Tabaco de contrabando Ampliar foto

El consumo de tabaco de contrabando en España vuelve a dispararse

El 10,3% de las cajetillas consumidas por los españoles no pagan impuestos en España, según Ipsos

Es el dato más alto en dos años y supera en dos puntos la incidencia de hace un año

Cada cajetilla de tabaco que se consume en España cuenta con una etiqueta que certifica el pago de los impuestos que su consumo conlleva. Si bien, el número de paquetes que no llevan ese certificado está creciendo. Se trata de aquellos cigarrillos que proceden de otros países y que ya suponen en el primer semestre del año el 10,3% del total, según un estudio de Ipsos.

El dato supone un importante repunte en las estadísticas de tabaco irregular en España. Es un punto más que a comienzos de año y dos más que en el primer semestre del año pasado. Es, además, el más alto desde 2015.

Las cajetillas foráneas son una de las modalidades de tabaco ilícito que han preocupado al sector en los últimos seis años, junto al producido de forma ilegal y las falsificaciones. En el caso de estos envases, se trata de un producto que es fabricado de forma totalmente legal en un país, siguiendo la legislación y la fiscalidad de dicho mercado, pero que son vendidas de forma ilegal en otros países, donde normalmente la presión fiscal es mayor. De este modo, se introduce en España con un precio de venta menor al del estanco, único lugar legal, junto a las máquinas expendedoras, para comprar tabaco.

El informe de Ipsos muestra a Gibraltar, con el 30% del total de estas cajas, como el primer mercado de origen de este tabaco ilegal. Le siguen Andorra, con el 9,3% y Ucrania, con el 6%. Además, Canarias supone el 5% y los Duty Free, más del 16%.

Respecto a los lugares donde más se consumen estos cigarrillos ilegales, Andalucía se mantiene como la comunidad con mayor impacto. Suponen un 35% del total, debido principalmente a su cercanía con Gibraltar. A cierre del año pasado era de menos del 30%, por lo que agrava el problema. Además, Cádiz aparece como la ciudad con mayor presencia del tabaco foráneo, con el 46% del total.

Murcia y Castilla-La Mancha, suceden a la región andaluza en el ranking. Por el contrario, destaca que Extremadura, considerada junto a Andalucía como uno de los mayores mercados del tabaco ilegal en el pasado, aparece penúltima, con apenas el 1,9% del total.

Por marcas, la que tiene un mayor peso en tabaco no doméstico es la luxemburguesa H. Van Landewick. De los 3,5 puntos de cuota de mercado entre todas las cajetillas investigadas en el estudio de Ipsos, 2,9 puntos no pagan impuestos en España. Respecto a las cuatro grandes, Philip Morris, que tiene 36,3 puntos de cuota de mercado, 2,5 proceden de fuera; en JTI 1,4 puntos de 25,3; en Imperial Tobacco, 1 punto de 21,8; y en BAT, 0,5 puntos de 10,5.

Caída de ventas legales

El incremento del consumo de cajetillas de contrabando con un precio menor al del mercado, coincide con un descenso dentro de la Península de las ventas de tabaco que sí abona los impuestos correspondientes -en torno al 80% del precio del envase-. En concreto, en el primer semestre del año se han vendido en España 1.082 millones de envases de 20 cigarrillos, un 2,4% menos, según las estadísticas recogidas por el Ministerio de Hacienda.

Profundiza además en el continuo descenso en las ventas de tabaco legal en España. Supone un recorte del 40% respecto al primer semestre de 2010, el último año antes de la penúltima subida de impuestos.

En valor, las ventas han sido en el primer semestre de 4.892 millones de euros, con un ligero descenso del 0,52% respecto a un año antes. Pese a la leve variación profundiza en la caída y acumula un recorte del 15% desde 2010.

El descenso en las ventas de tabaco de los primeros seis meses del año coincide con la subida fiscal que aprobó el Gobierno en el mes de diciembre y a la que respondió la industria con una subida generalizada de precios. Aunque el repunte del tabaco de contrabando entre los consumidores se inició en el último trimestre del año pasado, se ha intensificado en el arranque de este año, según los datos de Ipsos.

El pasado diciembre, Hacienda elevó el impuesto específico del tabaco de 24,1 euros a 24,7 euros por cada 1.000 cigarrillos. Además, elevó el mínimo, que busca impedir que el tabaco se venda por debajo de cierto precio, de 128,65 euros por cada 1.000 a 131,5 euros. Mantuvo el conocido como ad valorem en 51%.

Los datos muestran, sin embargo, que el impacto de esta subida fiscal no ha sido tan notorio como en la anterior modificación, la de 2010. Entonces, durante el primer semestre de 2011 se redujeron un 5,7% las ventas en valor, y casi un 20% en volumen, desplomes notablemente superiores respecto a la actual deriva.

Entre las marcas que más venden en España se está produciendo una importante polarización en los seis primeros meses de año en cuanto a la evolución de comercialización. La líder destacada del mercado español, Malboro (Philip Morris), ha visto cómo sus ventas han caído un 11% hasta junio, situándose en los 754 millones de euros. La segunda, Winston (JTI), ha facturado 462 millones, un 23% menos. Otra importante caída es la que ha tenido Ducados, de Altadis, con un 9% menos.

En concreto, seis de las 10 principales enseñas en España han reducido las ventas en los seis primeros meses del año. Por contra, Camel, también de JTI, se anota un incremento del 14% y aparece como la más beneficiada en los seis primeros meses.

El informe de Ipsos ya deslizó en el último trimestre del año pasado un freno en la reducción del contrabando en España. Pese a ello, el ejercicio cerró, según un análisis de KPMG, con un importante descenso del 27% en el consumo de tabaco ilegal. Con ello, se lograba encadenar tres años consecutivos de reducción del producto ilícito en España, consiguiendo reducir los niveles máximos que se vivieron especialmente en 2012 y 2013.

Pero Ipsos no ha sido la única que ha apuntado a un repunte del contrabando. Hace unas semanas Altadis aseguró que crecieron un 47% las denuncias en su plataforma contra el contrabando. Además, se ha apreciado en el sector que el contrabando ha comenzado a repuntar en productos donde hasta ahora no había, como en el caso de la picadura de tabaco, utilizada para los cigarrillos de liar, o de la propia hoja.

A la espera de la reforma de la ley del tabaco

Nueva directiva. El Gobierno aprobó hace unos meses la transposición de la directiva del tabaco aprobada en 2014. Parte de los cambios, fueron implantados mediante un real decreto, que incluía la implantación de las nuevas cajetillas de tabaco, con más espacio para las alertas sanitarias y menos para las marcas. Además, la nueva regulación del tabaco obligaba a eliminar los sabores en los cigarrillos y acotó el contenido de cigarrillos por caja.

Cambio en la ley. Sin embargo, algunas de las modificaciones obligaban a cambiar la actual ley del tabaco. El consejo de ministros aprobó un anteproyecto, aunque este todavía no ha pasado el trámite parlamentario. Previsiblemente, esta será una de las primeras modificaciones legislativas que se abordarán con la vuelta del curso político tras el verano. Este nuevotexto regulatorio incluye restricciones al uso del cigarrillo electrónico, incluyendo alertas sanitarias y limitación en tamaño y productos utilizados

Debatir de nuevo el marco legal. Por el momento no se han pronunciado las formaciones políticas de la oposición sobre este trámite, pero lo cierto es que supondrá abrir el melón de la conocida como “ley antitabaco”, que en su momento supuso un fuerte debate político y social. Juan Páramo, presidente de la Mesa del Tabaco, que engloba a industria y productores, aseguró que España ha llegado ya al límite de regulación, sin embargo, algunas fuentes del sector no descartan que se puedan incluir nuevas modificaciones cuando se inicie el debate parlamentario, debido a la necesidad de acuerdos con otras fuerzas.

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