Extra Invertir en América Latina

Chile, el reto de modernizarse con vientos en contra

El menor crecimiento económico por la crisis de las materias primas amenaza su esplendor.

Autopista Libertadores, operada por Abertis.
Autopista Libertadores, operada por Abertis.

Es una de las naciones mejor valoradas de Latinoamérica y de los destinos preferidos de inversión. Atrae su seguridad jurídica, económica y política. Pero la desaceleración del PIB por la caída de las exportaciones de cobre y el proceso reformista en el que está inmerso amenazan su esplendor.

Pese a ello, Chile es una de las economías de la región donde más crecerá la inversión española, según el estudio Panorama de la inversión española en Iberoamérica, elaborado por el IE Business School y Air France. Tanto pequeñas como grandes empresas apuestan por este mercado para impulsar su negocio exterior. La mayor estabilidad, expectativas al alza de la actividad doméstica, mano de obra cualificada y calidad de vida son las bondades que resaltan los empresarios.

“No hay un elemento único, sino más bien un conjunto de factores: su marco institucional y certeza jurídica, trayectoria como receptor de capitales y atractivas oportunidades no solo en áreas tradicionales como la minería extractiva, sino también en energías renovables, servicios e infraestructuras”, destaca Vicente Mira, director de la Agencia de Promoción de la Inversión Extranjera.

España es el tercer inversor en esta nación del Pacífico, con casi 11.000 millones de euros entre 2009 y 2014

España es el tercer inversor tras Estados Unidos y Holanda, con 10.946 millones de euros entre 2009 y 2014, que suponen el 9,8% de los ingresos totales del país, apunta Mira. Incluso ostentó en 2012 el primer lugar por volumen acumulado, recuerda Diana Filipescu, profesora de TBS Barcelona.

Sin embargo, un nubarrón a la vista alerta de una posible tormenta. Por un lado, su dependencia del cobre ha lastrado la evolución positiva del PIB en los últimos años. El Fondo Monetario Internacional pronostica para este año un tímido crecimiento del 1,7% frente al 5% de hace cuatro.

“El crecimiento se ha ralentizado desde 2014 por el final del boom de las materias primas y la menor demanda interna, que afectan a la inversión y el consumo. La economía depende en gran medida de las exportaciones de cobre, que representan más del 50% del total del comercio y el 10% del PIB”, advierte la aseguradora Crédito y Caución.

  • Reformas incompletas

Por el otro, las reformas educativa, fiscal, contra la corrupción y constitucional impulsadas por el Gobierno de Michelle Bachelet han minado la confianza de los chilenos en el sistema gubernamental, parlamentario y judicial por la dificultad para alcanzar consensos, e impactado en los agentes económicos, apunta Carlos Malamud, investigador de América Latina del Real Instituto Elcano.

De hecho, el director del Diario Financiero y la Revista Capital, Roberto Sapag, cuestiona en el informe de IE la calidad técnica de las reformas. La norma tributaria, por ejemplo, ha tenido que revisarse por “lo mal elaborada”.

Con todo, “su política es de las más fiables del continente, su régimen democrático está bien asentado, su economía está más saneada y equilibrada que hace unos años y goza de una posición ideal por los acuerdos con EE UU, la UE y la Alianza del Pacífico”, indica José Ramón Pin, profesor de IESE.

Planta fotovoltaica El Romero, de Acciona.
Planta fotovoltaica El Romero, de Acciona.

Pese a situarse en el punto más alejado de la región, tiene grandes ventajas. Turismo, energía (infraestructuras y fuentes limpias), tecnología, salud y bienestar son industrias punteras, según los expertos. “Hay un gran problema de generación eléctrica, aquí está el potencial, desde servicios de ingeniería, consultoría ambiental hasta el tratamiento de aguas residuales”, detalla Filipescu.

No obstante, “la gran tarta está en el sector de infraestructuras y transporte”, según Juan Carlos Martínez Lázaro, economista de IE. Específicamente, en la renovación de sus redes viarias. El Gobierno anunció en 2015 un plan de 20.575 millones de euros en siete años para modernizar y diversificar la economía.

Pero ya es un terreno con bandera española. Abertis es la mayor operadora de autopistas por tráfico, con una media diaria de 19.000 vehículos. Tiene seis concesiones (771 kilómetros de red) hasta 2024. Un negocio al que acaba de entrar el fondo soberano Abu Dhabi Investment Authority, tras adquirir el 20% por un valor de 495 millones de euros.

Esta filial es la cuarta del grupo, después de Francia, España y Brasil. Sus ingresos sumaron 220 millones en el primer semestre, el 5% del total, informa la compañía. Actualmente Abertis negocia inversiones por 500 millones.

Telefónica es la principal compañía de telecomunicaciones, gestiona 13,2 millones de accesos. En el negocio fijo resalta la expansión de la TV de pago y los planes de banda ancha de alta velocidad, mientras en el móvil se enfoca en la captación y retención de los clientes de mayor calidad. En 2015, la filial declaró unos ingresos de 2.220 millones de euros, un 6,3% más que en 2014, y anunció una inversión de unos 640 millones.

  • Relaciones idílicas

Abengoa es otro ejemplo. Tiene a su cargo el desarrollo de la primera planta termosolar de la región de 110 megavatios, en el desierto de Atacama, que generará energía durante 17,5 horas sin radiación solar directa. O la ejecución de los contratos de transmisión y distribución que incluyen la ampliación de subestaciones eléctricas con los proveedores locales Transelec, Chilquinta y Colbún. O la ingeniería eléctrica Ingeteam, que suministra el sistema de control de la planta fotovoltaica El Romero (la mayor de la región), de 246,6 megavatios, para Acciona.

Para esta compañía, Chile es uno de sus mercados estratégicos. Llegó en 1993 y ha consolidado su presencia en la industria minera, de energía, infraestructuras y agua. En 2015 Acciona finalizó las obras de dos túneles de ventilación en la mina de cobre y oro Chuquicamata para la empresa estatal Codelco.

También inauguró su primer parque eólico de 45 megavatios para beneficio de 60.000 hogares. Ahora construye los primeros tramos de la línea 3 del metro de Santiago, por 77 millones de euros, junto a las chilenas Brotec e Icafal. Y levanta en el desierto de Atacama la primera desaladora para el principal productor de minerales de hierro y pellets, CAP, con una inversión de 45 millones. El contrato incluye 20 años de operación.

La última destacada en aterrizar ha sido Mutua Madrileña, que a finales del año pasado adquirió el 40% de la chilena BCI Seguros por 200 millones. Chile aspira a convertirse también en un hub tecnológico, “en la medida en que se avance en los estímulos para la economía digital”, un área potencial para las pymes españolas, apuntan Martínez Lázaro y Malamud.

El peso español

La relación entre España y Chile comienza a establecerse en los años noventa con el desembarco de grandes entidades financieras y de seguros, como Santander, BBVA o Mapfre, que impulsaron el sector. Tras más de 26 años, es un lazo estable y duradero, al que se han ido sumando más de 500 pymes repartidas en sectores como banca, servicios, comunicaciones e infraestructuras, indica Vicente Mira, de la Agencia de Promoción de la Inversión Extranjera.

“Me atrevería a decir que en casi todas las áreas de la economía están presentes”, sostiene. En total, hay cerca de 1.500 empresas, entre ellas Sacyr, FCC, OHL, Ferrovial, ACS, Endesa, Repsol, Gas Natural Fenosa, Grupo Ortiz, Indra, Viajes el Corte Inglés, Zara, Telepizza, entre otras, precisan en TBS Barcelona.

La clave: “Las firmas foráneas son tratadas igual que las chilenas, tienen los mismo beneficios y obligaciones que las locales”, asegura Mira. Y recuerda el acuerdo bilateral entre ambas naciones para evitar la doble tributación y las ventajas fiscales que ofrecen los acuerdos de libre comercio en exportaciones.

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