Fidelity: “El dinero se está yendo a opciones con baja volatilidad”

El directivo explica que la nueva regulación está provocando una fuerte presión en los márgenes

Considera una “mala decisión” suprimir los incentivos fiscales a los planes de pensiones

Sebastián Velasco, director general de Fidelity International en España.
Sebastián Velasco, director general de Fidelity International en España.

El patrimonio gestionado en España por las gestoras de fondos extranjeras se ha duplicado en los últimos años, y ya representa más del 30% del dinero que hay en España en fondos. La estadounidense Fidelity ha sido una de las protagonistas de esta época dorada del sector, al manejar fondos por un importe de 6.206 millones de euros (un patrimonio superior a las grandes gestoras españolas independientes, como Bestinver o Mutuactivos).

Sebastián Velasco (Madrid, 1964) es su máximo responsable en España desde hace una década. En este periodo ha vivido la cara más dura de la crisis financiera, que obligó a la firma a reducir su plantilla por las fuertes caídas de fondos gestionados, pero también el renacer de la industria, y la llegada de la nueva regulación para los mercados financieros.

¿Cómo está yendo el ejercicio?

Venimos de unos trimestres duros. Entre enero y junio hemos registrado reembolsos netos por 539 millones de euros, pese a que el sector ha seguido captando dinero. Hemos visto salir muchos recursos de nuestro fondo más grande, Fidelity America. Esto se ha compensado en los últimos meses con entrada de dinero en fondos de renta fija y en fondos multiactivos, con un componente de generación de rentas.

¿Qué otros productos está demandando el mercado?

Estamos en un momento en que hay poco apetito de riesgo, y eso hace que el dinero se esté yendo a opciones con baja volatilidad, como deuda europea a corto, bonos flexibles globales, fondos que invierten en préstamos bancarios. Sí que estamos viendo algo apetito por renta variable en Europa y por emergentes.

¿Emergentes, a pesar de la volatilidad del mercado?

Sí, hay muchos vientos de cara. Las tensiones arancelarias, la menor fortaleza china, el riesgo de contagio de China, las consecuencias de la fortaleza del dólar. Pero nuestra oferta en fondos emergentes es muy buena, por lo que estamos vendiendo bien.

¿A quién vendéis más fondos?

Trabajamos con gestoras españolas, con aseguradoras, con planes de pensiones, con bancas privadas, con family offices, con compañías industriales… En España no tenemos trato directo con el inversor final. El peso que están teniendo en nuestro negocio las gestoras nacionales está aumentando, de la mano del mayor peso de las carteras gestionadas, que están creciendo mucho en los grandes bancos.

¿Qué cambios ha traído a la industria la nueva regulación sobre mercados financieros, Mifid 2?

Ha aumentado la exigencia de conocimientos y competencias a aquellos que se dedican a asesorar o informan sobre productos financieros. También hay más foco en la protección del ahorrador. Esto afecta al banco, que debe ofertar la opción más adecuada según los conocimientos y el perfil de riesgo del cliente. Y afecta al regulador, que debe asegurar que el cliente compra el fondo con las comisiones más ajustadas. Para la industria a supuesto una importante inversión de dinero y tiempo, pero acabará beneficiando al particular y, a la larga, a la propia industria.

¿Mifid 2 también ha traído una mayor apuesta por el asesoramiento, frente a la simple venta de fondos?

Sí. Cada vez va a haber un mayor asesoramiento al cliente porque, además, los bancos se han dado cuenta de que es la mejor fórmula para tener a sus clientes contentos. También está creciendo mucho la gestión, tanto con fondos perfilados [fondo de fondos que se distribuye entre los clientes con unas mismas necesidades], junto con la gestión discrecional de carteras. En este servicio el cliente sabe de forma explícita cuánto está pagando a su gestor. Suele estar entre el 0,5% y el 0,8%, más IVA. Hay muchas entidades que están apostando por este tipo de servicio financiero.

Ahora tienen que tratar más con selectores de fondos que con banqueros privados... ¿cambia en algo el servicio?

Ha habido mucha convergencia en la exigencia de un nivel de servicio alto. A las gestoras nos piden que ofrezcamos mucha información sobre el fondo, sobre el contexto de inversión, sobre el gestor y su trayectoria, sobre la pérdida máxima que pueda haber.. En ambos casos hay procesos de selección cada vez más exigentes. Creo que es algo bueno para el inversor. Todas las bancas privadas, antes de ofrecer un fondo a un cliente, establecen ahora unos filtros rigurosos de selección que hace ocho años no estaban tan generalizados.

¿Veremos la desaparición de las comisiones que las gestoras pagáis a los banco por vender vuestros fondos?

No lo sé. Lo que ya tenemos es una transparencia muy grande, y una separación muy clara de qué son los costes de asesoramiento y qué son los costes de gestión. El nivel de transparencia que tiene nuestro sector no lo tiene ningún otro. Esta transparencia se está viendo acompañada de una fuerte presión para reducir los precios a los que ofrecemos nuestros servicios. Están cayendo los costes de gestión, de asesoramiento y de ejecución. ¿Se prohibirá por completo pagar a los bancos para vender fondos? No sabría decir. Ha habido una oportunidad muy buena para hacerlo con Mifid 2, pero no se ha hecho. Está por ver si se hará en cinco años.

¿A Fidelity International le habría gustado la prohibición de esas comisiones?

No. Nosotros queremos asegurarnos que hay total transparencia a la hora de que el inversor entienda qué está pagando. Todos los actores de la cadena de valor deben ser remunerados por el papel que ejercen. Al final, será el mercado el que fije cuánto cobra el asesor, el fondo o la plataforma.

¿Ha habido prácticas abusivas al vender fondo sin asesoramiento?

Eso ocurrió hace muchos años. Estamos lejos de esas prácticas. Las infracciones que ha impuesto la CNMV han sido por venta de participaciones preferentes y bonos estructurados. Ahora creo que los bancos están tutelando muy bien los intereses de sus clientes. Nuestros estudios revelan que en España hay una confianza alta en nuestro gestor bancario, por encima de la de otros países. También se percibe que los conflictos de intereses se resuelven de forma más favorables que en otros sitios.

¿Os perjudica a las gestoras los debates sobre aumentar la fiscalidad del ahorro?

Es difícil comentar sobre qué va a pasar, porque hay un nivel de incertidumbre enorme. Cambia cada semana. Lo que sí que defiendo es que hay que buscar esquemas que ayuden a complementar las pensiones públicas. Y se tienen que ofrecer incentivos. Hay muchas forma de hacerlo. Desde luego, eliminar las ventajas fiscales de los planes individuales sería una mala decisión.

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