Bankinter, a la cabeza de la banca cotizada

La entidad suma un alza del 10% en 2018 y se consagra como el valor financiero de referencia cuando hay turbulencias

Los analistas destacan la salud de su negocio pero avisan de que se beneficiará menos que otras de una subida de tipos

Bankinter, a la cabeza de la banca cotizada pulsa en la foto

Bankinter ha arrancado 2018 con paso firme sobre el parqué bursátil. La cotización de la acción lleva un ascenso envidiable, no solo para el resto de entidades financieras cotizadas, a las que supera con creces, sino para el grueso de compañías del Ibex 35. Del selectivo, solo Siemens Gamesa acumula un alza superior a la de este banco en lo que va de ejercicio. En concreto, las acciones de Bankinter acumulan una subida del 10,05% desde el 31 de diciembre de 2017, un periodo en el que el Ibex se deja ya un 2,82%.

Los analistas consideran que el recorrido alcista de la entidad responde tanto a méritos propios, dados sus buenos resultados y un balance saneado sin la mácula del ladrillo, como relativo al sector, pues se lo considera un valor seguro en el que refugiarse cuando hay turbulencias en el ramo bancario. A futuro, las dudas emanan de si no habrá agotado su potencial de escalada tras semejante ascenso y del hecho de que será una de las entidades que menos se dispare ante la expectativa de un alza de tipos de interés.

El liderazgo de Bankinter en rentabilidad bursátil no es una novedad. Es el valor bancario del Ibex que acumula mejores cifras desde el arranque de 2013. Y lo ha sido año a año hasta 2017, cuando los analistas comenzaron a recomendar de nuevo cierta exposición a banca española y otras entidades aprovecharon más el cambio de tercio.

“Bankinter suele ir en contra de lo que hace el resto de la banca cuando hay dudas sobre el sector. Desde que estalló la crisis, se ha visto como un valor más seguro dentro del sector financiero por su estructura de balance, riesgo bajo, menor impacto del sector inmobiliario y su manera diferente de hacer negocio”, expone Nuria Álvarez, analistas de Renta 4.

“Además, sus ingresos no dependen tanto del negocio bancario porque tiene la aportación de Línea Directa aseguradora, lo que hace que históricamente cotice a múltiplos más elevados que el resto de entidades”, agrega la analista explicando que, en definitiva, cuando los inversores buscan mantener exposición a la banca pero el panorama es incierto optan por Bankinter.

“No tendría por qué empezar a hacerlo mal”, asume Álvarez, quien subraya que otra de sus fortalezas es ser constante en el pago de dividendos y continuar pagándolos íntegramente en efectivo frente al abono en acciones (scrip dividend) que ha ido abrazando el sector. Para Renta 4, el punto negativo es que, tras su fuerte escalada, el valor “está caro”.

Esta es la percepción que también dejaron caer los analistas de Goldman Sachs en su informe de febrero, donde vaticinaban un importante potencial alcista para la banca española a excepción de Bankinter, dada la escalada que ya había protagonizado por entonces.

A comienzos de aquel mes, la entidad alcanzó máximos históricos al situarse en 9,34 euros por título y desde Goldman estimaron que le esperaba una corrección del 14%. Aunque efectivamente los títulos rebajaron su precio, en consonancia con el resto del mercado, desde su máxima cota hasta la fecha solo llegaron a ceder un 7,94%. De hecho, el viernes, tras una subida del 0,05%, se colocaron en los 8,698 euros, un 6,89% por debajo de máximos y con una subida de dos dígitos desde finales de 2017.

De momento, en todo caso, el precio objetivo marcado por los expertos que registra Reuters apunta a una ligera corrección, del 1,98%, hasta los 8,49 euros. De los 22 analistas que siguen habitualmente el valor, 15 recomienda mantener en cartera, cinco apuntan a vender y otros dos a comprar.

A fin de cuentas, los analistas coinciden en señalar que Bankinter es una entidad “que no da sorpresas”, como resumen en Trea AM. La contrapartida a esta estabilidad es que la entidad no se mostrará tan sensible a las subidas que se espera que protagonicen el resto de valores financieros cuando suban los tipos animando el negocio crediticio.

Aunque el mercado espera que el Banco Central Europeo (BCE) comience a elevar tipos en la segunda mitad de 2019, lo que no tendría un impacto considerable en las cuentas de resultados hasta ya entrado 2020, el mercado suele avanzar estos efectos y es de esperar que meses antes ya haya más dinero concentrado en las entidades que peor lo han pasado con los tipos en mínimos históricos para aprovechar la subida.

Hasta entonces, Bankinter seguirá aferrándose a sus buenos fundamentales. La entidad selló en 2017 unos resultados récord, con un beneficio neto 495,2 millones de euros, un 1% más que el año anterior; la mayor rentabilidad del sector, con un ROE del 12,6%; una mora contenida en el 3,45% y potencial para seguir sacando rédito a su adquisición del negocio de Barclays en Portugal. 

Otras claves

Poco ladrillo

Sin ladrillo. Una de las principales ventajas que ha presentado Bankinter frente a otras entidades del sector financiero es que no se embarcó en la gran apuesta inmobiliaria que lastró a la banca tras el estallido de la burbuja. La firma tiene la mitad de morosidad que la media y mantiene provisiones que cubren el 45% de su riesgo crediticio y de los 412 millones de euros que tiene en inmuebles adjudicados. En este frente, solo su gusto por las hipotecas multidivisa, tumbadas por el Supremo cuando son opacas, le aportan cierto riesgo por la factura judicial.

La apuesta lusa

Diversificación. Otro punto fuerte de Bankinter es la diversificación de fuentes de ingresos con la que cuenta. Mientras que la actividad de banca comercial pesa un 28% y la de crédito al consumo otro 9%, la entidad que dirige María Dolores Dancausa tiene como pilar la banca de empresas, que supone casi un tercio de su actividad. En paralelo, Línea Directa aseguradora aporta otro 21% de ingresos al margen bruto, lo que aporta estabilidad incluso cuando el negocio bancario decae. Del lado de la expansión internacional, Bankinter saca partido al negocio luso de Barclays que adquirió en 2016 y le aporta un 7% de ingresos.

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