Justicia

Virgilio Zapatero: “Invité a comer a Goirigolzarri con la tarjeta” ‘black’

El exministro socialista Virgilio Zapatero asegura que usó la tarjeta para gastos de representación

Alega que conserva todos los justificantes y que dio más dinero a Bankia del que le reclaman

San Fernando de Henares
El exministro socialista Virgilio Zapatero a su llegada esta mañana a la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares donde continúa el juicio de las "tarjetas black" de Caja Madrid, en el que el expresidente de Caja Madrid Rodrigo Rato declara hoy. EFEChema Moya
El exministro socialista Virgilio Zapatero a su llegada esta mañana a la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares donde continúa el juicio de las "tarjetas black" de Caja Madrid, en el que el expresidente de Caja Madrid Rodrigo Rato declara hoy. EFE/Chema Moya EFE

“La función de vicepresidente del consejo de administración no tiene un elenco de atribuciones específicas o de competencias. Únicamente las que delega el presidente”, ha explicado sobre su cargo en Bankia el exministro socialista de relaciones con las Cortes Virgilio Zapatero en su declaración como acusado por el juicio de las tarjetas black, aseverando que la suya la usó únicamente para gastos asociados a su labor.

Zapatero, al que se achaca un gasto de 35.998 euros, ha suscitado carcajadas en el público de la sala, y entre los otros 64 acusados de cargar 12,5 millones de euros en gastos sin justificar desde 2003 a 2012, al relatar que en el ejercicio de sus funciones “comí incluso con el Ignacio Goirigolzarri, antes de que fuera presidente de Bakia. Le invité, tuve una amble comida con él y la pagué con esta tarjeta”, ha dicho.

Ante la difusión de su declaración en las redes sociales, su equipo de comunicación se ha lanzado a matizar que era imposible que el comensal supiera de la naturaleza de estas tarjetas.

La declaración, una de las más sosegadas y dolidas de cuantas se han escuchado en las últimas sesiones del juicio, ha sido la de uno de los pocos consejeros que han declarado que su tarjeta era únicamente para gastos asociados al cargo.

“No he entrado nunca a discutir la naturaleza de la tarjeta o de los gastos. Aquí he escuchado muchas interpretaciones que si eran remuneraciones, compensaciones, indemnizaciones… No me considero capaz determinar lo que era”, ha matizado para exponer que aunque le indicaron que la visa era “para gastos de libre disposición”, él se autoimpuso “el criterio de actuar como si fuera únicamente para gastos inherentes al ejercicio de vicepresidente del consejo”.

“Me dediqué a lo que sabía, donde podía aportar algo. Me lo ofrecieron tres veces y dije que no me veía en este tema. Solo cuando el presidente del Gobierno me dijo que convenía, acepté para tratar de acercar las Universidades a Bankia o, mejor la caja a las universidades”, ha expuesto Zapatero.

“Incomodidad”

Zapatero ha declarado que sintió cierta “incomodidad” respecto al funcionamiento de la tarjeta, puesto que las que había tenido en otros cargos públicos era claramente para gastos de representación y cada gasto había que justificarlo.

“Pero en Caja Madrid no existía ese control y eso es lo que a mí me incomodaba. Por eso decidí guardar la facturas”,ha declarado, armado de un archivador en el que asegura están justificados todos sus gastos.

Facturas que fue recopilando y con las que, ha asegurado, fue devolviendo los importes ya en 2012, mucho antes de que saltara el escándalo de las tarjetas black.

“Me dieron una tarjeta que entendí que era para gstosh inherentes a la función e vicepresidentes. Necesitaba rendir cuentas de como la había utilizado. Pero no podía. Nadie me las recibía, nadie me las visaba. En ese momento decidí, para marcharme tranquilo y cerrar esta etapa tan triste de mi vida, tomé todas las facturas, sumé, todas las facturas y las aboné”, ha relatado.

“Bankia no ha actuado lealmente conmigo”, se ha quejado Zapatero asegurando que ha intentado devolver todo el dinero y lograr los justificantes de gasto y que todo han sido impedimentos. “Ofrecí las facturas a la caja, a Bankia. Nadie quería hablar de estas facturas. He estado dos años en un juicio paralelo, sin poder justificar que estos esran mis gastos de representación”, ha denunciado.

Zapatero, que como el resto de acusados no reconoce los gatos de la hoja de Excel aportada a la causa con los cargos de cada usuario de las tarjetas, ha planteado, sin embargo, una defensa original. En lugar de negar cargos duplicados, simultáneos o alegar que nunca los ha hecho o que ni siquiera ha pisado determinados establecimientos, como han declarado el resto, Zaptero ha hecho mención a un viaje a Italia que hizo para conocer la reforma de las cajas transalpinas, que asegura haber pagado con esta tarjeta y que no figura en la hoja.

“En total yo a Bankia le he dado 234.743,37 euros que eran míos. Que me correspondían legalmente a mí”, ha agregado, ofreciendo esta suma como el salario variable al que renunció, el seguro de vida reembolsable que se empeñó en devolver y los gastos de la tarjeta que ha devuelto (27.919 euros, que es lo único que reconoce con sus justificantes en mano) .

“Y Bankia me reclama sin fundamento, sin justificarlo, 19.290 euros. Le he dado a Bankia 12 veces más de lo que me pide. Y antes del escándalo. Bankia se ha comportado conmigo deslealmente e injustamente”, ha concluido Zapatero.

“Perdí 20 millones”

Un argumento relativamente parecido, en cuanto a la cuantificación de obligaciones y gastos, ha hecho el empresario y yerno de Juan Miguel Villar Mir, Francisco Javier López Madrid, al que se imputan 34.807 euros de gasto con su visa opaca.

Yo personalmente, y mi grupo familiar, invertimos 20 millones en la salida a Bolsa de Bankia. Lo mantuvimos porque nos dijeron que la mantuviéramos. Lo hemos perdido todo. Soy la misma persona que se supone que me quise aprovechar de un esquema para beneficiarme de 30.000 euros”, ha expuesto a la sala.

La asamblea estaba al tanto

Por su parte, la exconsejera socialista María Enedina Álvarez, a la que se imputan 47.012 euros de gasto con su tarjeta opaca, ha declarado que ella ya conocía la existencia de estas visas antes de obtenerla por su pertenencia a la Asamblea de la caja.

Se da la coyuntura de que el hasta ahora secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, también formó parte de la Asamblea de la entidad.

Con las declaraciones de hoy se ha dado por concluida la declaración de los 65 acusados, de cargar a las visas opacas de Caja Madrid y Bankia 12,5 millones de euros en gastos personales sin justificar entre 2003 y 2012, con lo que mañana comienzan las declaraciones de los testigos.

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