Entrevista
marketing
Manuel Ardura, director ejecutivo de Flexibleos, en su despacho.

Manuel Ardura: “El buen comercial no nace, se hace”

El director ejecutivo de Flexibleos quiere cambiar la externalización

Su estrategia para retener el talento es que la gente esté contenta

Flexibleos es una empresa de externalización de servicios vinculada a los recursos humanos. Ofrecen diversos servicios, como consultoría o logística, pero su consejero delegado y fundador, Manuel Ardura Pascual (39 años, Madrid), insiste en que su punto fuerte son los comerciales. La empresa que dirige nació buscando un cambio de concepto en el mundo de la externalización: calidad antes que cantidad. Flexibleos tiene una plantilla fija de unos 25 empleados, que son los que dan soporte a la gente que está en la calle. Además, apuestan fuerte por el aprendizaje y han abierto un centro de formación: Flexibleos Academy. En tres años han logrado un gran crecimiento y, aunque ya cuentan con un socio en Colombia, están ampliando capital para expandirse por Latinoamérica.

¿Cómo nació Flexibleos?

Nació el 20 de febrero de 2014 por un deseo de mejorar el mundo de la externalización, sobre todo a nivel comercial. Había una actitud de venta masiva, a volumen, pero hacia donde nosotros creemos que va el sector es hacia una venta de calidad.

¿Cómo funciona Flexibleos Academy?

Estamos convencidos de que a vender se aprende. Hemos visto que sigue habiendo mucho paro y que ser comercial está mal visto. Queremos dar una oportunidad de formarse a esa gente que no tiene trabajo porque no se le ha ofrecido la ocasión, pero que tiene ganas y aptitud. Los cursos son gratuitos y no queremos ligarlos a ninguna contraprestación, no tienen que trabajar luego para nosotros necesariamente. Además, queremos profesionalizar la figura del comercial. La formación en los niveles de arriba está muy trillada, pero ¿qué pasa con lo de abajo? Para ser buen director comercial se debería ser comercial de calle antes, porque da escuela.

¿Usted cómo empezó?

Al acabar la carrera, Administración y Dirección de Empresas con Mención Internacional en la Universidad Pontificia de Comillas, comencé en la banca de inversión, luego fui director financiero... Siempre me había centrado en las finanzas, hasta que me hicieron director general de una empresa

Cuando hay un puesto libre, empezamos por nuestra gente para hacer el proceso de selección

¿Por qué se ahorra con la externalización?

El ahorro está en la efectividad de los recursos. Externalizar es poner en manos de una empresa profesional algo que a ti no se te da tan bien hacer. Nosotros somos mucho más eficientes, más eficaces, vendemos más de lo que la compañía haría por sí sola. Todo lo que es más eficiente es más barato, porque aunque cueste lo mismo, reporta más.

¿Cuál es su estrategia para retener el talento?

Son muchas, pero al final se resumen en una cosa, que además hemos pintado en una pared: que la gente esté contenta. Esto se consigue a base de varias cosas: pagando bien, motivando, ofreciendo conciliación, flexibilidad... Son temas de los que se habla mucho, pero que además hay que llevar a la práctica, y nosotros lo hacemos.

La gente que trabaja para Flexibleos cambiará mucho de empresa, ¿cómo gestionan la implicación con la compañía?

Tratamos de fidelizar al máximo los equipos; para ello, lo que hay que hacer es ofrecer un futuro. Si no hay un proyecto posterior, lo normal es que la gente vaya por precio y se vaya donde le paguen más. Aquí, todo nuestro equipo tiene un futuro dentro de la compañía. Además, crecemos a grandes velocidades, así que se abren posiciones rápido. Tenemos planes de carrera interna y apostamos por la promoción. Cuando hay un puesto libre, se comunica a todo el mundo y empezamos por nuestra gente para hacer el proceso, solo buscamos fuera si no encontramos a nadie adecuado para el perfil. Si tienes gente en la que crees, por la que apuestas e inviertes en ellos, lo normal es que respondan y se queden en el proyecto. No es que sea altruista, pero es una manera de hacer diferente, porque cuando la gente va contenta a trabajar, suele ser más eficaz, más eficiente y mucho más responsable.

¿Cómo se adaptan los empleados a las distintas filosofías de las empresas para las que trabajan?

La filosofía es solo una: la de Flexibleos. Las empresas para las que trabajamos solo comercializan el producto, nosotros organizamos todo lo demás. Los clientes nos ponen un objetivo, dicen lo que quieren vender y en qué canal, y nosotros decidimos lo que hay que hacer para cumplirlo. Vendemos el servicio completo: arreglamos los espacios, dimensionamos el equipo y montamos la estrategia. Si no, estaríamos haciendo de empresa de trabajo temporal (ETT): mandar gente y que el cliente se las arregle solo. Esa es la diferencia y nuestra razón de ser. Muchas veces acertamos y alguna, que también puede ocurrir, nos equivocamos.

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