empleo autónomo

Así debe el autónomo presentar el modelo 111

La declaración de este modelo debe llevarse a cabo de forma trimestral

El modelo 111 incluye todas las retenciones e ingresos por cuenta del IRPF que todo autónomo debe declarar. En concreto, se trata de un documento que determina los importes que se han de hacer efectivos en concepto de retenciones al pago de las nóminas de los trabajadores y las facturas relativas a esa retención.

Según informa KeyandCloud, este modelo queda regulado por la Orden EHA/586/2011 del 9 de marzo. El mismo abarca diferentes ámbitos, como ganancias patrimoniales, actividades económicas y laborales. Es por ello que hay que tener en cuenta una serie de consejos para presentarlo correctamente.

La primera de estas consideraciones para por presentarlo de manera trimestral. Entre el 1 y el 20 de abril, queda configurado el primer trimestre. De igual modo, los 20 primeros días de julio serán las fechas para presentar el modelo del segundo trimestre, mientras que en los 20 primeros días de octubre y los 20 primeros días de enero del año siguiente deberá presentarse el modelo del tercer y el cuarto trimestre. Al final del ejercicio también se deberá presentar un resumen anual mediante el modelo 190.

Su presentación puede materializarse tanto en papel como a través del ordenador. Para ello, en el momento de rellenarlo es importante ser cuidadoso y no cometer errores. En concreto, en lo que respecta a los rendimientos del trabajo, hay que saber que su declaración se divide entre número de trabajos a los que se retiene el IRPF: el sumatorio de todas las bases imponibles, el importe total de las retenciones, así como si fuera necesario hacer constar rendimientos en especie.

Este procedimiento se aplica también a la declaración de los rendimientos de actividades económicas. En lo que respecta a otras percepciones, KeyandCloud indica que la declaración se ha de limitar a los premios ganados en lotería, actividades de ocio o rifas.

Por último, desde esta compañía recuerdan que nunca resulta de más saber que el sumatorio de la liquidación debería tener como resultado cero. Es por ello que, de producirse algún error, se deberá enmendar con una declaración complementaria. Para ello, se rellenan con una cruz los importes correctos y se identifican con la anterior declaración mediante el número de identificación anterior de 13 dígitos.

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