Corea del Sur puede aspirar al bronce con sus Juegos

Son una mala apuesta económica, pero es factible recuperar un cuarto de los gastos

Los equipos olímpicos de Corea del Norte y Corea del Sur, desfilando juntos el viernes bajo la bandera unificada en la apertura de los Juegos de Invierno.
Los equipos olímpicos de Corea del Norte y Corea del Sur, desfilando juntos el viernes bajo la bandera unificada en la apertura de los Juegos de Invierno.

Organizar los Juegos Olímpicos generalmente es una apuesta económica perdedora. Pero Corea del Sur puede aspirar al bronce.

Los Juegos de Invierno, inaugurados el pasado viernes, costarán unos 10.600 millones de euros. Esto incluye gastos para estadios, alojamiento, transporte y demás. Es casi el doble del cálculo original, cuando fue elegida Pyeongchang: una revisión al alza bastante habitual para este evento.

Los defensores del olimpismo presumen de los beneficios turísticos, comerciales y de inversión extranjera directa para las ciudades anfitrionas, pero los estudios no son concluyentes. Noruega, por ejemplo, esperaba un auge de visitantes después de Lillehammer’94, pero los análisis la bajaron a la realidad. El aumento de la deuda pública y la pérdida de oportunidades alternativas son otros de los riesgos.

Este año, la muestra de unidad con Corea del Norte puede generar algún tipo de dividendo de paz. Las fuentes directas y tangibles de ingresos de los concursos internacionales de esquí, bobsleigh y curling son menos prometedoras.

En las últimas dos décadas se han logrado lucrativos contratos televisivos. Los ingresos por esa partida de Salt Lake City’02 igualaron en torno al 30% de los 2.000 millones de euros de la factura total. Con patrocinios, entradas, concesiones comerciales y otras fuentes de ingresos, la capital de Utah cubrió la mitad de los costes.

Vancouver (Canadá) y Turín (Italia) lograron recuperar casi un cuarto de sus desembolsos con los ingresos directos. En comparación, el gasto de Nagano (Japón) y Sochi (Rusia) fue demasiado alto para que las aportaciones de NBC o Coca-Cola marcaran una gran diferencia. La ratio ingresos/costes de esas ciudades no llegó al 5%.

Pyeongchang necesitaría cosechar unos 2.500 millones de euros para igualar a Vancouver o Turín. Suena exagerado, comparado con los 1.800 millones de Sochi y teniendo en cuenta los escándalos de corrupción de Corea, que afectan al gigante Samsung, y que podrían disuadir a los patrocinadores. Aún así, es un objetivo razonable. En términos de planificación financiera, los Juegos Olímpicos son una prueba de estilo libre.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

Normas