Los rostros detrás de las futuras armas con las que combatir el cáncer

En 2014, el cáncer estuvo detrás de una de cada cuatro muertes en España

Los avances en investigación traen para la AECC un “futuro retador y prometedor”

Composición de los tres investigadores entrevistados por Cinco Días
Composición de los tres investigadores entrevistados por Cinco Días Laura Lechuga/Ángel Raya/Adriana Terrádez

En la actualidad, de entre todos los desafíos a los que se enfrenta la medicina moderna, el cáncer se trata de la segunda amenaza más temible y letal en España, solo superada por los fallos de tipo circulatorio. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2014, los tumores causaron el fallecimiento de 110.278 personas, una cifra que equivale al 27,9% de las defunciones totales de ese mismo año, que se elevaron hasta las 395.830.

A pesar de la alta mortalidad que provoca, según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), cada año que pasa aumenta el número de personas afectadas por esta enfermedad. “Son varios los factores que intervienen en este aumento, entre ellos están el no seguir una alimentación saludable, el sedentarismo, la obesidad, el consumo de tabaco y alcohol y la exposición solar inadecuada. También el envejecimiento de la población influye en el aumento de casos”, señalan desde la institución.

Para hacerse una idea de la magnitud del problema, solo en 2015 se diagnosticaron 247.000 nuevos casos.

Contra todo esto, los investigadores de todo el mundo se afanan con el objetivo de encontrar mejoras en la lucha contra el cáncer y, afortunadamente para todos, las técnicas año tras año resultan más avanzadas y van ganando en efectividad.

Gracias a los trabajos de Laura Lechuga, Ángel Raya y Adriana Terrádez, el cáncer y otras enfermedades como el sida o las derivadas de fallos celulares son más débiles ante la medicina.

El diagnóstico a tiempo del cáncer y muchas otras enfermedades, un tratamiento individualizado en cada caso para aplicar aquel al que mejor responda el paciente o incluso la posibilidad de eliminar las células dañadas mediante la medicina regenerativa son las armas que emplean en su batalla contra las enfermedades.

La AECC ve un futuro “esperanzador a la vista de los avances en investigación que se van sucediendo y también retador, pues se podría hacer mucho más en la prevención”.

La Profesora del CSIC en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología Laura Lechuga Laura Lechuga

Detectar la enfermedad en cuestión de minutos

Una de las claves a la hora de combatir el cáncer y muchas otras enfermedades es el tiempo que se tarda en detectarlas. El dispositivo desarrollado por la doctora Laura Lechuga y su equipo del Instituto Catalán de Nanociencia y_Tecnología está llamado a revolucionar el diagnóstico.

“¿Te has preguntado alguna vez por qué los medidores de glucosa son tan inteligentes que solo miden ese azúcar? La respuesta se encuentra en que llevan dentro unas proteínas específicas que solo interaccionan con el azúcar”, explica la doctora.

En este mismo principio utilizado por los medidores de glucosa para diabéticos, se basa la idea del dispositivo en el que trabaja Laura Lechuga y su equipo. Con una mínima muestra del paciente, se puede detectar la presencia de distintas enfermedades en función de la proteína situada en el microrreceptor de forma económica y en apenas minutos.

Debido a estas características, la tecnología desarrollada por la doctora y su equipo tiene un gran potencial de cara a mejorar enormemente la sanidad en los países subdesarrollados. “Debido a la ausencia de medios y de laboratorios la mayoría de la población no se encuentra monitorizada”, precisa.

Por otra parte, el dispositivo posee utilidad fuera del campo de la lucha contra las enfermedades, ya que también puede ser utilizado de cara a medir eficientemente la presencia de agentes contaminantes o tóxicos en el medio ambiente.

El director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona Ángel Raya Ángel Raya

Recuperar los órganos dañados a través de la medicina regenerativa

Cuando un órgano de nuestro cuerpo falla, la solución que existe en la actualidad es el trasplante, la extirpación y el ataque mediante fármacos o radiación en la zona del cuerpo afectada. El director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, Ángel Raya, va un paso más allá y apuesta por una técnica más avanzada y menos lesiva.

En los casos en los que se produzca un fallo de tipo celular, como sucede con el cáncer, la técnica regenerativa intenta que sea el propio cuerpo el encargado de eliminarlas de forma natural. Si no se consigue, se procede a reemplazar exclusivamente las células problemáticas por unas sintéticas fabricadas a raíz de una muestra del propio paciente, eliminando así la posibilidad de un rechazo.

“Si se reemplaza la célula, la función se recupera. Lo que ha causado la enfermedad sigue estando presente, pero los problemas desaparecen”, asegura el director del centro.

La investigación se centra en la actualidad en cuatro áreas distintas: sistema nervioso, ojos, corazón y sangre. Al día de hoy, ya se están regenerando médulas óseas, córneas y piel.

“El potencial del impacto es enorme, estamos hablando de las enfermedades mayoritarias que están afectando a la población, sería el fin de afecciones como infartos de miocardio, enfermedades degenerativas y cualquier malfunción asociada al envejecimiento”, sostiene Raya.

La cofundadora y directora general de BioSequence Adriana Terrádez. Adriana Terrádez

Conocer a fondo cada caso para aplicar la terapia más óptima

“No todos los cánceres son iguales, ni siquiera entre pacientes que tienen su tumor localizado en la misma zona”. Con esta premisa en mente, Adriana Terrádez fundó BioSequence, una empresa pionera en España que hace de puente entre las personas afectadas por esta dolencia y una de las técnicas más punteras de la actualidad.

“Queríamos acercar los últimos avances en investigación oncológica a la práctica clínica española en beneficio de los pacientes con cáncer. Este objetivo pasa por la genómica, que nos hace ver que cada tumor es diferente, evoluciona y responde de distinta manera a los tratamientos” afirma Terrádez.

La oncología de precisión es la técnica que posibilita un tratamiento personalizado en cada caso. Para ello, se sirve de análisis moleculares y protéicos de muestras extraídas al paciente. “Solo necesitamos tener acceso a la última biopsia que se le haya realizado o a una muestra de sangre tomada de manera rutinaria”, indica la directora de BioSequence.

A ojos de Adriana Terrádez, esta técnica aporta varias ventajas frente al cáncer: “Analizando a nivel molecular los tumores de los pacientes, se puede conocer a qué tratamientos va a responder mejor, evitando así los ineficaces y obteniendo dos principales beneficios: una mejora en la calidad de vida de los pacientes y un ahorro económico para el sistema, optimizando y racionalizando el uso de fármacos”.

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