Brasil, próxima gran cita de los inversores con el riesgo político

Haddad, sucesor de Lula, se perfila como ganador en segunda vuelta, sin que el mercado lo vea con temor

Los expertos no prevén que los comicios sean un nuevo foco de riesgo sistémico en los emergentes

Brasil, próxima gran cita de los inversores con el riesgo político

La inversión en países emergentes tiene una cita clave en Brasil en los próximos días. El país celebra el 7 de octubre la primera vuelta de sus elecciones presidenciales, en un momento en el que el proceso de subida de los tipos de interés en Estados Unidos está poniendo a prueba la fortaleza de las economías emergentes. La primera ficha en caer ha sido Argentina, que ha tenido que pedir ayuda al FMI –por segunda vez esta misma semana y a cambio de un riguroso control monetario–, mientras Turquía se mueve al filo de la navaja, con una divisa que se ha depreciado con fuerza, un elevado déficit exterior y un banco central del que se cuestiona su independencia.

Brasil también se ha visto contagiada por la oleada de aversión al riesgo que agita el mercado. A la clara preferencia de los inversores por los activos en dólares –y que tiene un crudo reverso en la depreciación de las divisas emergentes– se añade la permanente inquietud por la tensión comercial entre Estados Unidos y China. Los inversores buscan puerto seguro y en este contexto, el real brasileño se ha depreciado el 17% en lo que va de año.

La cita electoral del día 7 no llega por tanto en un momento dulce para la inversión en Brasil, cuyos activos ya acusan desde hace meses la inquietud que habitualmente despiertan las elecciones presidenciales. Más aún cuando los candidatos que recogen mayor intención de voto no son los predilectos del parqué. El candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro encabeza las encuestas, con el 27% del voto según el sondeo publicado esta semana por la agencia Ibope. Le sigue con una intención de voto del 21% Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores y relevo de Lula da Silva, que renunció finalmente a presentarse al encontrarse recluido en prisión.

Haddad es de hecho el favorito para lograr la victoria en la segunda vuelta el 28 de octubre, aunque su ascenso en las encuestas apenas está provocando inquietud entre los inversores. Así, el real ha logrado fortalecerse en las últimas semanas desde el mínimo sin precedentes en las 4,20 unidades por dólares hasta el entorno las 4 unidades, a pesar de la creciente ventaja de Haddad en las encuestas y del nuevo revés sufrido por Argentina, que con su segunda petición de ayuda al FMI se esfuerza por alejar la amenaza de una suspensión de pagos.

Con candidatos muy polarizados, los inversores confían en que el ganador se modere al estilo de lo sucedido en México

Según reconoce Francisco de Haro, responsable de divisas de Citi en España, el gran temor de los inversores es el candidato de extrema izquierda Ciro Gomes, al que ahora las encuestas apenas conceden una intención de voto del 12%. “El escenario en Brasil se está desenvolviendo de manera parecida a lo que vimos en México antes de las elecciones, con un favorito (Haddad) no muy partidario de grandes reformas estructurales pero que puede virar al centro de cara a la segunda vuelta. El mercado espera que se modere el lenguaje”, explica Haro.

El experto sí prevé volatilidad en los próximos días, pero su proyección para el real brasileño es que se aprecie en los próximos tres meses a las 3,80 unidades por dólar y de forma significativa hasta las 3,50 en el plazo de un año. “Brasil no está en una situación tan precaria como Argentina o Turquía y su banco central tiene mucha munición para vender dólares”, añade De Haro.

La posibilidad de contagio desde Brasil al conjunto del mercado emergente –y por ende al mercado global– a cuenta del resultado electoral sería por tanto reducida. En opinión de Citi, “solo una victoria de Ciro Gomes cambiaría el escenario, con una fuerte depreciación del real y contagio al resto de la región”.

Carlos Malamud, investigador principal de América Latina del Real Instituto Elcano, afirma que “para Brasil va ser mejor tener a Haddad de presidente que a Bolsonaro. El problema con Bolsonaro es que nos puede llevar a escenarios bastante complicados no solo para el propio país sino para la inserción de Brasil en el contexto regional. Con Haddad, el Mercosur no se va a poner en cuestión pero con Bolsonaro sí. Con el primero el proteccionismo brasileño, que ya es elevado, va a seguir en los niveles actuales, pero con el segundo probablemente se incremente”. El experto también advierte que sea quien sea el ganador, va a contar con un parlamento muy fragmentado y no prevé que ninguno de los dos acometa grandes reformas estructurales, informa Laura Salces.

La primera vuelta ya dará una idea clara de quién será el triunfador en las presidenciales en Brasil y los expertos coinciden en que los activos cariocas van a estar sometidos a fuerte volatilidad en los próximos días. Aun así, y pese a la debilidad del real, el país también dispone de fortalezas económicas para resistir a la tormenta política. Su banco central cuenta con reservas internacionales por más de 382.000 millones de dólares, lo que equivale al 19% del PIB o el 350% de la deuda externa a corto plazo, destaca BBVA Research. “Mientras la incertidumbre política y los problemas fiscales contribuyeron a las tensiones financieras recientes, el buen estado de las cuentas externas previno un escenario aún más complejo”, señala el banco.

Para este año, el Banco Central de Brasil acaba de rebajar su previsión de crecimiento del PIB del 1,6% al 1,4%, pero mantiene sin cambios la estimación de alza del 2,4% para el próximo ejercicio. La revisión a la baja del avance de la economía de este año tiene mucho que ver con el fuerte impacto de la huelga de camioneros del pasado mayo, que disparó la inflación. El IPC concluyó el pasado año en el 2,7%, el nivel más bajo desde 1998, pero en el mes de junio se aceleró al 4,4% interanual a causa de la falta de suministros que provocó el paro. Para este año, el banco central estima un alza de los precios del 4,1% y del 4% para 2019.

En todo caso, Brasil y el nuevo Gobierno que salga de las urnas aún deberán dar claras señales para recuperar la confianza de los inversores. “Somos bajistas en nuestra visión de los activos brasileños a causa de las elecciones. No vemos una prima suficiente en los activos brasileños para invertir en las próximas semanas y meses”, señala Paul Greer, gestor de fondos de Fidelity.

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