Toshiba tiene razones para aferrarse a su pila de efectivo

El grupo japonés está a punto de cerrar la tortuosa venta por unos 18.000 millones de euros de su negocio de tarjetas de memoria

Toshiba también recaudó cerca de 4.700 millones de euros en diciembre de los hedge funds

El CEO de Toshiba, Nobuaki Kurumatani, durante una rueda de prensa.
El CEO de Toshiba, Nobuaki Kurumatani, durante una rueda de prensa. REUTERS

Toshiba se enfrenta a un problema desconocido: la sobreabundancia. Finalmente, el grupo japonés de productos electrónicos está a punto de cerrar la tortuosa venta por unos 18.000 millones de euros de su negocio de tarjetas de memoria, lo que significa que le lloverá el efectivo después de años de crisis. Sin embargo, los grandes pagos a los inversores, ya sean dividendos o recompras, parecen una perspectiva lejana.

Desesperada por evitar ser expulsado de la Bolsa, Toshiba también recaudó cerca de 4.700 millones de euros en diciembre de los hedge funds. El resultado es que ahora espera terminar el año fiscal con unos 8.560 millones de euros efectivo neto, una suma enorme para un grupo con un valor de mercado de aproximadamente el doble. Naturalmente, esto ha avivado las esperanzas de que el efectivo vuelva a los accionistas, tal vez incluso en una cantidad que coincida con la obtenida de los hedge funds.

Kota Ezawa, analista de Citigroup, reconoce que Toshiba podría devolver entre 2.300 millones y 4.700 millones de euros, por ejemplo. Y esto encajaría con un impulso más amplio para que los empresarios japoneses acumulen menos capital y aumenten los rendimientos equitativamente. Travis Lundy, analista de Smartkarma, estima que una recompra de unos 1.570 millones de euros podría requerir compras de acciones que representen un masivo 15% de todas las transacciones de títulos de Toshiba durante un año.

También hay obstáculos técnicos. Los problemas de contabilidad de Toshiba en el pasado significan que no tendrá ninguna “reserva distribuible” hasta fin de año, según las normas contables japonesas, a menos que tome medidas especiales para solucionarlo. Además, no es probable que se tomen decisiones sobre el capital hasta que el CEO, Nobuaki Kurumatani, haya resuelto los detalles de su “Próximo Plan” de cinco años para revitalizar Toshiba.

Una reserva en efectivo sería útil para financiar desde despidos a inversiones de crecimiento. Después de años sin nada, restablecer los dividendos normales podría ser suficiente para animar a los cientos de miles de pequeños inversores que todavía respaldan a la compañía.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías.

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