Tribuna

La desbancarización y el ‘direct lending’

La oferta de bancos y ‘direct lenders’ encuentra más elementos de competición que de colaboración en la financiación a grandes empresas

La pasada edición de Cap&Corp tomó el pulso a las tendencias del capital riesgo. La desbancarización y la financiación alternativa se revelaron como unos de los principales motores de su evolución. El auge del direct lending como alternativa es un hecho, pero, ¿en qué medida su crecimiento está ligado a la desbancarización del mercado? Aunque relacionados, es importante entender que son independientes.

La desbancarización llega por unas circunstancias específicas de la banca, el reajuste que lleva a cabo y determinados cambios regulatorios. El direct lending es la financiación facilitada por agentes no bancarios, como fondos de deuda, plataformas P2P, inversores institucionales, e incluso bancos o agencias gubernamentales a través de algunas plataformas P2P. Está cubriendo espacios que antes ocupaba la banca –por ejemplo, en LBO y reestructuraciones–, pero es solo una de sus vías de crecimiento; y no necesariamente la principal.

La experiencia muestra que los países con mayor actividad de direct lending son los que tienen los mayores sectores financieros y bancarios en términos de PIB, es decir, que es indicador de un mercado financiero (bancario y no bancario) más rico y diversificado. El direct lending crece, por un lado, en ámbitos ocupados por la banca, pero con una oferta y una aportación de valor diferente –en flexibilidad en plazos y carencias, agilidad en la concesión, etc.–, al igual que con diferentes estructuras financieras y operativas. Por otro lado, crece con el desarrollo de una oferta diferencial que le permite cubrir ámbitos a los que no llegan ni han llegado antes las entidades bancarias.

Adicionalmente, ambos sectores son muy sinérgicos en determinados tipos de operaciones, ocupando diferentes tramos de riesgo en las inversiones crediticias, como en préstamos sindicados o en financiación con particularidades en estructuras, monedas o restricciones de capital; así como distintos tramos en la cadena de valor en la distribución de fondos, como la destinada a particulares y pymes.

"Los países con mayor actividad de 'direct lending' son los que tienen los mayores sectores financieros y bancarios en términos de PIB"

Respecto a tramos de riesgo, en EE UU el direct lending ha crecido mucho y ocupado el hueco abandonado por la banca en las LBO. Si en los 90, el 70% de la financiación era bancaria y el 30%, direct lending, ahora la proporción está invertida: un 10% y un 90%, respectivamente. En Europa se aprecia una fuerte tendencia en este sentido.

Respecto a los tramos de la cadena de valor, jugadores como LendingClub u OnDeck, plataformas alternativas de préstamos que operan exclusivamente online con ritmos de concesión de crédito de 10.000 millones anuales, no solo están compitiendo con la banca, sino que entre un 30% y un 50% de los fondos que prestan son de la banca. El acuerdo de JP Morgan y OnDeck para préstamos a pequeños negocios es muy representativo de esta tendencia.

La oferta de bancos y direct lenders probablemente encuentre más elementos de competición que de colaboración en la financiación a grandes empresas. Reino Unido es el país europeo donde más se ha consolidado el direct lending. En España, su aterrizaje es reciente, por lo que su margen de desarrollo es realmente extenso. Aunque ahora se centra en empresas medianas, pronto dará el salto al segmento de más pequeñas. La financiación a las grandes, como ya sucede en Reino Unido, todavía está por materializarse.

El direct lending ha crecido en España con relativa facilidad al calor del déficit de financiación bancaria. Actualmente, ante la recuperación del flujo de crédito, los direct lenders necesitan hacer más pedagogía sobre el valor de su oferta, ocupar segmentos de mayor riesgo –como el rescue financing– y estrechar su relación con el capital riesgo y los bancos para participar en las LBO que se produzcan en el mercado. Por otra parte, aunque el comienzo de esta figura en nuestro país fue fundamentalmente extranjero, poco a poco han ido surgiendo fondos españoles que operan bajo esta modalidad, como Trea Direct lending, Oquendo, Alantra Private Debt, Bravo Capital, Iberian Private Debt o Aria Capital. En los dos próximos años, aquí veremos operar a una mayor pluralidad de jugadores de direct lending en cuanto a procedencia geográfica, tipología y nichos en los que se focalizan, pues cada vez son más los fondos que desarrollan estrategias paneuropeas y diversifican el destino de su capital.

En definitiva, banca y direct lending se complementan y su suma configura un universo de financiación más amplio y sofisticado que propicia el desarrollo del mercado en su conjunto.

Sergio Vélez e Ignacio Serra son director general y responsable de Entidades Financieras de FTI Consulting España, respectivamente.

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