Tribuna

Sector de automoción: crecer comprando automoción

España es ya un nexo de unión entre América y Asia, lo que incentiva la inversión en el país

Siendo el objetivo de toda empresa poder satisfacer al mayor número de clientes dentro de los mercados en los que opere, el crecimiento supone, en este sentido, un logro y un desarrollo crucial. Como compañía multinacional del sector de la fabricación de componentes de automoción, las adquisiciones permiten no solo posicionarse en el mercado y acceder a toda la cartera de clientes de la empresa adquirida de forma más fácil y rápida, sino que, además, se gana en reputación y nombre a nivel mundial. Clave fundamental para el éxito.

En esta estrategia empresarial, la compra de empresas, el crecimiento y la internacionalización están muy ligadas. La adquisición de compañías añade numerosas sinergias a nivel de acceso a nuevos mercados. Esto se traduce, entre otras cosas, en poder introducir los actuales productos de la compañía en ese nuevo mercado y en aquellos nuevos clientes que aporta la empresa adquirida. También se logra internacionalizar el portfolio de productos de la compañía adquirida en aquellos mercados y clientes donde ya se opera. En el caso de las multinacionales, este ejemplo de simbiosis adquisición-internacionalización es más claro, debido a la capilaridad a nivel mundial que puede llegar a generar una adquisición, sumado a la diversificación de riesgos que ello conlleva. Diversificación de riesgos a nivel de mercado, cliente y producto.

Otra vía de crecimiento son los greenfields, que permiten crear plantas a gusto del consumidor, y adecuar y unificar mejor la producción, layout y gestión, a la política interna global de las multinacionales. Requieren de una estructura de supervisión continua y un coste de personal de estructura mucho más elevado. Desde el punto de vista de la producción, proyectos que empiezan en plantas desde un greenfield tardan bastante más en llegar a los niveles de calidad y márgenes esperados. Mientras que mediante la compra de empresas en funcionamiento, esa adaptación se consigue casi desde el primer momento. No obstante, las adquisiciones requieren más esfuerzo para inculcar a los trabajadores de la empresa adquirida el knowhow y procedimientos internos del grupo.

Desde un criterio comercial, adquiriendo empresas eliminas competidores del mercado, mientras que, empezando desde cero, no. El crecimiento en ventas de una empresa o grupo, si se hace solo por la parte orgánica, tardaría mucho más en adquirir un volumen considerable. E incluso ese crecimiento estaría limitado en el tiempo. Mientras que si se le añade a ese crecimiento orgánico el impulso de la compra de empresas (crecimiento inorgánico), el potencial de volumen a adquirir es mayor y el periodo de tiempo, menor. Obviamente este tipo de crecimiento cuenta con un factor de asunción de riesgo que no todas las compañías estás dispuestas a asumir.

"Las adquisiciones permiten ganar reputación y nombre a nivel mundial"

Bajo la perspectiva geográfica, España, junto con Europa, está viviendo buenos momentos dentro del sector de la automoción. De los casi dos millones de coches producidos en España en el 2012, se estima superar los tres millones para el 2017. Esto supone un incremento superior al 50%. Además, se trata de un país situado en un punto estratégico de cara a las empresas americanas y asiáticas. Esto le ha convertido en el nexo de unión entre ambos continentes, lo cual incentiva la inversión dentro de nuestras fronteras.

Respecto a la salida de las empresas españolas hacia el exterior, se podría decir que aquellas que han sobrevivido a la crisis y tienen un cierto volumen, están activas en cuanto a operaciones cross-border. Actualmente, aproximadamente 8 de cada 10 coches producidos en España son exportados a todo el mundo. Esto muestra el gran nivel de competitividad del mercado español, factor muy importante y a tener en cuenta a la hora de invertir en este sector.

Podríamos identificar las ventajas fundamentales de la compra de nuevas plantas productivas:

-Posicionarse de forma rápida en un mercado al cual no se pertenece, aprovechando el conocimiento interno y cultural por parte de la gerencia y los trabajadores de la empresa local adquirida.

-Acceder a clientes y productos nuevos, consiguiendo diversificar la cartera actual propia en ambos campos. Consolidar la presencia respecto a los actuales clientes.

-Ubicarse cerca de los clientes aportará un fuerte empujón en lo que a competitividad se refiere.

El fin de estar en todos los mercados es llegar a ser proveedor global de referencia de los clientes de una compañía.

Diego Rezola es corporate development manager de Teknia Group.

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