opa de abertis
Autopista de Abertis en Francia.

Atlantia, pendiente de la CNMV y Abertis para dar su respuesta al Gobierno

Si el regulador mantiene su criterio, la oferta de Hochtief podría aprobarse antes del plácet de Fomento

La italiana sigue con interés pese al pulso con el Ejecutivo

Los asesores de Atlantia esperan noticias de la CNMV para pasar al siguiente capítulo en la opa por Abertis. Están pendientes de la respuesta del regulador a los requerimientos del Gobierno, que ha pedido la anulación o revocación de la autorización a la oferta mientras no cuente con la supervisión y visto bueno de Fomento y Energía. Un contratiempo que no ha mermado el apetito de compra del conglomerado controlado por la familia Benetton, pero su estrategia pasa por esperar.

La CNMV tiene hasta el 7 de enero para mantener o retirar su plácet a la opa italiana. Será entonces, con toda probabilidad, cuando Atlantia mueva ficha. Fuentes jurídicas afirman que la posición del Gobierno puede bloquear durante meses las dos ofertas en liza, la de Atlantia y la de Hochtief, al estar ligadas una a la otra como originaria y competidora. Y otorgan a la propia Abertis un papel determinante por ser esta quien informa al regulador sobre las autorizaciones necesarias para el cambio indirecto de control en sus concesiones en caso de opa.

De hecho, el regulador tuvo que pedir en mayo este tipo de información a Abertis para trasladársela a la compañía opante y, posteriormente, a su rival. Los requerimientos en caso de control están fijados en contratos que solo manejan la concesionaria y los órganos concedentes. De ahí la necesaria interlocución entre el regulador y el grupo catalán.

La concesionaria catalana informó de la opa italiana al Gobierno de Brasil, cuya autorización es clave para la operación

Este último ha tenido que jugar un papel activo en el caso de Brasil, único mercado en que Atlantia ha precisado el visto bueno gubernamental (el resto de autorizaciones vienen de autoridades de la competencia o de reguladores bursátiles). Abertis fue la encargada de notificar la operación el 6 de julio a la Agência Reguladora de Serviços Públicos Delegados de Transporte do Estado de São Paulo (ARTESP) y a la Agência Nacional de Transportes Terrestres (ANTT), y trasladó la misma información el 7 de julio a la Agência Nacional de Telecomunicações (ANATEL). Las autorizaciones brasileñas llegaron a primeros de octubre.

Atlantia ha encontrado en este matiz un argumento para explicar la causa por la que no ha pasado su opa por el visado de los ministerios de Íñigo de la Serna y Álvaro Nadal, que sostienen que la oferente se ha dirigido a todos los Estados con presencia de Abertis salvo al español.

De hecho, en el único antecedente en España en que se pidió autorización al Gobierno para la toma de control de un grupo de concesiones de autopistas, la compra de Itínere por Citi Infrastructure, fue la opada quien informó de la operación. Lo hizo en virtud del artículo 31, sobre autorizaciones del Gobierno, de la Ley 8 /1972 de construcción, conservación y explotación de autopistas en concesión.

Las fuentes consultadas dibujan ahora dos escenarios probables sobre la opa de Atlantia, mientras la afectada ha manifestado estar abierta al diálogo con el Ejecutivo español para mantener en pie sus opciones frente a la filial de ACS.

Opciones abiertas

Primera posibilidad: la CNMV mantiene la autorización de la opa y no la supedita a la revisión del Gobierno. En este caso, el regulador aprobaría la opa de Hochtief sin tener en cuenta la opinión de Fomento y Energía, que la alemana sí ha requerido, y se abriría el plazo de aceptación de 30 días. Y es que Hochtief afirmó que pediría los pertinentes permisos en España, pero no ha condicionado por el momento su oferta a la obtención de los mismos.

De imponer la CNMV su primer criterio (aprobó la opa italiana a sabiendas de que carecía del aprobado del Gobierno), es previsible que el Ejecutivo interpusiera un contencioso-administrativo contra el organismo que preside Sebastián Albella. Con ello, podría darse el caso de la paralización de las opas o de su liquidación sin sentencia judicial, dependiendo en gran parte de si hay cautelares o no.

Segundo: la CNMV anula la oferta de Atlantia mientras no haya visto bueno de La Moncloa. En este caso, Atlantia tendría que pedir los permisos pertinentes, tratando de demostrar solvencia técnica y económica para sostener los 1.500 kilómetros de autopistas que Abertis opera en España.

La revisión de este tipo de operación, según la experiencia de la opa de Itínere, se lleva tres meses y medio si la Administración opera con agilidad, con lo que la carrera por Abertis se iría más allá de abril o mayo. Para entonces las dos ofertas contarían con aprobados ministeriales y estarían preparadas para competir durante el plazo de aceptación.

Con la actual legislación y la Comisión Europea defendiendo las operaciones de concentración dentro de territorio europeo, resulta casi imposible detener una inversión comunitaria en España si no se pone en riesgo la seguridad del país o activos estratégicos para la misma.

Retorsión y jurisprudencia

- Más allá de aplicar el principio de retorsión a Italia, que frenó en 2008 la fusión de Abertis con Atlantia bajo mando español, detrás de la insistencia del Gobierno por supervisar las opas sobre Abertis puede estar la intención de asentar un criterio: cualquier opa en España sobre una empresa considerada estratégica debe pasar por el filtro del Ejecutivo. Y eso, independientemente de que la compradora sea de un país de la UE o extracomunitario.

- Atlantia y Hochtief pueden aguantar cierta dilación en el proceso de compra de Abertis. Los créditos multimillonarios que han levantado para soportar sus opas tienen costes relativamente bajos mientras no disponen de esa financiación. De hecho, no sería extraño ver a ambas empresas invirtiendo si el caso Abertis va para largo. Sin embargo, una paralización de las opas en los tribunales podría abrir la vía a demandas de inversores de Abertis e incluso un expediente de la CE. La CNMV tampoco ve con buenos ojos que una opa se alargue en el tiempo por cuanto distorsiona la cotización de los valores afectados.

- Atlantia se dice abierta a “suministrar cualquier documentación relevante para dar seguridad al Gobierno con referencia a la correcta gestión futura de las concesiones operadas por Abertis”. Pero bajo su punto de vista, expresado en el folleto, no hay cambio de control en las autopistas de Abertis porque no aparece un nuevo empresario en las concesiones. Abertis seguiría siendo la misma empresa con distinto accionista.

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