Gabriel Escarrer, CEO de Meliá

“Falta voluntad política para regular el alquiler vacacional”

Critica el modelo de Airbnb: “La competencia es buena pero bajo las mismas reglas”

Sobre Cuba, no confía en que EE UU abra la mano a corto plazo con visados de turistas

El consejero delegado de Meliá.
El consejero delegado de Meliá.

El vicepresidente y consejero delegado de Meliá forma parte de una de las sagas de hoteleros mallorquines más importantes, los Escarrer. Su padre y fundador del grupo, Gabriel Escarrer Juliá, anunció en diciembre que renunciaba a las funciones ejecutivas y que le cedía el testigo. Gabriel Escarrer Jaume ha tomado las riendas de la compañía en un momento de bonanza para el sector turístico español, en el que la industria hotelera trata de combatir el auge de la vivienda de uso turístico con una oferta en renovación que busca satisfacer las necesidades de los turistas.

La compañía finalizó el ejercicio 2016 con un incremento del beneficio del 180% y con los ingresos por habitación disponible retornando a niveles de 2007. ¿Qué podemos esperar de este año?

2016 fue un año bueno para la empresa y lo que hemos visto en el primer trimestre apunta a un incremento del revpar [ingreso medio por habitación disponible] de un dígito medio-alto a alto. Lo más importante es que casi todo vendrá explicado por precio y eso tiene que ver con los buenos resultados que prevemos en los hoteles vacacionales y de una estrategia muy exitosa en los destinos urbanos. Eso, junto con los avances en la renovación de muchos hoteles nos hacen vislumbrar un 2017 muy positivo.

El sudeste asiático genera por ahora un 1% de los beneficios de la compañía. ¿Cuáles son las previsiones de futuro?

En esa zona nuestro modelo de crecimiento ha sido como compañía gestora, sin propiedad. Con 14 establecimientos allí lo que hacemos es básicamente cubrir los costes de nuestra estructura y los recursos que utilizamos. Pero es de las áreas donde va a haber mas crecimiento, prevemos contar con alrededor de 30 establecimientos allí a lo largo de los próximos tres o cuatro años. Con esas incorporaciones creemos que a medio plazo, en cuatro o cinco años, la zona debería representar un 5%.
Asia es el mercado con mayores tasas de crecimiento, con mayor incorporación año tras año a la clase media y esa población lo primero que hace es comprarse una casa, un automóvil y viajar. Y eso ya lo estamos viendo en el mercado emisor chino, pero también en el de Corea del Sur, Japón, Vietnam o Indonesia.

Meliá fue pionera en Cuba. ¿Se está notando el inicio del desbloqueo por parte de Estados Unidos?

Estamos muy cómodos con nuestra relación con las hoteleras cubanas y queremos ser partícipes, en la medida de lo posible, de la expansión turística de la isla. En 2016 el resultado de Meliá en Cuba fue muy bueno y el revpar aumentó en más del 10%. Lo importante es que buena parte de ese incremento vino explicado por precio, en este caso, del 17%. Y mucho ha tenido que ver con los lugares en los que ha empezado a acudir el público estadounidense, como La Habana o Santiago de Cuba. La normalización de las relaciones entre Cuba y EE UU ha fomentado mucho ese tráfico de norteamericanos.
No creo que bajo la Administración Trump vaya a abrirse más la mano, o por lo menos, no creo que lo veamos a corto plazo. No creo que toquen los 12 tipos de visado bajo los que los estadounidenses pueden visitar Cuba, pero no se sabe.

¿Se ha notado una caída de viajeros estadounidenses por el efecto Trump?

No, en absoluto. El principal mercado en el que pensamos que pudiera haber algún impacto era el mexicano y no lo hemos notado. De hecho, en el primer trimestre en los hoteles de México estamos ligeramente por encima de presupuesto. No estamos viendo para nada el impacto de Trump en la visita de norteamericanos a México.

En 2016 la empresa redujo la deuda hasta los 542 millones y la ratio deuda ebitda fue de 1,9 veces. ¿Es ese el nivel adecuado?

Siempre hemos dicho que estaríamos por debajo de tres veces, siendo conservadores. En una situación normal deberíamos estar entre 2 y 2,5 veces máximo.

¿Se plantean emitir deuda?

Es algo que podíamos plantarnos. Siempre hemos sido muy activos en el mercado de capitales y tradicionalmente el 50% o más de nuestra deuda financiera ha venido cubierta por el mercado de deuda a través de bonos. No tenemos nada en el radar ahora mismo pero se podría contemplar en el futuro como una diversificación de las fuentes de financiación y para lograr abaratar el coste medio de deuda, que el año pasado se situó en 3,4%.

¿Contempla una posible adquisición?

No, en estos momentos no tenemos nada. Durante los últimos siete años la compañía se ha ido dirigiendo a un crecimiento asset light, en donde prima más el modelo de gestión que el de propiedad. Tenemos 66 establecimientos firmados, que suman unas 16.700 habitaciones, que serán bajo gestión y con un 12% en alquiler. Creemos que ese es el modelo natural de crecimiento y quizá se podría contemplar algo en propiedad, pero marginal.

Junto a Starwood Capital está estudiando la venta de parte de los hoteles que tienen en su joint venture. ¿Planean poner fin a su asociación?

Si mantenemos un 20% en la joint venture es porque consideramos que son activos estratégicos y en caso de realizarse la desinversión, mantendríamos la gestión de los mismos. Es un vehículo de crecimiento y más que una posible venta lo que se está analizando es seguir creciendo con ellos. Si se realizase caja, probablemente se reinvertiría en seguir creciendo con ellos.

¿Dónde?

En España, principalmente en El Mediterráneo, pero sin descartar El Caribe.

Meliá es el único exponente de la industria turística en el Ibex. ¿Ha percibido más interés por parte de los inversores desde su entrada en el índice?

Siendo el turismo una de las principales industrias a nivel nacional y con un peso en el PIB de más del 12%, debería contar con más representación. Para nosotros es un orgullo pertenecer al Ibex 35. Es verdad que hemos percibido un mayor interés por parte de los analistas, lo que ha posibilitado que inversores internacionales se hayan fijado más en la compañía. Además, el volumen medio de transacciones de la acción se ha incrementado en un 30% y eso hace que sea más atractiva para muchos inversores.

El mercado descuenta un alza importante del dividendo con cargo a 2016...

Solamente por la mejora de resultados de un año para otro, ya veremos un alza importante del importe en dividendos. Si bien, es cierto que la compañía ha hecho un importante trabajo a nivel financiero y un crecimiento menos intensivo en capital, por lo que quizá pueda hacer una revisión al alza del pay out. Pero es una decisión que corresponde al consejo de administración.

Una de sus mensajes claves es que Meliá no vende alojamiento, sino experiencias, y ahora tanto Airbnb como Booking se han lanzado también a a ello. ¿Cómo lo ve?

Se han dado cuenta que con competir solo por la venta de camas, como una commoditie, no puedes marcar la diferencia. Nuestro modelo de negocio no compite de forma directa con el alquiler vacacional, ya que nuestra principal defensa es la diferenciación, dar valores añadidos y más conexiones emocionales.
La competencia es buena, pero siempre que estén todos bajo las mismas reglas. Muy a menudo los hoteles se encuentran en una situación clara de desventaja. Ya no entro si los apartamentos turísticos pagan impuestos o no. Simplemente, cumplir con la normativa vigente ya me cuesta 18 euros de media por habitación y día. El mercado de alquiler vacacional debe ser regulado para competir en igualdad de condiciones. Necesitamos el mismo nivel de regulación, ya sea al alza o a la baja.

Pero pese a ser una de las reclamaciones de los hoteleros en los últimos años no se ven grandes cambios...

No hay voluntad. Como no se haga una ley a nivel nacional los parches que están haciendo las diferentes comunidades autónomas no son suficientes. La falta de regulación se extiende también a la falta de controles y a la saturación y eso implica una pérdida de calidad de imagen del destino. Y tenemos claros ejemplos en Barcelona, Palma de Mallorca o Madrid.

¿Por parte de quién no hay voluntad?

Los legisladores van dos o tres años por detrás de la economía colaborativa. Y ellos argumentan algo, que para mí no tiene sentido alguno, que el modelo de negocio de Airbnb es el de un tablón de anuncios. Se están lucrando con este negocio y no pueden decir que es un simple tablón.
Meliá tiene hoteles en propiedad, en gestión y en alquiler, pero el cliente no tiene porqué saber de qué tipo de hotel se trata. No se me ocurriría comercializar en la plataforma de Meliá hoteles que lo mismo no tienen licencia de apertura, no están al corriente de la Seguridad Social o no pagan impuestos. De la misma forma, una plataforma como Airbnb no puede salirse de rositas comercializando algo que no tiene licencia de actividad, que a veces no paga impuestos… hasta que no se arregle ese modelo y se deje de percibir como un puro y simple tablón de anuncios, el modelo no funcionará y es lo que le hemos transmitido al ministro de Turismo Álvaro Nadal.

En enero dijo que el brexit se estaba notando en la llegada de viajeros británicos. ¿Ha ido en aumento?

Solo lo estamos notando para determinados hoteles de segmento muy premium y en la temporada más alta. Dicho esto, las reservas del mercado británico para España están un 10,5% por encima de la misma fecha del año anterior. Es verdad que con la devaluación de la libra frente al euro muchas de estas reservas se están haciendo en la pretemporada y en la postemporada.
No es un tema que nos inquiete siempre y cuando el tipo de cambio se mantenga. Por otro lado, esa depreciación de la libra ha permitido un incremento de la llegada de viajeros de EE UUy Europa continental a nuestros hoteles en Reino Unido.

¿Este verano también colgarán el cartel de completo los hoteleros?

Más que hablar de completos y de mejora de la ocupación me gustaría seguir pensando en el turismo de calidad y en la apuesta por la segmentación. El año pasado tuvimos 76 millones de visitantes pero cerca de 4,5 millones fueron prestados. Es una ventaja para España, que debe seguir aprovechando el momento y apostar por la calidad y por la mejora del producto.

Algunos turoperadores europeos han criticado que en Baleares y Canarias se están disparando los precios este año...

Se fijan en los incrementos de precios pero no se dan cuenta de que entre 2008 y 2014 hubo bajadas muy considerables en las tarifas y que muchas de las ventas eran en base a las ofertas. La memoria es muy selectiva y están viendo los últimos dos años pero no en el esfuerzo que ha hecho la industria turística para ser competitivo. Además, no pueden pretender que no se traten de rentabilizar los esfuerzos realizados en los últimos años en renovación.

¿No teme que la subida de tarifas penalice la imagen de los hoteleros?

No. En muchos casos el revpar, como en Madrid, está ligeramente por encima del que obtuvimos en 2007 y eso sin tener en cuenta la inflación. En el mercado vacacional, que es el que mejor se comportó durante la crisis gracias al cliente internacional hay otras opciones. Si siguen viendo a España es porque además de ser un destino muy competitivo tiene mucho que ofrecer como país.

La CE está investigando a la compañía por discriminación de precios en función del país desde el que se acceda a la web. ¿Ha habido alguna novedad?

Es algo muy reciente y desde la publicación por parte de la Comisión Europea de su nota poca información más se ha desvelado sobre las prácticas que ellos consideran irregulares. El anuncio afecta a 14 empresas de muy diferentes sectores y cinco de ellas están ligadas a la industria turística. Estamos convencidos de que por parte de Meliá, no hemos incurrido en ningún comportamiento reprochable y así esperamos poder acreditarlo. 

Las claves de la compañía

  • Cotización. La acción de la compañía se encuentra en máximos de año y medio. Cotiza a 13,16 euros por título y acumula una revalorización del 18,8%. El consenso de los analistas recopilado por Reuters recomienda su compra, con un precio objetivo de 14,15 euros. Escarrer lo justifica “por la buena evolución operativa de la compañía. Llevamos 27 trimestres consecutivos liderando el revpar del sector a nivel mundial”. 

  • Alianzas con fondos. “Nuestra estrategia de alianzas es muy selectiva. Queremos seguir fortaleciéndolas para seguir creciendo, pero no creo que a corto plazo haya alianzas nuevas”. La compañía tiene dos tipos de alianzas: con fondos de inversión, como Starwood Capital o Avenue Capital, enfocadas a medio plazo, y con empresas familiares. “Estas tienen una visión más largoplacista. Con ellas nos sentimos muy cómodos”, dice Escarrer. 

  • 375 hoteles. La compañía está presente en 43 países y suma más de 96.300 habitaciones. Meliá es la tercera cadena hotelera más grande de Europa y la decimoséptima en el cómputo global. Para este año tiene previsto la apertura de 24 nuevos establecimientos. Escarrer considera que “a nivel de crecimiento orgánico, Meliá puede digerir sin problemas entre 25 a 30 hoteles al año sin crear un cuello de botella. Los 24 establecimientos que vamos a abrir este año nos dan una media de uno cada dos semanas que pensamos que es un ritmo adecuado”. 
  • Cifras. Meliá registró el año pasado un beneficio neto de 100,7 millones de euros, tras anotarse unos ingresos de 1.805,5 millones, un 4% más. La empresa tenía a cierre de 2016 una plantilla formada por 44.405 empleados. 
  • Vacacional. El 58% de los establecimientos de Meliá son vacacionales, frente al 42% que representan los hoteles en destinos urbanos.
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