¿Por qué el euro también ignora la amenaza de guerra comercial de Trump?

Mantiene su fortaleza pese a la expectativa de alza de tipos en EE UU

El mercado aún no cotiza un conflicto en el comercio global

¿Por qué el euro también ignora la amenaza de guerra comercial de Trump?

La amenaza lanzada por Donald Trump de establecer aranceles a las importaciones en EE UU de acero y aluminio ha desatado una nueva inquietud entre los inversores, que ahora incluyen una posible guerra comercial entre los eventuales riesgos. De materializarse, tal medida proteccionista –y el efecto dominó que provocaría en otras economías como la europea o la china– tendría la capacidad de acelerar el final del ciclo alcista que tanto temen los inversores.

Pero esa amenaza apenas ha calado estos días en el cruce del euro frente al dólar y la divisa europea conserva su fortaleza frente al billete verde, en un avance que por momentos resulta desconcertante y que desafía a la fuerte expectativa de subidas de tipos prevista este año en EE UU, donde cada vez son más los inversores que esperan cuatro subidas en lugar de las tres que apunta la Fed.

El avance del euro, que gana en el año el 3,3% frente al dólar, ha superado también estos días la incertidumbre por el resultado de las elecciones italianas, que muestra un electorado cada vez más receloso hacia Europa. “El euro está resultando un activo cada vez más difícil de valorar. No reacciona como se esperaría a la amenaza de guerra comercial como tampoco a la publicación de los datos macro en Estados Unidos”, explica Marian Fernández, responsable macro de Andbank. La experta señala además que los inversores no terminan de creerse que Trump vaya a declarar una guerra comercial e interpretan más bien en sus amenazas una vía para tensar las actuales negociaciones del NAFTA.

Los aranceles que plantea Trump tendrían el efecto de hacer menos competitivos los productos estadounidenses, lo que iría en perjuicio de su economía y del propio dólar, según advierten desde Citi. Pero, de cualquier manera, al billete verde le espera un horizonte a corto y medio plazo de debilidad, añaden desde el banco estadounidense, que maneja una previsión para el medio plazo de entre 1,27 y 1,28 dólares por euro, frente a los casi 1,24 actuales.

“Hay bancos centrales que necesitan diversificar sus reservas en divisas extranjeras, tienen muchas reservas en dólares. El BCE generará con la subida de tipos una demanda natural en estos bancos centrales para comprar euros y vender dólares y eso es una de las claves que explican la debilidad del dólar”, afirma Francisco de Haro, experto en divisas de Citi. Así, bancos centrales como el chino o el saudí comenzarían a comprar bonos europeos con tipos más altos.

Otro de los elementos que explican la debilidad del dólar, a pesar de que la rentabilidad de la deuda estadounidense es muy superior a la europea, es el retorno de los déficit gemelos en EE UU –déficit fiscal y comercial–, apuntan desde JP Morgan Asset Management.

“El mercado está muy sesgado hacia el alza del euro”, añade Fernández, de Andbank, que reconoce aun así que también se está abriendo paso tímidamente la previsión de cambio de tercio y un dólar más fuerte. Commerzbank es una de las entidades que ha lanzado recientemente la estimación de un euro a 1,18 dólares a fin de año.

“EE UU tiene una fuerte necesidad de financiar su déficit, en especial tras la reforma fiscal. A largo plazo necesita un dólar fuerte con el que captar financiación”, añade De Haro.

Mayoría de previsiones alcistas

Deutsche Bank. El banco alemán ha elevado recientemente su previsión de fortalecimiento del euro frente al dólar, que ahora prevé que alcance los 1,3 dólares este año y los 1,4 dólares en 2019. Esta subida sería compatible con cuatro alzas de tipos en EE UU este año.
UBS. El banco suizo también sobrepondera el euro frente al dólar. Prevé que la divisa europea se coloque en los 1,28 dólares.
Andbank. La entidad reconoce que la tendencia de mercado es alcista para el euro, aunque cree que, si se aplican criterios fundamentales y dada la fortaleza de la economía de EE UU, debería cotizar en los 1,15 dólares.

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