Cepsa frena su venta privada y avanza en su salida a Bolsa para otoño

Los bancos colocadores confían en que triunfará la opción del reestreno en el mercado

Rothschild busca inversores pero esta opción pierde fuerza

El ministro de Energía de Emiratos Árabes Unidos y presidente de Cepsa, Suhail Al Mazrouei.
El ministro de Energía de Emiratos Árabes Unidos y presidente de Cepsa, Suhail Al Mazrouei.

Cepsa abandonó la Bolsa en 2011 y, salvo un giro de última hora, lo más probable es que vuelva a ella a partir de octubre o noviembre, como publicó ayer CincoDías. Fuentes de los bancos colocadores confirman que la opción de un reestreno en el mercado es la opción más viable en este momento, por delante de la venta de una participación a un inversor financiero o industrial. 

Rothschild está trabajando al margen de los coordinadores de la eventual salida a Bolsa –Bank of America Merrill Lynch, Citi, Santander y Morgan Stanley– para encontrar un inversor o varios que hagan con una participación de entre el 35% y el 40% de la petrolera. Pero este proceso está perdiendo fuelle y la situación actual hace pensar que, de las dos opciones (dual track, en la jerga), la salida a Bolsa tiene más posibilidades. La decisión final se conocerá en septiembre, señalan fuentes conocedoras de la operación.

En la reunión con los analistas de lo bancos colocadores celebrada los pasados 24 y 25 de julio, se hizo una radiografía de las entrañas de la petrolera. Cepsa está bajo el control total del emirato desde su exclusión de la Bolsa española con una valoración de 7.500 millones.

Los bancos que acompañan a los coordinadores de la operación de salida Bolsa, en la que se prevé colocar el mencionado porcentaje del capital en función del precio son Barclays, BNP Paribas, First Abu Dhabi Bank, Société Générale, UBS, BBVA y CaixaBank, como publicó CincoDías el pasado 24 de julio.

Una vez concluidos los informes de los departamentos de análisis de las entidades colocadoras, los equipos de banca inversión llevarán debajo del brazo los estudios con los pros y los contras de la petrolera. Y en función del sondeo de la demanda se fijará el rango de precios. La tasación mínima de la que parten es de 10.000 millones, pero las fuentes más optimistas apuntan a 15.000 millones de euros. Esta valoración supondría que el dueño de Cepsa ingresaría unos 6.000 millones si vende el 40% del capital.

A los expertos de los bancos colocadores se les ha explicado que seguirán las compras para ampliar la cartera de exploración y producción en África y Latinoamérica, mediante proyectos de desarrollo y oportunidades de exploración. Así consta también en el informe de gestión de la compañía del año pasado. A cierre de 2017, sin incluir la última inversión, la compañía produjo más de 92.000 barriles diarios de crudo.

Pedro Miró Roig, consejero delegado de Cepsa, reveló el 27 de septiembre de 2017 que “la planificación estratégica de la compañía hasta 2030 tiene un compromiso (...) del orden de los 40.000 millones de inversión”, como puede consultarse en un documento disponible en la edición online de este periódico.Miró matizó que ni mucho menos todo el dinero se destinaría al área de exploración y producción. “De este dinero, que está redistribuido en tres paquetes de cinco años cada uno, hay una parte importante para nuevos desarrollos y energías renovables”, sentenció.

En el área de refino, con una inversión de 170 millones el año pasado, la misión es mejorar la competitividad. En distribución –este área engloba, por ejemplo, el negocio de las gasolineras–, apunta a compras en Portugal y Marruecos

La empresa tendrá otro aliciente: un alto dividendo. Desde 2011, Cepsa ha entregado más de un euro por acción, lo que supondría una rentabilidad por dividendo superior al 4% para una valoración de la compañía de unos 10.000 millones. El histórico de las retribuciones demuestra que Cepsa ha sido rumbosa con sus accionista o accionistas. En los últimos años siempre ha repartido más de la mitad de su beneficio neto ajustado (véase gráfico).

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