¿Es el petróleo la nueva amenaza para la recuperación de la Bolsa?

Su avance ha reativado cierto temor al incremento acelerado de la inflación e impulsado el bono de EE UU al nivel táctico del 3%

Los expertos hablan de un alza pasajera, que no variará la hoja de ruta de los bancos centrales, y prevén su caída este año

¿Es el petróleo la nueva amenaza para la recuperación de la Bolsa?

El bono estadounidense a 10 años ha superado esta semana el temido umbral del 3%, un nivel que no se recordaba desde 2014 y a partir del que en teoría los inversores bien pueden preferir la renta fija soberana a los riesgos de la renta variable. El hito no ha causado un vuelco en la Bolsa aunque los inversores sí afrontan ahora un nuevo elemento de volatilidad en el mercado: el alza de precios de las materias primas. El aumento en la rentabilidad de la deuda, con el bono americano como gran referente, está motivado de hecho en gran medida por el incremento de precio que registran el petróleo y otras materias primas industriales como el aluminio o el níquel. Su avance ha rescatado de nuevo los temores a una aceleración de la inflación y, en consecuencia, a un alza apresurada de tipos de interés.

Así, el barril de petróleo brent ha superado los 75 dólares, en máximos de los últimos cuatro años, mientras que el precio del níquel ha llegado a dispararse a niveles de 2014 y el del aluminio, a máximos de seis años. “La subida del petróleo está influyendo en el mercado de bonos, elevando las expectativas de inflación (en unos 15 puntos básicos en el último mes) y frenando algo la recuperación de las Bolsas “, reconoce Roberto Ruiz-Scholtes, estratega de UBS Banca Privada en España.

¿Es el petróleo la nueva amenaza para la recuperación de la Bolsa?

El alza de las materias primas, con el petróleo en cabeza, se cuela por tanto entre los elementos con que han de lidiar los inversores y en los últimos días ha llegado a dejar en segundo plano al temor a una guerra comercial. ¿Qué impacto puede llegar a tener entonces en las carteras el actual encarecimiento del crudo? ¿El alza de las materias primas abre un nuevo frente para los inversores?

Los expertos coinciden en que la subida de precios de este activo se explica por el tirón del crecimiento económico, pero también por un poderoso factor geopolítico que inyecta volatilidad a las cotizaciones y que puede provocar nuevas oscilaciones en el más corto plazo. “La subida es el resultado de las revisiones al alza en las expectativas de crecimiento mundial, la normalización de las reservas de petróleo (con menos stock acumulado) y factores geopolíticos como Siria o las sanciones a Rusia. También de las declaraciones de Arabia Saudí favorables a un precio cercano a los 80 dólares el barril”, explica Rosa Duce, economista jefe de Deutsche Bank España. Y al igual que ha sucedido con la amenaza de guerra comercial, Donald Trump es protagonista indiscutible en el reciente repunte de las materias primas.

Trump está agitando las materias primas con aranceles, sanciones y la amenaza de romper el pacto con Irán

El presidente de Estados Unidos activó a mediados de marzo sanciones a entidades y empresarios rusos, acusados de injerencias en las últimas elecciones estadounidenses, que en la práctica han bloquedado la exportación a Occidente y elevado los precios del crudo, el aluminio y el níquel. Solo en los últimos días Estados Unidos ha rebajado la presión y dejado algunas de esas sanciones en suspenso, como la que pesa sobre Rusal, la mayor productora de aluminio del mundo. Con su decisión de bombardear Siria, Trump avivó también el precio del petróleo, al igual que con sus acusaciones a la OPEP de estar manipulando los precios del crudo.

La revisión del pacto con Irán

En el horizonte más inmediato está lo que suceda con la exención temporal de aranceles que decidió conceder Estados Unidos a las importaciones desde la Unión Europea de aluminio y acero, y que vence el próximo 1 de mayo. Y sobre todo, la amenaza de Trump de hacer saltar por los aires el pacto nuclear con Irán acordado por Obama en 2015 –que permitió levantar las sanciones económicas y la reanudación de la exportación del petróleo iraní– si antes de esa fecha no se han endurecido los términos e impuesto nuevos límites a Teherán.

“Mientras que el impacto sobre los fundamentales debería ser limitado y no debería causar una perturbación en el mercado petrolero, tal decisión elevaría el riesgo geopolítico y daría fuelle al tono alcista de los precios”, apunta Julius Baer a propósito del efecto sobre el crudo de un endurecimiento del pacto con Irán. UBS da una probabilidad de entre el 20% y el 30% a que una interrumpción en el suministro mundial del crudo –con tensiones no solo en Irán sino en Venezuela y en Libia– lleve los precios a los 80 dólares el barril. “Esperaríamos un rally de los bonos en tal escenario”, apunta la firma, que recuerda que en episodios previos de shock en el suministro, la renta variable ha caído de media el 15% a nivel global.

Petróleo a la baja

Vista la agenda política y el carácter volcánico de Trump, la volatilidad está servida, aunque los expertos matizan su alcance. Así, el escenario de un alza del crudo, y del resto de materias primas, que impulse las rentabilidades de los bonos más de lo previsto, en perjuicio de la inversión en Bolsa, no es el mayoritario.

“El alza de las materias primas es un fenómeno puntual, de corto plazo. No esperamos cree un movimiento excepcional de mercado ni que el petróleo suba de forma significativa”, señala Manuel Gutiérrez-Mellado, miembro del equipo de ventas de BlackRock en Iberia. Roberto Ruiz-Scholtes, de UBS, tampoco cree que los bancos centrales vayan a acelerar sus planes de retirada de estímulos a causa del petróleo. “La Fed porque sigue un índice de precios subyacentes (que descuentan los precios de la energía) y el BCE porque lo considerará un fenómeno transitorio y porque, aun así, la inflación armonizada a duras penas rozará el 2% en los próximos meses”.

Los expertos desaconsejan en este momento la inversión directa en materias primas, muy volátiles

En el centro de estas previsiones está la idea de que el precio del petróleo caerá desde los niveles actuales. “La pequeña prima de riesgo por Rusia o Irán se va a disipar y el mercado estará en equilibrio oferta/demanda este año. Prevemos que el brent vuelva a los 62-65 dólares hacia final de año”, añade Ruiz-Scholtes. Y con tal previsión para el crudo, y sin perder de vista a los bancos centrales, “el tipo a 10 años en EE UU podría estabilizarse en el rango del 2,8% al 3% y el bund tan solo escalaría al 08%-1% a final de año”, según UBS.

Rosa Duce, de Deutsche Bank, tampoco prevé que el alza de las materias primas vaya a acelerar la inflación. “De momento no se está produciendo una traslación sobre la inflación subyacente, que es la relevante para los bancos centrales”. El presidente del BCE, Mario Draghi, reconoció este jueves que no se aprecian aún señales de ascenso en la inflación subyacente. Y lejos de alimentar la idea de la retirada de estímulos, reconoció que el protecciomismo está contribuyendo a moderar el crecimiento económico de la zona euro.

En Deutsche Bank también esperan un descenso del crudo. “Precisamente por nuestra previsión de producción récord en Estados Unidos y por el mantenimiento de los recortes de la OPEP, esperamos que el precio del crudo vuelva a los niveles de 60-65 dólares a cierre de año”, añade Duce. La OPEP se reunirá el próximo 25 de mayo en Viena, bajo la presión de prorrogar el recorte de producción decidido en 2016 para intentar impulsar el precio del crudo y también con la tentación de abandonarlo ahora que ha subido.

Activo desaconsejable para invertir

El alza del crudo y del resto de materias primas tendría por tanto, según los expertos, un recorrido limitado que no calaría en la inflación ni determinaría las decisiones de los bancos centrales. Y como activo de inversión, las materias primas también despiertan recelo. “Desaconsejamos tenerlas en este momento, con una rentabilidad-riesgo muy pobre y retornos prácticamente nulos. Además, entrando en una fase madura del ciclo global, su evolución puede ser errática. Preferimos claramente estar invertidos en acciones globales y, en particular, en las petroleras cotizadas, que se han ajustado para ser rentables y generar caja con el crudo a 50 dólares y tiene unas valoraciones y rentabilidad por dividendo muy atractivas”, señalan desde UBS. En Deutsche Bak, su visión sobre las materias primas es neutral. “Son activos de elevada volatilidad, por lo que recomendaríamos invertir a través de fondos muy diversificados”.

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