Entrevista al gestor de Bolsa europea

Matt Siddle (Fidelity): “A corto plazo nos preocupan una desaceleración en China y el consumo en EE UU”

Amadeus e Inditex son sus apuestas entre las cotizadas españolas

Considera el brexit el principal riesgo político para Europa

Matt Siddle, gestor de Bolsa europea de Fidelity
Matt Siddle, gestor de Bolsa europea de Fidelity

Fidelity International vuelve a poner el foco sobre la renta variable europea. La recuperación económica, el retorno de los beneficios empresariales y el menor riesgo político han llevado a que los inversores vuelvan a apostar por el Viejo Continente. La gestora, con 293.600 millones de dólares de activos bajo gestión, cuenta con Matt Siddle en su equipo, al frente de los fondos European Larger Companies y European Growth.

La política tuvo un fuerte impacto en los mercados en 2016 y 2017. ¿Queda todavía riesgo político tras la victoria de Macron?

La victoria de Macron es muy positiva para los mercados. Solo el hecho de no tener a Marine Le Pen como presidenta ayuda mucho a que haya un ambiente más favorable. ¿No hay más riesgo? Eso quizá sea ir demasiado lejos. Las elecciones en Alemania no suponen un riesgo, gane Schulz o gane Merkel, pero las italianas sí pueden generar más riesgo, aunque es pronto todavía. En España, pese a los últimos eventos políticos, el país se mantiene estable. Aunque a nivel europeo, el principal riesgo político que existe no son las elecciones, sino las negociaciones del brexit.

¿Qué impacto pueden tener?

La incertidumbre del resultado puede generar ruido en los mercados. El plazo de negociación son dos años, pero no creo que los mercados esperen que se llegue a un acuerdo en 2017. Reino Unido quiere tener un acuerdo de libre comercio. La cuestión está en el lado europeo, que se divide entre los pragmáticos, que apuestan por el libre comercio, y los puristas europeos, más preocupados por la unidad del proyecto europeo y más dispuestos a imponer barreras. Dependerá de quién gane. En el corto plazo, las negociaciones pueden tener impacto en algunas compañías domésticas de Reino Unido.

¿Qué otros riesgos espera este año?

Espero que no haya ningún riesgo. El contexto económico es muy positivo y las previsiones son realmente buenas. Los indicadores en Europa eran altos y están mejorando. A nivel global hay áreas, como EE UU y China, donde los indicadores están empezando a ralentizarse. En cuanto a los riesgos, en el corto plazo preocupa si se produce una desaceleración en China por un cambio en las políticas monetarias. En segundo lugar, hay un cierto riesgo si el consumo en EE UU se frena. Estos riesgos provienen de fuera de Europa, porque los europeos son Italia y el brexit, que ocurrirán más adelante.

Entonces, ¿es mejor momento para invertir en Europa que en EE UU?

Existe una divergencia entre Europa y el resto del mundo que puede verse en los fundamentales de las compañías. Con la recuperación económica en Europa, se empieza a ver que la rentabilidad de las acciones se recupera. Los beneficios por primera vez en muchos años son más fuertes en Europa que en Estados Unidos, y las revisiones son al alza. Hay muchos argumentos por los que los inversores globales están apostando por Europa: los fundamentales son positivos, los indicadores económicos pintan mejor, la rentabilidad se está recuperando, el crecimiento es mejor, las acciones están baratas en términos de valoración y las revisiones son mejores.

¿Qué impacto tendrá si el BCE reduce su programa de compras de deuda?

Esa será otra forma de reducir el suministro monetario en las Bolsas. Como EE UU y China están subiendo los tipos, se puede ver cómo globalmente el suministro de dinero crece de manera más lenta que hace tres o seis meses. Por tanto, si el BCE empieza a recortar las compras, existe la posibilidad de que una reducción de la liquidez tenga algún impacto en la actividad industrial y en los mercados.

¿Cómo escogen las compañías en las que invierten?

Me fijo en el modelo de negocio, que sea de calidad, y en las valoraciones. Las compañías no tienen por qué ser precisamente las de más alta calidad, sino ser buenas y tener un precio atractivo. Aunque hay que tener en cuenta la exposición geográfica. Si estuviera masivamente expuesto a compañías domésticas del Reino Unido, no me sentiría cómodo. En los meses antes del referéndum, reduje mi exposición en algunas empresas que lo habían hecho bien e invertí en otras que no tuvieran exposición al Reino Unido. En mi cartera hay muchas firmas con sede en Reino Unido, pero que son globales, como Shell o British American Tobacco.

¿Cuál es su opinión sobre los bancos? ¿Es un buen momento para comprar?

Creo que la gente es muy optimista sobre los bancos. Después del referéndum del brexit nadie quería tocar un banco. Las valoraciones de las entidades ya no están baratas, sino que están a niveles normales. Si miras a Europa en conjunto, la rentabilidad de los bancos ha vuelto a su nivel habitual. En mi opinión, los bancos no son negocios de alta calidad, debido a su volatilidad. Eso no significa que no invierta en ellos. Por ejemplo, tengo Barclays y DnB [el mayor de Noruega], porque están baratos.

¿Tiene algún valor español en su cartera?

Tengo Amadeus e Inditex. Ambas tienen un modelo de negocio de alta calidad y fuertes ventajas competitivas en su industrias. Cuando compré Amadeus, hace varios años, era muy barata. Ahora ya no lo es tanto, pero si se tiene en cuenta el crecimiento y el potencial de algunos de los nuevos productos, es atractiva. Inditex nunca fue tan barata, pero su valoración era atractiva en 2011, cuando todo el mundo estaba asustado por España.

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