Abertis: Los Gobiernos, contra los campeones de la UE

La interferencia del Ejecutivo español en la opa de Atlantia no es la única

Macron retrasó la compra del astillero STX France por la italiana Fincantieri, pero acabó permitiéndola

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Autopista de Abertis en Italia.

España está interfiriendo en la opa de Atlantia por Abertis. Francia e Italia también se inmiscuyeron en operaciones recientes dentro de la UE, en otra muestra de la fuerza de las fronteras contra la creación de campeones europeos.

La oferta de Atlantia, aprobada por la CNMV, está siendo cuestionada por los ministerios de Fomento y Energía. El pretendiente italiano debería haber pedido permiso al Gobierno, según este, que añade que la CNMV se equivocó al dar luz verde a la oferta. El Ejecutivo se basa en una ley de autopistas de la época de Franco. El control de Hispasat por parte de Abertis puede ser parte del problema.

Es otro ejemplo de resistencia a la propiedad transfronteriza dentro de la UE. En julio, París renacionalizó temporalmente el astillero STX France cuando la italiana Fincantieri intentó comprarlo para crear un líder mundial de la construcción de cruceros, aunque el acuerdo se acabó autorizando. Y en verano, Roma se opuso a la influencia de Vivendi como accionista del 24% de Telecom Italia, en su intento de construir un rival europeo para Netflix.

Aunque Atlantia está preparada para atender las inquietudes de Madrid vendiendo Hispasat y manteniendo Abertis en la Bolsa española, las pegas normativas podrían obligarla a retrasar una contraoferta a la opa de Hochtief/ACS, al menos durante el mes que tiene la CNMV para responder, lo que añade incertidumbre al resultado.

Hay otros motivos posibles para la intromisión del Gobierno de Madrid. Podría ser, en parte, un ojo por ojo por el rechazo italiano al intento de Abertis, hace una década, de tomar el control de Atlantia. También podría ser un intento del Ejecutivo español de mostrar que protege a una de las mayores compañías de Cataluña frente a la influencia extranjera, de cara al 21D.

En cualquier caso, estas fricciones afectan a la capacidad de las empresas europeas para crecer, incluso dentro de la región. Entre los defensores de la creación de campeones de la UE está Emmanuel Macron, que demoró pero acabó permitiendo la venta de STX. Seguramente preferirían un mercado menos marcado por las fronteras nacionales.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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