El repunte de precios ahuyenta a los inquilinos: la demanda de alquileres se desploma un 36% en un año

La radiografía del mercado elaborada por Fotocasa revela que el 40% de los encuestados cree que arrendar es tirar el dinero

Tres de cada 10 españoles se muestra convencido de que se avecina una nueva burbuja inmobiliaria

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El portal inmobiliario Fotocasa presentó este lunes una nueva edición de su Radiografía del mercado de la vivienda 2017-2018. El estudio, basado en una encuesta a 5.000 personas representativas de la composición de la sociedad española, vuelve a mostrar datos interesantes de cómo se está comportando en la actualidad tanto la oferta como la demanda de casas en propiedad y alquiler.

Para quienes pensaban que la subida de precios de los arrendamientos podría ser infinita y no tener apenas consecuencias en el sector, el análisis pone de manifiesto justo lo contrario. Así, mientras en 2017 un 14% de mayores de 18 años declaró haber alquilado o buscado arrendar una vivienda, en 2018 ese porcentaje se ha desplomado a poco más del 9%, lo que supone una caída de la demanda de alquileres de nada menos el 36%.

El motivo de esta caída tan significativa en apenas 12 meses se explica principalmente porque hay menos proporción de jóvenes de entre 18 y 34 años activos en el mercado del alquiler que un año antes. Entre los demandantes de arrendamientos con edades comprendidas entre los 18 y 24 años la caída es de 14 puntos porcentuales y entre los de 25 a 34 años, el desplome es de nueve puntos.

"Este informe refleja que las fuertes subidas de precios en los alquileres han hecho mella sobre todo en los jóvenes, reduciendo de forma notable su demanda y modificando su visión sobre esta forma de vida. Se observa que en comparación con el año anterior, gana fuerza la opción de la compra frente al alquiler, sobre todo en el segmento de 25 a 34 años", explicó Beatriz Toribio, directora de Estudios y Asuntos Públicos de Fotocasa.

Por el contrario, en el tramo de edad de 25 a 34 años se registra en este estudio una subida de tres puntos entre los que han comprado una vivienda, que pasa del 6% de 2017 al 9% este ejercicio.

En el lado de la oferta de pisos para alquilar apenas hay variación de un año a otro. Ésta lo normal es que tarde un poco más en ajustarse a la realidad de la demanda. De hecho, ya sea por la idea de que no para de aumentar el número de inquilinos, o por la convicción de que comprar un piso con la finalidad de alquilarlo después es una de las inversiones más rentables en la actualidad; lo cierto es que si en 2017 había un 5% de casas en oferta para arrendar, en 2018 ese volumen era ligeramente superior, del 6%.

Sobre si los repuntes habidos en los precios de los alquileres podrían trasladarse a los precios de compraventa, principal preocupación de numerosos expertos, Toribio explicó que ya de hecho en cierta medida se está produciendo ese trasvase. Así lo demuestra el hecho del ritmo al que se están encareciendo las viviendas en algunos barrios de las grandes urbes, donde el peso de las compraventas con una finalidad inversora es mayor que en otros distritos.

Sin embargo, la directora de Estudios de Fotocasa descarta por el momento que el sector esté gestando una nueva burbuja y recordó que los precios aún se encuentran de media un 20% por debajo de los máximos alcanzados al final del pasado boom.

El informe sostiene que el comportamiento del mercado de la compraventa fue distinto del arrendamiento. En el caso de quienes buscaban convertirse en propietarios las cifras se mantuvieron sin tantas variaciones. "La tendencia fue ligeramente descendente, tanto en la oferta como en la demanda, pero no lo suficiente como para resultar significativa", aseguró Toribio. En su opinión, esto refuerza la tesis defendida por este portal de que la recuperación del mercado inmobiliario "va a ser lenta y moderada".

Esta radiografía del sector concluye con todas estas cifras que en el último año ha habido menos proporción de población española mayor de 18 años activa en el mercado de la vivienda, ya sea para comprar, vender o alquilar (tanto caseros, como inquilinos); ya que ha disminuido de un total del 28% de la población al 23%.

La encuesta realizada a más de 5.000 personas también aporta datos sobre cuántas viviendas tienen los españoles y a qué uso se dedican. Las cifras analizadas al detalle concluyen que el 51% de los mayores de 18 años declara ser propietario de una casa, el 12% de dos y un 3% de más de dos. Esto lleva a que un 34% de la población mayor de edad no dispone de vivienda en propiedad frente al 15% que dispone de dos o más viviendas.

El 75% de esas casas se destina a residencia habitual, un 12% a segunda residencia, un 8% se alquilan a terceros como residencia habitual y otro 1% se destina también al arrendamiento, estando este último porcentaje dividido entre quienes lo hacen como segunda residencia y quienes optan por periodos muy cortos de tiempo. Un año más, se mantiene invariable el número de viviendas vacías en el 4%.

Por último, y seguramente fruto de todo lo anterior, esta edición del informe refleja un cambio de tendencia que habrá que esperar para ver si se consolida o está coyunturalmente influido por el repunte de los precios. Frente al creciente número de españoles que ya no consideraba que alquilar era tirar el dinero, en esta edición correspondiente a 2018 ha vuelto a incrementarse esa proporción, pasando del 35% en 207 a un 40% este ejercicio. Es más, también aumenta el número de ciudadanos que piensa que se avecina una nueva burbuja inmobiliaria y ya representan tres de cada diez, al ser el 36% de los encuestados cuando hace solo un año solo eran el 23%.

Crece la confianza en la compra

La confianza de los españoles para comprar una vivienda se afianza en niveles favorables, al situarse en 108 puntos sobre 200 en el mes de abril, según refleja el Índice de Confianza Inmobiliaria Solvia (ICIS), un barómetro que cuantifica la percepción y expectativas de los españoles sobre la idoneidad el momento para adquirir un inmueble.

Este dato, publicado este lunes, se mantiene en línea con el registrado un año atrás (112 puntos) y es ligeramente inferior al identificado seis meses antes (116 puntos), pero continúa en niveles positivos.

Estas ligeras variaciones tienen su explicación en que los consumidores perciben en mayor medida una evolución al alza en el precio de la vivienda, una tendencia que, consideran, se mantendrá de cara a los próximos dos años en los que, además, prevén un descenso de oportunidades en el mercado.

De hecho, el 63% de los encuestados considera que este es un buen momento para comprar una vivienda a nivel general, principalmente porque se percibe como una buena inversión para el ahorro (41%) y a que todavía se pueden encontrar buenas oportunidades en el mercado (22%).

Frente a ello, solo el 40% considera que ahora es un buen momento para comprar a nivel personal ("para mí"), que se eleva al 61% si se evalúa esta misma opción a dos años.

Por otro lado, el indicador que mide la confianza a dos años se mantiene también en terreno positivo, en 113 puntos, a pesar de que desciende nueve puntos porcentuales por la percepción de que en ese período habrá una evolución al alza de los precios de la vivienda. Los encuestados también consideran que entonces habrá menos oportunidades en el mercado, menor acceso a la financiación, así como una opinión menos favorable sobre las condiciones laborales y de ahorro.

Por último, el Índice de Confianza Inmobiliaria Solvia refleja un incremento anual de 14 puntos en el porcentaje de españoles que considera que este es un buen momento para vender, hasta un 46% en abril de 2018, impulsado por la percepción de que los precios de la vivienda seguirán subiendo.

Las expectativas a dos años siguen siendo mejores que las actuales, y en este caso un 69% de los consultados estima que dentro de dos años será mejor momento para vender que el actual, aunque en este caso, esta cifra se mantiene estable respecto a abril de 2017.

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