Delante, Jorge Guadarrama-Yáñez, Juan Carlos de los Heros y José Roberto Martins. Detrás, Alejandro Mesa y Luis Dates. Los cinco son socios en energía e infraestructuras de Baker McKenzie en Latinoamérica.
Delante, Jorge Guadarrama-Yáñez, Juan Carlos de los Heros y José Roberto Martins. Detrás, Alejandro Mesa y Luis Dates. Los cinco son socios en energía e infraestructuras de Baker McKenzie en Latinoamérica.

Latinoamérica apunta a un boom en infraestructuras pese a Trump y las crisis políticas

México y Brasil lanzan proyectos financiables a pesar de la incertidumbre, apuntan desde Baker McKenzey

Colombia se reactiva tras los acuerdos de paz y Argentina se abre a la inversión exterior

El mundo de las infraestructuras mira cada vez más hacia Oriente Medio, Australia y el sudeste asiático, en detrimento de Europa y América. La realidad es que la incertidumbre enturbia las numerosas oportunidades al otro lado del Atlántico.

Cinco expertos en energía, minería e infraestructuras de Baker McKenzie, venidos de Brasil, Argentina, Perú, México y Colombia, han coincidido en un foro de la consultora celebrado en Madrid, en el que han abordado ante clientes el estado del mercado latinoamericano y han ofrecido las claves a este periódico.

“Latinoamérica no escapa del clima de incertidumbre que afecta globalmente a las inversiones. Algunos temas externos, como las nuevas políticas de la Administración de Trump y su potencial impacto se suman a problemas propios de la región, como la inestabilidad política o la recesión económica en algunos mercados”, coinciden José Roberto Martins (Brasil), Luis Dates (Argentina), Juan Carlos de los Heros (Perú), Jorge Guadarrama-Yáñez (México) y Alejandro Mesa (Colombia).

El giro de EE UU hacia el proteccionismo y fenómenos como el brexit “pueden implicar la reconfiguración en las relaciones comerciales internacionales, en las que Asia, en particular China, tendrá un rol más activo como socio de comercio exterior”.

La locomotora brasileña y la inercia de México

Desde Baker McKenzie se aprecia que, más allá de los incesantes escándalos políticos, la economía brasileña “está mostrando signos de recuperación después de una larga recesión, lo cual tira de toda la región”, dice Martins.

Cinco socios de Baker McKenzie analizan las reformas y planes en México, Brasil, Colombia, Argentina y Perú

México, la segunda economía latinoamericana, e íntimamente afectada por el inicio de mandato de Trump, merece “cautela hasta comprender cuáles serán los cambios que habrá en las reglas del juego en comercio exterior, y cómo va a responder la economía mexicana a esos cambios”. De momento, Goldman Sachs ha frenado la venta de sus autopistas mexicanas, si bien Jorge Guadarrama recuerda que otros proyectos de inversión siguen su curso.

El país norteamericano ha abierto la tercera ronda de subastas eléctricas; prepara la licitación de nuevas líneas de transmisión; ha adjudicado la Ronda 1.4 para la exploración de hidrocarburos en aguas profundas; se está abriendo a privados el mercado de las gasolineras, y van a producirse oportunidades en seguridad energética, almacenamiento y transporte de hidrocarburos. Otra iniciativa que promete actividad es la de las Zonas Económicas Especiales, llamadas a elevar la competitividad y a reducir la brecha del norte y centro del país respecto al resto.

La construcción del Nuevo Aeropuerto Ciudad Internacional de México, en el que FCC y Acciona forman parte del consorcio ganador del contrato principal, se ha convertido en la obra del momento en toda América. “El efecto Trump ha alcanzado a algunos sectores, pero estamos viendo en México proyectos nunca vistos por su escala, que se están financiando y ejecutando”, afirma Guadarrama-Yáñez.

Otros mercados en el radar de la construcción española, como Perú, Chile y Colombia, “han trabajado de forma consistente en crear condiciones jurídicas que fomenten la inversión”, expone De los Heros.

En Colombia se aprecia reactivación en los mercados inmobiliario y hotelero, al tiempo que “se han abierto extensas zonas geográficas a la agroindustria y el turismo” anteriormente afectadas por el conflicto con la guerrilla. “Más allá del programa 4G de autopistas, se espera la conexión de Bogotá con esas carreteras, así como la concesión del metro de la capital [su presupuesto es de 3.500 millones] y se planifica un segundo aeropuerto”, apunta Alejandro Mesa.

Argentina, dice su compañero Luis Dates, “ha mostrado claro interés por desarrollar un marco jurídico que abra las puertas del país a la inversión, que estuvo limitada por más de una década”.

Los cinco socios de Baker McKenzie aprecian oportunidades en infraestructuras de transporte y energía, pero también en el sector legal tanto por las reformas acometidas como por el creciente trabajo en el área de compliance ante las nuevas regulaciones anticorrupción.

Integración en sectores estratégicos

Están aflorando iniciativas de consolidación en campos como los bienes de consumo, tecnologías de la información, agrícola y recursos renovables. “Los bajos precios de las materias primas, la fluctuación en las tasas de cambio y una creciente clase media son factores que deben impulsar la inversión en la región”.

Antes de la crisis política en Brasil, con el presidente Temer al borde de la destitución, este país apuntaba a convertirse en 2018 en el de mayor crecimiento por actividad en fusiones y adquisiciones, estimándose un alza del 90%. Habrá que ver.

De momento, en el primer trimestre de este año se han dado 71 operaciones transfronterizas hacia Latinoamérica, con grupos de la UE como actores principales tanto en número como en volumen de operaciones.

Privatizaciones y concesiones

- Argentina vuelve a abrirse y ha presentado un plan de infraestructuras apoyado en una nueva ley de colaboración público-privada. “El sector petrolero atraerá más inversión”, aventura Luis Dates, “el país tiene los segundos yacimientos más importantes del mundo en petróleo shale [de esquisto]”.

- Brasil presenta proyectos de infraestructuras dentro del programa Projeto Crescer; nuevas líneas de financiación de BNDES y todo un campo abierto para la toma de activos en el mercado secundario. José Roberto Martins apunta hacia sectores como el de la salud, autopistas y aeropuertos. También a la venta de activos de Eletrobras y Petrobras, que se suman al programa de privatizaciones del Gobierno en distribución de electricidad, aeropuertos, puertos, autopistas, compañías de agua y saneamiento. El experto de Baker McKenzie espera un mercado “más diverso, abierto y competitivo de lo que estamos acostumbrados”.

- El efecto de la ampliación del Canal de Panamá se deja sentir en Perú. “El proceso de privatización de los puertos se inició en 1999 con la entrega en concesión de Matarani”, recuerda Juan Carlos de los Heros, “esto se hizo para modernizar el puerto y responder a la creciente demanda del comercio internacional”. Se privatizaron el muelle sur y muelle norte del Callao, donde hoy se reciben barcos Postpanamax y Super-postpanamax, y “actualmente el Gobierno continúa este proceso con la privatización de los puertos multipropósitos de Ilo y Salaverry”.

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