El euro no solo exhibe fortaleza frente al dólar; toca máximos de cuatro años con el franco suizo

La moneda única cotiza en 1,19 francos, el nivel más alto desde enero de 2015

Los expertos sostienen que el banco central suizo continúa su estrategia de debilitar su divisa

euro bolsa
El euro toca máximos de cuatro años frente al franco suizo.

El euro exhibe su fortaleza no solo frente al dólar. La divisa comunitaria supera hoy los 1,24 'billetes verdes', el nivel más alto desde el pasado mes de marzo, pero también alcanza máximos respecto a otra moneda clave: el franco suizo. El tipo de cambio se sitúa en 1,19 francos suizos por cada euro, una cotización que no se veía desde enero de 2015. Fue por aquel entonces cuando el Banco Nacional de Suiza (BNS) dejó de fijar un cambio mínimo de 1,20 francos suizos por euro y la moneda se puso casi a la par de la divisa común.

La moneda helvética suele ser el refugio de los inversores que buscan seguridad y estabilidad, sin embargo, su depreciación en los últimos tiempos obedece a varios factores. Por un lado, el cambio de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), que debido al crecimiento económico avanza hacia la reducción de los estímulos, contribuye a la buena salud del euro. Pero es sobre todo la estrategia del SNB lo que ha debilitado su moneda.

Según explica Rafael Alonso, analista de Bankinter, "el SNB trabaja para mantener el franco débil y lo está consiguiendo". Señala que "el aumento en la volatilidad de los mercados y la búsqueda de activos refugio entorpecen la consecución de sus objetivos, pero sólo momentáneamente". La entidad mantiene una visión sobre un franco "relativamente débil en 2018 y 2019 y prevé que el rango de cotización oscile entre 1,15 y 1,20.

Alonso sostiene que el repunte en la volatilidad en los mercados financieros, el temor al auge del proteccionismo y los riesgos geopolíticos han interrumpido en algunos momentos la depreciación del franco suizo. "La búsqueda de activos refugio por parte de los inversores, el superávit por cuenta corriente esperado en Suiza -en torno al 10,0% en 2018- y una tasa de inflación baja explican el aumento en la demanda de francos en los momentos de incertidumbre". No obstante, añade que "el SNB está convencido de la necesidad de mantener un franco débil, mantiene una política monetaria expansiva y el compromiso para intervenir en el mercado de divisas".

Cabe recordar que el franco cotiza en torno a un 30% por encima de los mínimos alcanzados en 2007 cuando la economía suiza crecía a un ritmo del 3%, y que el BNS sigue teniendo una de las políticas más acomodaticias del mundo, con las tasas nominales más bajas en el -0.75%.

Por su parte, Enrique Díaz-Álvarez, director de Riesgos de Ebury, destaca que la cotización del franco suizo a corto y medio plazo depende fundamentalmente de flujos de capital. Así, considera que "las sanciones estadounidenses contra empresas e individuos rusos podrían estar llevando a estos a liquidar sus activos en suiza para hacer frente a sus necesidades de liquidez". Coincide además con Alonso en que "el banco central suizo ve favorablemente cualquier depreciación de su divisa, a la que sigue considerando muy sobrevalorada".

El experto de Bankinter reitera que "el SNB mantendrá una política monetaria orientada a debilitar el franco para reactivar aún más el sector exterior y la productividad de las empresas suizas" y piensa, además, que los tipos de interés en Suiza -negativos en prácticamente todos los tramos de la curva- desincentivan la inversión en francos suizos en circunstancias normales.

El mercado, que no espera un alza de los tipos de interés por parte del BCE hasta bien entrado 2019, descarta una subida de las tasas en Suiza antes de que actúe la institución presidida por Mario Draghi. Para Bart Hordijk, analista de Monex Europe, "los niveles de 1,20 que vemos parecen reflejar más la fortaleza del euro que la debilidad del franco suizo, aunque ambos juegan un papel". Apunta que el euro ha tenido "un repunte increibe en 2017 y en lo que va de 2018, "lo que aumenta las esperanzas de una salida de su programa de compras de activos en un futuro no muy lejano".

En EE UU, se estima que la Reserva Federal (Fed) vuelva a elevar los tipos en verano tras la subida efectuada en marzo y todavía se prevé otro aumento más, e incluso dos adicionales. "Existe una gran posibilidad de ver un total de cuatro aumentos de tipos en EE UU este año (los otros dos en las reuniones de septiembre y diciembre)", afirman en Ebury, donde opinan que "el dólar estadounidense está tardando en sufrir una corrección al alza que compense las preocupaciones derivadas de las políticas proteccionistas de Trump". Es por eso que vatizinan un paulatino repunte en la cotización del dólar en su cruce con el euro, hasta situarse en el nivel de 1,16 a finales de 2018.

Agnieszka Gehringer, analista senior del Instituto Flossbach von Storch, expone algunas razones de por qué el dólar lleva un tiempo más depreciado de lo que cabría esperar dadas las subidas de tipos de la Fed y la reforma fiscal, que en teoría deberían haber impulsado a la divisa estadounidense. El tipo de cambio efectivo del dólar se ha depreciado un 8% desde finales de 2015. "Una combinación similar de políticas de una reforma tributaria y ajuste monetario por parte de la Fed a principios de los años ochenta llevó a una apreciación del 40 por ciento de la moneda estadounidense", recuerda. A su juicio, "el crecimiento económico y la inflación actualmente moderados reducen las expectativas de tasas de interés y, en consecuencia, la apreciación del dólar estadounidense".

La libra toca máximos desde el 'Brexit' frente al dólar

La libra esterlina se sitúa en 1,4326 dólares pero ha llegado a tocar los 1,4377 dólares, lo que supone máximos respecto al dólar desde el referéndum sobre el Brexit, celebrado el 23 de junio de 2016. La moneda superó los 1,40 dólares a comienzos de abril ante los positivos datos del mercado laboral en Reino Unido, que según los expertos podrían llevar al Banco de Inglaterra a acelerar la subida de tipos.

El próximo incremento se espera para el mes de mayo, después de que el pasado noviembre el Banco de Inglaterra subiera tipos por primera vez en una década, en 0,25 puntos hasta situarlos en el 0,50%. Sin embargo, Ranko Berich, jefe de análisis de Monex Europe sostiene que "si la inflación y las ventas minoristas son peores de lo esperado, no estaría tan claro lo que pasaría la reunión de mayo".

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