El duelo Trump-OPEP es más relevante de lo que parece

Podría inducir a Arabia Saudí a frenar los precios del crudo, en contra de sus deseos

El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, y el presidente de EE UU, Donald Trump, en el despacho oval de la Casa Blanca, el pasado 20 de marzo.
El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, y el presidente de EE UU, Donald Trump, en el despacho oval de la Casa Blanca, el pasado 20 de marzo.

La lucha de Donald Trump contra la OPEP es más relevante de lo que parece. El viernes, el presidente de EE UU criticó por Twitter los recortes de la producción que han ayudado a subir los precios del petróleo a sus niveles más altos desde finales de 2014, unos 74 dólares por barril. Su intervención podría devolver la OPEP a la forma de pensar que necesita.

El cártel probablemente merece crédito por un informe de la Agencia Internacional de la Energía, publicado el día 13, que reconoce que sus recortes han tenido éxito. El grupo y aliados como Rusia se han mantenido suficientemente disciplinados como para sacar 2,4 millones de barriles diarios de un mercado con una capacidad de 98 millones.

Eso deja un mercado ajustado mientras el riesgo geopolítico está aumentando. Los analistas de Société Générale estiman que las sanciones contra Irán podrían hacer subir los precios 5 dólares el barril. Las sanciones contra las grandes petroleras de Rusia –como Rusal–, que produce el 11% del suministro mundial y es el segundo exportador más grande, podrían espolearlos mucho más.

Eso podría incentivar a los productores de shale de EE UU a dar luz verde a nuevos proyectos. Un enfoque mesurado de la OPEP podría ser señalar que los recortes de producción podrían restablecerse parcialmente para detener un despilfarro en la producción de otros lugares. El freno podría surgir de forma natural: la producción de EE UU podría atascarse a a medida que el aumento de las perforaciones eleve los costes y haga que los recursos sean más escasos.

Pero Arabia Saudí bien podría celebrar las sanciones a su perpetuo enemigo iraní: le haría feliz ver el petróleo en los 100 dólares. A ese nivel, el gigante estatal Saudi Aramco puede acercarse a una valoración de 2 billones de dólares, y el crudo se comercializaría apreciablemente por encima del nivel al que Riad puede equilibrar su presupuesto.

El ministro saudí de Energía, Khalid al-Falih, sugirió el viernes que era prematuro discutir la flexibilización de los recortes. Si su tradicional aliado estadounidense decide ser más agresivo, es más probable que Arabia Saudí ayude a mantener los precios en un nivel menos exaltado. En ese sentido, la intervención de Trump podría algún día ser considerada oportuna.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

 

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