, la opción de salir a Bolsa, Musabbeh Al Kaabi, consejero delegado Mubadala,  ha asegurado que, "pese a que las condiciones de mercado se han deteriorado significativamente, los comentarios de los potenciales inversores han reforzado nuestra visión del valor de Cepsa y de su fortaleza en los principales negocios". Para el consejero delegado, "Cepsa es una gran compañía y estamos orgullosos de nuestra relación a largo plazo". 

En el camino de regreso de Cepsa a la Bolsa se ha cruzado el renovado temor de los inversores sobre la desaceleración económica global, después de que el FMI rebajara la semana pasada sus previsiones de crecimiento, y el alza de la rentabilidad del bono de EE UU, que hace temer subidas más intensas de interés en por parte de la Fed que aceleren un cambio de ciclo. Otro gran cambio cambio respecto al viernes es la creciente tensión internacional que pesa sobre Arabia Saudí por la desaparición del periodista crítico Jamal Khashoggi, que ha desatado una enorme oleada de críticas a nivel mundial en el ámbito político y empresarial y que supone un elemento de incertidumbre también sobre Abu Dabhi, cuyo fondo soberano es el dueño de Cepsa. El propio presidente de EE UU Donald Trump ha elevado el tono de la crisis y ha prometido un “severo castigo” a Arabia Saudí si Estados Unidos confirma que agentes saudíes mataron al columnista de The Washington Post.

Sobre el mercado español pesa además la inquietud que contagia Italia con la presentación de sus presupuestos a Bruselas, en los que prevé elevar el déficit público, y también la falta de acuerdo en las negociaciones del brexit, sobre el que esta semana celebra el Consejo Europeo un encuentro decisivo. En el camino de Cepsa ha surgido también la presentación del acuerdo de presupuestos entre el Gobierno y Podemos, que incluye la supresión a las sobreretribuciones de la energía nuclear e hidráulica que ha hecho caer con fuerza a las compañías eléctricas.

En la colocación de Cepsa estaban trabajando Rothschild, jefe de los asesores, y también Bank of America Merrill Lynch, Santander, Citi y Morgan Stanley, coordinadores de la salida a Bolsa. Los despachos Clifford Chance y Allen & Overy se han encargado de la parte legal. También estaban en el grupo de bancos colocadores colocadores Barclays, BNP Paribas, First Abu Dhabi Bank, Société Générale, UBS, en un tercer escalón, y BBVA y CaixaBank.

El dividendo de la petrolera era uno de los principales argumentos esgrimidos en favor de Cepsa por los colocadores. Según recogía el propio folleto, Cepsa prometía un reparto de 450 millones en dividendos en 2019, lo que supone incrementar el pago en un 5% con respecto a este año y mantener el pay out (el porcentaje del beneficio repartido a sus accionistas) por encima del 50%. Con cargo a 2020 preveía abonar 475 millones y con respecto a 2021, unos 500 millones. En el conjunto de los tres ejercicios el objetivo manifestado era pagar 1.425 millones de euros.

De una "vocación de continuidad" al "orgullo de la relación"

Cepsa ha enviado dos notas de prensa en las que varían algunos matices de una a otra. Si en en el primer comunicado de prensa en el que anunciaba el retraso de la salida a Bolsa el inversor Mubadala manifestaba su "vocación de continuidad como inversor a largo plazo", en el segundo se cita que el inversor está "orgulloso de su relación a largo plazo" pero ya no aparece la "vocación de continuidad". 

En la segunda nota, además, Mubdala asegura que considera "volver al mercado cuando creamos que las condiciones son favorables”, una intención que en la primeara nota no aparecía de manera explícita. 

En mayo, cuando empezó a trascender el plan del fondo soberano de Abu Dabi de colocar parte del capital de la petrolera en Bolsa, en el mercado se barajó la posibilidad de que el fondo árabe diera entrada a algún socio industrial u otro fondo homólogo en el capital de la petrolera.

En el hecho relevante enviado a la CNMV este lunes, la versión ha sido única: "desistir de la Oferta de Venta" y  "posponer su proceso de admisión a negociación en las Bolsas de Valores Españolas  en atención al estado actual de los mercados de valores internacionales". 

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