El camisero de las famosas de Hollywood

Jeff Abrams enamoró con sus camisas de cuadros a las 'celebrities'

Después de su éxito internacional, su marca Rails llega a España

Rails camisas
Jeff Abrams, fundador de Rails.

Dice que su marca arrancó con un “error afortunado” y mucha perseverancia. Hace diez años, Jeff Abrams (Los Angeles, EE UU) se estrenó en el mundo de la moda sin tener ningún tipo de experiencia, pero consiguió dar con un producto básico con el que enamoró a las famosas de Estados Unidos: una camisa de cuadros de un tejido que recuerda al cachemir. En menos de una década, Rails, que debe el nombre a los viajes en tren recorriendo Europa del fundador, se ha convertido en una marca de ropa desenfadada y de referencia para muchas celebrities. Tras pasar por Londres y París, desembarca ahora en Madrid para dar a conocer su línea de ropa, pero también su historia. Confía en que sus prendas de lujo accesible y estilo californiano conquisten también a las españolas.

Lanzó su marca con apenas un modelo de gorras y una sudadera.

Sí, empecé de la nada diseñando un logo y poniéndolo en una gorra. Iba de tienda en tienda por Los Ángeles intentado que se vendieran. Luego hice unas sudaderas que salieron fatal con las cremalleras torcidas, pero en lugar de tirarlas, me esforcé por venderlas igualmente, y resulta que a la gente le encantó, porque no habían visto nada parecido. El actor Matthew McConaughey entró en uno de los almacenes donde se vendían y compró diez de ellas para sus amigos. Así que podemos decir que en cierto sentido fue un error afortunado. Después me lancé a por las camisas.

¿Qué tienen de especial las camisas de cuadros que han enamorado a las famosos de su país?

Al principio las hacía de algodón, pero el punto decisivo fue cuando aposté por crear un tejido que nadie más en el mercado estaba usando por entonces, el rayón, una fibra sintética con un tacto ultra suave muy parecido al cachemir. Apostamos por él y realmente es lo que nos ha permitido expandir el negocio. A las famosas les enamoró el tacto y el estilo sofisticado, a la vez que desenfadado con el que poder salir a la calle en el día a día. Gisele Bündchen llevó una de las camisas durante la SuperBowl, luego fue Beyoncé, Kate Moss, Taylor Swift, y un largo etcétera. Las famosas han sido una parte esencial de nuestro negocio, fueron fieles casi desde el principio y eso, desde luego, ha sido una manera increíble de hacernos conocer en todo el mundo. De todas formas, puedes tener el mejor marketing del mundo, pero si no consigues un producto que sea realmente increíble, el cliente no repite y no te compra. Por eso nosotros hemos invertido tanto en desarrollar nuestras propias fibras.

¿No pagaban a las celebrities para que llevaran sus camisas?

No, nunca hemos pagado a nadie para que las llevase. Alguna vez las regalábamos, pero eso es todo. También hay que tener en cuenta que hacia el 2010, las personas se fijaban en la ropa que vestían las famosas por las fotos de los paparazzis, porque realmente Instagram todavía no era importante. Tuvimos suerte porque nos ganamos el aprecio de muchas famosas y blogueras antes de que surgiera todo el negocio en torno a las influencers de Instagram. Pero incluso ahora, tampoco lo hacemos, porque nos preocupa mucho la autenticidad y nuestra relación con lo clientes, y estos reconocen perfectamente cuando algo no es real. Pero con o sin influencers, las redes sociales han sido un escaparate y una de las vías más importantes que nos han permitido llegado clientes de todas partes del mundo. Y en estos momentos el 40% de nuestras ventas se encuentran en el extranjero, lo que me parece que para una marca de Los Ángeles no está nada mal.

¿Donde ha tenido más éxito fuera de Estados Unidos?

Estamos vendiendo mucho en Reino Unido y en Francia, en cuyas capitales, por cierto, hemos abierto dos tiendas pop-up este año, un poco antes de aterrizar en Madrid. En Bélgica y en los países escandinavos también está funcionando bien, y definitivamente pensamos que en España podemos tener éxito. La forma de vestir de las españolas y el clima, hace que el estilo californiano pueda encajar muy bien aquí.

¿Ha diversificado su marca, qué parte del negocio representan ahora sus camisas de 160 dólares?

La camisas siguen siendo nuestra prenda estrella, y repetimos los modelos que funcionan temporada tras temporada. Hoy suponen el 50% de nuestra facturación porque hemos ido diversificando nuestra línea de ropa. Desde hace un año tenemos una línea masculina, que no ha sido difícil de adaptar porque muchas de nuestras prendas y camisas para mujeres estaban inspiradas en la ropa casual que le cogerías a tu novio. También tenemos una línea para niños, porque nos dimos cuenta que muchas madres querían ir conjuntadas con sus pequeños, sus mini-yo.

¿Qué planes más inmediatos tiene de cara al futuro?

Estamos muy emocionados porque en la próxima primavera vamos a abrir nuestras primeras tiendas propias en Los Angeles y en Nueva York. Tal vez más adelante nos instalemos también en Londres y en París, pero no queremos buscar un éxito de la noche a la mañana. Preferimos asentarnos en los nuevos mercados, poco a poco, a ir sacando nuevos líneas y prendas escuchando a nuestros clientes.

¿Dónde se van a poder comprar sus prendas en España?

La estrategia que tenemos en todos los mercados es empezar vendiendo en tiendas pequeñas especializadas, para conectar primero a nivel local con los clientes, y cuando ya hayamos construido un poco de imagen de marca, iremos a las tiendas más grandes.

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