El Parlamento Europeo pide un presupuesto fuerte y rechaza recortes en la PAC y los fondos de cohesión

La Eurocámara quiere aumentar el gasto hasta el 1,3% del PIB comunitario, frente al 1,03% actual de cara a la Unión post 2020

El jefe negociador de la UE para el "Breixit", Michel Barnier, da un discurso sobre la salida del Reino Unido de la UE en el Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).
El jefe negociador de la UE para el "Breixit", Michel Barnier, da un discurso sobre la salida del Reino Unido de la UE en el Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia). EFE

Cada siete años, los líderes de la Unión Europea deben decidir qué impulsos quieren dar al proyecto comunitario, cuáles van a ser las prioridades y lo más importante, cómo financiarlas. Y para el próximo periodo 2021-2027, el Parlamento Europeo ha querido lanzar un firme mensaje a la Comisión y al Consejo: La Unión necesita más dinero porque, frente a los nuevos desafíos, no se puede hacer más con menos.

Este martes, los eurodiputados han defendido un presupuesto para de la Unión post-2020 muy ambicioso, con más financiación pese al agujero que dejará la salida del Reino Unido, y que no solo mantenga los pilares de la PAC y de las políticas de cohesión, sino que además dé respuesta a los nuevos desafíos como la seguridad, la inmigración o el desempleo. El informe, elaborado por la Comisión de Presupuestos, y que con toda seguridad será aprobado en la votación plenaria de este miércoles, también defiende un nuevo sistema de recursos propios que permita aumentar los ingresos de la Unión, y que la hagan algo menos dependiente de las aportaciones directas de los Estados Miembros.

“Si queremos seguir construyendo el proyecto europeo, dar respuesta a los problemas de los ciudadanos y frenar el euroescepticismo, necesitamos un presupuesto fuerte. Mucha gente ha dejado de creer en la UE no porque crea que tiene que hacer menos, sino porque cree que no ha hecho lo suficiente”, señalaba a este periódico Eider Gardiazabal Rubial, eurodiputada socialista miembro de la comisión encargada del informe.

La Eurocámara rechaza así la postura de la Comisión, que hace un mes planteó un recorte de 155.000 millones en Agricultura y Cohesión para hacer frente a los cerca de 12.000 millones de euros anuales que dejará de ingresar tras el Brexit. “No estamos dispuestos a recortar en políticas que son los pilares de la UE para financiar otras nuevas”, insiste Gardiazabal, que al mismo tiempo señala la necesidad de invertir más en investigación, Erasmus y pequeñas empresas, así como en seguridad e inmigración.

Para cumplir con esta ambiciosa agenda, la Eurocámara estima que el próximo marco financiero plurianual necesitará un presupuesto equivalente al 1,3% del total del PIB comunitario, frente al 1,03% actual, y que supera la propuesta de la Comisión de elevarlo entre el 1,1% y el 1,2% del PIB. Por ello, plantea la necesidad imperiosa de introducir nuevos impuestos que complementen las aportaciones de los Estados miembros, que actualmente suponen más del 65% de los ingresos.

Entre las propuestas figuran revisar el IVA, establecer gravámenes medioambientales (como un impuesto al plástico o destinar una parte de los ingresos del mercado de emisiones), gravar las transacciones financieras o imponer un impuesto de sociedades armonizado. “Además de los Estados miembros, necesitamos recursos propios que provengan del sector financiero y las grandes empresas ya que se benefician del mercado único pero no tienen la presión fiscal de los ciudadanos de a pie”, opina la eurodiputada socialista.

La Eurocámara también propone acabar con las llamadas “correcciones”, que permiten que a algunos de los Estados más ricos de la Unión, como Dinamarca, Holanda, Suecia y Austria, se les aplique un porcentaje de aportación del PIB inferior que el resto de países de la Unión.

Sobre la condicionalidad de los presupuestos al respeto de los valores europeos, el Parlamento se ha mostrado favorable de imponer multas y sanciones económicas a los países que los infrinjan, pero no ligarlos a la congelación de fondos o programas concretos de la UE. “No es justo que los agricultores, los jóvenes o los parados paguen por la mala actuación de sus Gobiernos”, ha indicado Gardiazabal.

La propuesta de presupuestos de Parlamento, que será aprobada este miércoles, deberá ser tenida en cuenta por el Consejo y por la Comisión, que presentara a su vez un texto a principios del mes de mayo. Desde la Eurocámara insisten en que no hay tiempo que perder en las negociaciones, ya que, de no cerrarse un acuerdo antes de las próximas elecciones al Parlamento Europeo, previstas para mayo de 2019, los trámites se dilatarían mucho en el tiempo y cabría el riesgo de que no se aprueben a tiempo para su puesta en marcha en 2021.

Normas