Fiebre dorada: el oro alcanza un precio récord de 3.100 dólares
El metal se ve favorecido por la incertidumbre en las Bolsas debido a los aranceles de Estados Unidos


En medio de la incertidumbre que se ha instalado en los mercados por los aranceles de Trump, el oro ha irrumpido como uno de los activos estrella de los inversores. El metal amarillo ha batido de nuevo su récord histórico al superar este lunes la barrera de los 3.100 dólares la onza. Hace apenas dos semanas alcanzó por primera vez los 3.000 dólares y algunos analistas cuentan con que pueda llegar a los 3.500 este año por las compras masivas que viene ejecutando tanto los bancos centrales como los inversores particulares.
“Los recientes movimientos al alza del precio del oro guardan relación con su papel tradicional como activo refugio, las inquietudes en torno al crecimiento económico y las políticas comerciales de Trump, las expectativas de descensos de los tipos de interés y la demanda de este metal precioso por parte de los bancos centrales”, explica Ned Naylor-Leyland, gestor de inversiones oro y plata de Jupiter AM.
En lo que va de año, el precio del oro ha subido cerca de un 18% y ha batido su nivel más alto más de 15 veces. Este repunte se ha visto impulsado, por un lado, gracias a las compras de los bancos centrales buscando protección frente a la volatilidad en Bolsa y la depreciación del dólar. Las perspectivas de un repunte de la inflación en Estados Unidos y recortes de tipos por parte de la Reserva Federal también beneficia al metal dorado. Con tasas más bajas, los nuevos bonos pierden cierto atractivo y parte de la inversión la reciben los activos en oro. Y además, un dólar más débil hace que el oro sea más barato para los compradores en otras divisas, por lo que aumenta la demanda y eleva el precio.
El precio del oro también ha experimentado un impulso significativo gracias a la creciente entrada de capital en los fondos cotizados en bolsa (ETF) respaldados por lingotes de oro. Estos fondos han ganado popularidad en los últimos años, ya que ofrecen a los inversores minoristas una forma de invertir en el metal dorado sin necesidad de adquirir lingotes físicos. Por poner un ejemplo, el SPDR Gold Shares o el iShares Gold Trust, ambos suben cerca de un 14% en lo que va de año.
Algunas de principales firmas de inversión han revisado al alza sus previsiones para el precio del oro este año. Macquarie Group prevé un repunte hasta los 3.500 dólares en el segundo trimestre y DWS ha elevado su previsión a un año desde los 3.000 dólares a los 3.250. “El aumento casi cotidiano de la incertidumbre geopolítica es un motor de los precios que no debemos perder de vista a medio plazo. A pesar de que puedan producirse pequeños retrocesos a corto plazo, seguimos viendo potencial”, destacan desde la firma. Goldman Sachs también ha elevado el precio a 3.300 dólares para el final del año y BNP Paribas ha elevado sus previsiones a los 3.100 dólares en el segundo trimestre debido a la creciente incertidumbre económica derivada de las políticas arancelarias.
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