Premios Ortega y Gasset

El Rey defiende la independencia de los periodistas

Los Reyes, junto a los premiados y los miembros del jurado, anoche, durante la ceremonia de entrega de los galardones. Ver fotogalería
Los Reyes, junto a los premiados y los miembros del jurado, anoche, durante la ceremonia de entrega de los galardones.

El periodismo de denuncia social ha sido el gran protagonista de la trigésima tercera edición de los Premios Ortega y Gasset, concedidos por el diario El País, que el 4 de mayo celebró su 40 aniversario. La lucha de una mujer contra una compañía minera en Perú, el drama de los desaparecidos en México y Colombia, una imagen de la desesperación de los refugiados y el estandarte del periodismo que luchó por las libertades en Polonia son los trabajos periodísticos que han conmovido este año al jurado de estos galardones, que se entregaron anoche en el Palacio de Cibeles de Madrid, en un acto presidido por los Reyes de España.

En su discurso, el monarca destacó que un proyecto periodístico debe responder siempre a un verdadero compromiso con el ciudadano para contribuir a mejorar el país al que pertenece. Y alabó la labor del proyecto editorial que encarna El País, que compartió y asumió desde el principio la decisión de los españoles de vivir en un régimen democrático, integrado en Europa y con voz propia en el mundo, así como la del resto de medios de comunicación españoles, que ha acompañado a la sociedad en su extraordinaria transformación en los últimos decenios. El Rey hizo referencia además al momento de gran intensidad política que vive el país, en un foro en el que estaban presentes la mayoría de los líderes políticos, incluyendo a Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (C’s), Pablo Iglesias (Podemos) y Soraya Sainz de Santamaría (PP). “Un tiempo en el que abunda más que nunca la información y donde las referencias de independencia y calidad siguen siendo imprescindibles para aportar garantías de rigor que doten a la ciudadanía de recursos para formar libremente sus opiniones”. La prensa, continuó, desempeña un papel fundamental en el ejercicio de la libertad de información y es garante de una sociedad democrática, libre, cívica y solidaria.

Por su parte, el presidente del Grupo PRISA y primer director de El País, Juan Luis Cebrián, destacó la labor de los periodistas. “Necesitamos medios y profesionales críticos, independientes y democráticos, capaces de oponerse a los abusos del poder, de cualquier poder, y de orientar a la ciudadanía, especialmente en horas tan confusas como las que en este momento se viven en muchos de nuestros países”.

"El rigor dota de la ciudadanía de recursos para formar libremente sus opiniones", destacó Felipe VI.

En el apartado de premiados, la categoría de mejor historia o investigación periodística, el galardón fue para Joseph Zárate Salazar por el reportaje La dama de la laguna azul versus la laguna negra, publicado en la revista Etiqueta Negra, de Perú. Se trata de un relato sobre una mujer que se niega a abandonar su casa, ubicada en un terreno que reclama una empresa minera. El jurado valoró que “se trata de una historia local que se hace universal. Es un relato de lucha que hace partícipe al lector. Integra muy bien la información con el relato y se acerca a un tema que ha generado un importante conflicto social en Perú. Plantea, además, el debate entre el bien individual y el de la mayoría”.

En la categoría de mejor trabajo multimedia, el reconocimiento fue para Desaparecidos, de Lilia Saúl y Ginna Morelo, publicado en El Universal de México y El Tiempo de Colombia. Se trata de un especial sobre la alta tasa de personas desaparecidas que hay en México y Colombia. El jurado destacó que se trata de “un gran trabajo de denuncia”, debido a “la gran cantidad de información, la técnica narrativa y las soluciones gráficas que incluye este trabajo sobre un drama social como el de las desapariciones”. El jurado acordó en esta edición hacer una mención especial a Ángelo Attanasio, de El Periódico de Catalunya, por el reportaje Connecting África.

En la categoría de mejor fotografía, el galardón, dotado con 15.000 euros y una obra del artista donostiarra Eduardo Chillida, fue para Samuel Aranda, por una imagen de la serie Llegando al paraíso publicada en el diario Ara. La imagen, en blanco y negro, muestra a una madre abrazada a su hijo en el agua en la costa de Lesbos. El jurado hizo hincapié en “la fuerza y el dramatismo de una imagen que representa el drama de los refugiados que intentan cruzar el Mediterráneo”.

En la categoría de trayectoria profesional, el premio lo recibió Adam Michnik, fundador y director del diario Gazeta Wyborcza, en reconocimiento a su labor periodística, que inició en 1965. El jurado calificó a Michnik como un “periodista extraordinario, que ha jugado un papel muy importante en el periodismo polaco y europeo y ha elogiado su contribución al desarrollo de la democracia y la libertad de expresión en Polonia”.

El jurado de esta edición estuvo formado por Adela Cortina, catedrática de Ética de la Universidad de Valencia; la actriz Elena Anaya; la arquitecta Benedetta Tagliabue; el escritor y columnista Juan José Millás; Juan Luis Cebrián; Javier Moreno, director editorial de PRISA; Joaquín Estefanía y Jesús Ceberio, exdirectores de El País, y Antonio Caño, director de El País.