De 1,20 a 1,16 dólares en dos meses: los cuatro factores que pesan sobre el euro a corto plazo

El dólar se ve apoyado en la expectativa de subida de tipos de la Fed y la reforma fiscal

Los analistas prevén que la divisa común pueda terminar el año en el nivel de 1,14

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La tendencia alcista que el euro mostraba en el verano se ha detenido, al menos de momento. De superar los 1,20 dólares en septiembre (alcanzando niveles no vistos desde comienzos de 2015) y encender las alertas de un posible rally hacia el nivel de 1,30 dólares, la moneda única ha pasado a moverse en los 1,16 'billetes verdes'. El pasado viernes tocó mínimos desde julio. La caída en apenas dos meses es de casi 4%. A la revalorización del euro este año contribuyó Donald Trump cuando en el mes de abril advirtió sobre los perjuicios de un dólar fuerte. Pero los movimientos estratégicos de los bancos centrales han cambiado el paso de la divisa común, entre otras cosas.

Cuatro son los factores que, según los expertos, presionan a la baja en el corto plazo al euro, que de acuerdo con los pronósticos podría terminar el año en el nivel de los 1,14 dólares. Este jueves el euro escaló posiciones, hasta 1,164 dólares, ante el retraso de la aprobación de la reforma fiscal en EE UU, que finalmente se presentó de forma oficial en el Congreso. El viernes, la moneda vuelve a ceder terreno.

1. LA ÚLTIMA REUNIÓN DEL BCE ha tenido efectos sobre el euro. Mario Draghi dijo explícitamente que los tipos de interés permanecerán sin cambios hasta “mucho más allá del final de QE”. Un final que no queda claro cuándo será, dado que la autoridad monetaria redujo a la mitad el volumen de compra de deudapero prolongó el programa hasta septiembre de 2018, con posibilidades de alargarlo todavía más en caso necesario. “Esto pospone el cronograma para cualquier subida de tipos hasta bien entrado el 2019”, señalan en Ebury, donde destacan que para ese momento los tipos de la Reserva Federal en EE UU estarán por encima del 2%, “un gran diferencial de tipos de interés que debería seguir presionando al euro a la baja”. Enrique Díaz-Alvarez, director de Riesgos de Ebury, predice que el euro se situará en 1,14 dólares en fin de año. "Los flojos datos de inflación en la eurozona significan que no habrá ninguna perspectiva de subida de tipos por parte del BCE hasta bien entrado 2019. El diferencial de tipos entre los EE UU y la eurozona continuará ampliándose presionando a la baja al euro”.

Además, Draghi reiteró su preocupación por una inflación menor a la esperada en la zona euro (de hecho, el último dato del IPC de la zona euro muestra una moderación de los precios). Este tono pesimista se tradujo en una aguda venta del euro que rompió mínimos que se habían mantenido desde principios de verano. "El descenso del euro ha encontrado más fuerza en los últimos días después que Mario Draghi anunciara las decisiones de política monetaria para el 2018", según David Pina, analista colaborador de ActivTrades, que cree que, "dando por hecho que los datos macro podrían continuar siendo positivos tanto en Europa como en EE UU", el euro podría acabar el año en un rango comprendido entre 1,14 y 1,20 dólares.

2. EN PARALELO, LA SUBIDA DE TIPOS QUE PLANEA LA FED para diciembre da alas al dólar. El banco central estadounidense decidió el miércoles, como se esperaba, mantener sin cambios los tipos, aunque sigue apuntando a una subida adicional en 2017, concretamente en la reunión del próximo 13 de diciembre. De materializarse, sería la tercera subida en 2017 (la primera en marzo, la segunda en junio) y la cuarta en 12 meses contando con la que se practicó en diciembre de 2016.

Céline Renucci, estratega del equipo de Research de AXA IM, sostiene en un reciente informe que “el dólar resurgirá a medida que aumenten los tipos de interés en EE UU”. Y las probabilidades de un alza en las tasas en diciembre son cercanas al 100%. El consenso se basa en la sólida marcha de la economía americana y en que esperan que la inflación se estabilice a medio plazo en torno a su objetivo del 2% aun cuando en el corto plazo se mantenga más débil. Así, la experta apunta que "el flujo de datos es favorable y la política tributaria podría reforzar el sentimiento positivo" sobre la divisa estadounidense.

Por otro lado, este jueves el presidente Trump ha anunciado al sustituto de Yellen a partir de febrero de 2018. Jerome Powell ocupará el sillón dejado por la actual presidenta y, según Renta 4, el mercado lo acogerá de mejor grado que a John Taylor. "La política monetaria de Powell podría ser bastante continuista aunque con más énfasis en una mayor desregulación financiera, tal y como defiende Trump. Por el contrario, John Taylor sería una opción más negativa para los mercados dado su sesgo más hawkish, tal y como demuestran los tipos implícitos en su Regla de Taylor (apunta a unos tipos de interés del 3,75% vs 1-1,25% actual)", indica la firma.

3. LOS INFORMES SOBRE LOS RECORTES DE IMPUESTOS EN EE UU también dan apoyo al dólar. No hay que olvidar que cuando Donald Trump ganó las elecciones el dólar se vio favorecido ante la expectativa de las políticas prometidas, entre ellas la ambiciosa rebaja impositiva a las empresas. La reforma fiscal llegó a tambalearse, afectando negativamente al dólar, pero ahora está a punto de aprobarse por parte del Senado (es necesario que lo aprueben los 51 senadores republicanos). Desde Renta 4 recuerdan que podría haber una rebaja de impuestos por 1,5 billones de dólares en 10 años a través de una reducción del impuesto de la renta y el de sociedades, con la posibilidad de repatriar beneficios acumulados en el extranjero.

Ramón Morell, de ETX Capital, destaca que la "reforma fiscal en curso en un elemento a considerar para el refuerzo del dólar". El experto augura que el dólar "vaya suavemente reforzándose contra sus pares, aunque con impulsos correctores debidos a situaciones sobrevenidas o eventos externos". Así, prevé que el euro oscile entre 1,15 o 1,1450 para finales de año y después siga cayendo hacia 1,14, 1,13 e incluso 1,12 para mediados del 2018.

4. POR ÚLTIMO, LOS RIESGOS POLÍTICOS siguen imprimiendo volatilidad en la divisa de la zona euro. La situación en Cataluña o las conversaciones para la construcción de coaliciones en Alemania, por ejemplo. El último informe de perspectivas de divisas del departamento de análisis de Bankinter estima que el tipo de cambio del euro frente al dólar podría acabar el año en el nivel de 1,14. "El euro ha mostrado una gran fortaleza frente al dólar a lo largo de 2017, apoyado en dos factores: un crecimiento económico que ha superado las expectativas y la reducción del riesgo político en la eurozona. No obstante, el dólar ha recuperado terreno tras haber alcanzado un mínimo de 1,203, apoyado en la expectativa de subida de tipos de la Fed en diciembre y en la victoria más ajustada de Merkel en las elecciones alemanas", señala la entidad, que espera que en 2018 el euro vuelva a ganar terreno frente al dólar.

Por su parte, Morell destaca que "si en Europa Mario Draghi planteara en las próximas revisiones de la política monetaria del BCE que la economía comunitaria requiere menos presión de liquidez por su parte y que retira los incentivos con mayor fuerza que la desarrollada hasta ahora, esto haría rebotar al euro".

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