El riesgo de exportar sin saber de divisas

No se puede vender sin dominar la gestión de la incertidumbre y el tipo de cambio

El riesgo de exportar sin saber de divisas

España se ha consolidado como uno de los principales países europeos en cuota de exportación. Los datos demuestran un crecimiento superior al de nuestros principales socios comerciales, aventajando a países como Francia, Italia y Reino Unido. Los factores que han impulsado este crecimiento son heterogéneos: búsqueda de nuevas fuentes de crecimiento como consecuencia del estancamiento del mercado doméstico, seguimiento de clientes del mercado nacional o simplificación de la entrada en mercados internacionales derivados de la evolución tecnológica.

Durante los últimos ocho años, España ha sido capaz de mantener una cuota de exportación de bienes y servicios por encima de su peso en el PIB mundial. La cuota mundial de nuestras exportaciones se ha mantenido estable desde el año 2000, a pesar de la imparable irrupción de China en los mercados internacionales. La evolución exportadora ha pasado de representar el 27,2% del PIB en 2010 a suponer un 33,1% en 2016, según datos de Eurostat, que también revela otro importante dato: España se sitúa en el puesto 82 de 188 países del ranking de exportaciones respecto al PIB.

A pesar de la tendencia positiva, son muchas las compañías que aún se muestran reticentes a adoptar una postura activa en este sentido por miedo a los posibles riesgos o a la incertidumbre de un mercado relativamente volátil. En este sentido, para contrarrestar los desafíos a los que se enfrentan las pymes, ICEX España Exportación e Inversiones destinará 4,5 millones de euros en 2018 con el objetivo de ayudar a las pequeñas y medianas empresas españolas que deseen internacionalizar su negocio o quieran consolidar su presencia en el exterior. El programa ofrecerá asesoramiento de expertos para ayudar a que las empresas internacionalicen su negocio, aumenten su facturación y mejoren su competitividad. La Estrategia de Internacionalización de la Economía aprobada por el Consejo de Ministros para el periodo 2017-2027 pretende convertir la contribución positiva del sector exterior en un fenómeno estructural que revierta en la creación de puestos de trabajo.

El fomento de la internacionalización de la empresa española en los últimos años ha equilibrado nuestra economía y ha creado una base sólida de crecimiento en un entorno de crisis económico-financiera de carácter global. Esto ha permitido a España disponer de un saldo de la balanza por cuenta corriente positivo en más de 22.000 millones de euros.

A pesar de estas cifras positivas, las empresas españolas se han enfrentado a una gran incertidumbre relacionada principalmente con la evolución de los mercados de divisas. Según un estudio realizado por EY y el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), las empresas españolas tienen una exposición destacada al riesgo de tipo de cambio. La volatilidad del mercado, las decisiones de política monetaria, los cambios regulatorias, así como los factores geopolíticos generan una importante incertidumbre que afecta a la toma de decisiones. Gestionar la incertidumbre y el riesgo del tipo de cambio es fundamental a la hora de diseñar una estrategia que proteja la cuenta de resultados y minimice los trastornos del comercio internacional.

A la hora de plantearse una estrategia de internacionalización las empresas deben tener muy en cuenta los posibles riesgos a los que pueden exponerse como consecuencia de su actividad. Factores geopolíticos, cambios culturales o incluso desestabilización de las actividades existentes son algunos de los riesgos a tener en cuenta. De entre todos, uno de los que más puede afectar a la cuenta de resultados es el derivado de los tipos de cambio. Aquellas empresas que se enfrentan a la gestión de divisas afrontan varios retos:

•Entender cuál es la exposición real al riesgo de tipo de cambio. Es necesario analizar el riesgo de negocio (fluctuación de divisas, volatilidad, inestabilidad,…) y anticiparse a los posibles resultados de una transacción. Una buena medida es dejarse orientar por asesores con experiencia que puedan ayudar a definir el riesgo.

• Mejorar la información financiera para la toma de decisiones de gestión. Acciones como situarse un paso por delante, planificar una revisión periódica de las prácticas cambiarias o asegurarse de que las transacciones FX sean lo más rentables posible nos pueden preparar a la hora de tomar una decisión de explorar y analizar el mercado. En este punto es recomendable aprovechar los recursos que puede ofrecer un especialista de gestión de mercados de divisas.

• Establecer un objetivo definido para la gestión del riesgo de tipo de cambio. En este punto es importante trabajar con un especialista que ayude a definir los objetivos comerciales a corto y largo plazo. Recibir información y asesoramiento sobre productos de cobertura incrementará la protección del beneficio.

La internacionalización no solo incrementa la competitividad de la empresa y mejora sus resultados económicos sino que asegura sus perspectivas de futuro.

Definitivamente, el dinamismo del actual entorno internacional requiere de las empresas una visión universal de la actividad económica y exige una visión a corto, medio y largo plazo y una estrategia previamente definida que reduzca los riesgos que entraña su salida al exterior.

Fernando Cid es Director AFEX

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