Bankia encara un punto de inflexión decisivo

Lanza un plan estratégico de crecimiento tras años de ajuste que los analistas ven ambicioso pero posible

Los expertos alertan de su alta dependencia de los tipos y del escaso margen para privatizarla antes de 2020

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“La acción de Bankia es una excelente inversión”, defendía hace unos días el presidente de la entidad nacionalizada, José Ignacio Goirigolzarri, durante la última junta de accionistas. Con el flamante plan estratégico 2018-2020 bajo el brazo, el banquero aseveró que Bankia “cierra una etapa de transformación” y ajustes para “entrar en una nueva” de crecimiento. El plan, que analistas como los de Renta 4 o Alantra coinciden en señalar de “ambicioso, pero no imposible” de cumplir, se enmarca en un periodo en la que la entidad debe lograr privatizar el 61,3% del capital que aún conserva el Estado, lo que sitúa al valor ante un punto de inflexión clave para determinar su futuro.

De momento, la acción cerró el viernes en los 3,66 euros, tras un retroceso del 0,24%. El valor acumula una caída del 8,2% desde comienzos de año y se sitúa lejos del máximo de 2017, los 4,39 euros del 26 de enero. El consenso de analistas recogido por Reuters concede a los títulos un precio objetivo de 4,08 euros, con un potencial de subida del 11,7%, ocho recomendaciones de compra, 11 de venta y otros ocho expertos que apuestan por mantenerlo en cartera.

La percepción general es que el Estado no tardará en poner en marcha la venta de un nuevo paquete de acciones, después de saldar un 7,5% del capital en febrero de 2014, con un descuento del 4%, y un 7% el pasado diciembre, con rebaja del 2,7%.

“Es previsible que en las próxima semanas veamos una nueva colocación. Sin embargo pensamos que el mercado tiene ya más que descontada esta posibilidad por lo que las sucesivas colocaciones no deberían afectar demasiado al valor”, expone Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank. “Estamos seguros de que al Estado le gustaría hacerlo por encima de 4 euros, pero sería arriesgado esperar a superar ese umbral, ya que correría el riesgo de aplazar demasiado la privatización”, agrega, señalando que “será un hito cuando la participación del FROB baje del 50%” y pierda el control técnico de la entidad.

“En el entorno actual consideramos que existe una mayor probabilidad de que sucesivas desinversiones también se hagan con descuento aunque sea moderado”, apunta el último informe de Renta 4 sobre el valor. Desde la firma creen que la privatización está siendo un “proceso lento” que “obliga al Gobierno a acelerarlo, o bien a realizar colocaciones de paquetes más grandes para cumplir el calendario y privatizar la entidad antes de finales de diciembre de 2019.

“No hay que descartar la posibilidad de que [el plazo] se amplíe dado el elevado porcentaje pendiente de desinversión”, conceden, recordando que el Gobierno ya prorrogó el plazo por decreto ley, aunque necesitaría apoyos parlamentarios y el aval de la UE. “Una nueva prórroga actuaría como catalizador del valor”, auguran. El ajustado plazo, entienden en Renta 4, puede “suponer un freno para alguna operación corporativa con Bankia”.

En este terreno, desde Alantra aducen que “BBVA sería el candidato obvio”, pero consideran la operación improbable y ven más visos de que surja una fusión con Banco Sabadell. De momento, Bankia mantiene que no se plantea ninguna operación corporativa y el grueso de analistas supone que cualquier combinación sería posterior a más privatizaciones y estará condicionada al recorrido de la entidad en los próximos meses.

Un periodo en el que será clave el nuevo plan estratégico del banco. Este implica ganar 400.000 clientes para 2020, cuando espera ganar 1.300 millones de euros frente a los 505 de 2017 (816 descontando el impacto de absorber BMN), aprovechar la sinergias de integrar BMN, rebajar la mora al 4% o elevar la rentabilidad (ROE) al 10,8%.

“Prevemos que se acerca un punto de inflexión, con la normalización del crecimiento del crédito como catalizador, y la mejora en los niveles de rentabilidad (ROE) como resultado”, dicen en Ahorro Corporación, donde asumen que “Bankia podría tener un potencial de crecimiento superior al de sus competidores”.

Varios analistas señalan, no obstante, que esta fortaleza es también su “principal riesgo” ya que el potencial de Bankia está muy ligado a una subida de tipos de interés, que aprovecharía más que la media del sector, pero que si fuera menos pronunciada de lo esperado, tumbaría sus “optimistas” proyecciones.

Así, Renta 4 rebaja la proyección de mejora de ingresos de Bankia del 8% al 4% recordando que el 87% de su cartera crediticia está ligada al euríbor y cree que habrá que esperar al BCE para valorar la credibilidad del plan estratégico. Subrayando esta sensibilidad, Self Bank da un “voto de confianza” a Goirigolzarri por haber “cumplido a rajatabla” el plan anterior. 

Otras claves del plan de negocio

El dividendo

Mayor remuneración. Una novedad del plan estratégico de Bankia hasta 2020 es que incrementa la remuneración al accionista. Los analistas aplauden que el pago vaya a ser íntegramente en efectivo y que el pay out se eleve hasta la horquilla del 45% al 50% frente al 41,7% de 2017. Además, se repartirá un dividendo extraordinario del exceso de capital generado por encima del 12% de CET 1 fully loaded (de máxima calidad y aplicada toda la normativa). Bankia estima que la retribución será superior a los 2.500 millones lo que arrojaría una rentabilidad por dividendo del 7% frente al 4% de media del sector, subraya Renta 4, que destaca la mejora pero la da ya por amortizada en el mercado. Bankia pagó el viernes un dividendo de 0,11 euros por acción, 340 millones de los que el Estado recibió unos 200.

Integrar BMN

Invertir las sinergias. Mediobanca Securities detalla que uno de los “pilares clave” del plan estratégico de Bankia es sacar partido a las sinergias de integrar la nacionalizada BMN, que le costó 312 millones en 2017. Desde Alantra asumen que el grueso de sinergias se reinvertirán en la transformación digital del grupo.

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