Abonará un tipo anual del 1,5% por 3.000 millones de pasivo

La banca adelgaza un 80% el coste de 3.000 millones de deuda a Abengoa

Torre de una de las plantas solares de Abengoa.
Torre de una de las plantas solares de Abengoa. REUTERS

El grupo de ingeniería y energías renovables tiene su salvamento cada vez más cerca. Los bancos y bonistas que llevan la batuta de las negociaciones con Abengoa dieron luz verde la pasada semana a la hoja de ruta de la reestructuración de la compañía, que contempla la inyección de entre 1.500 y 1.800 millones de euros por parte de las gestoras de fondos lideradas por Houlihan Lokey y entre las que se encuentran BlackRock, Invesco, D. E. Shaw, Värde, Centerbridge, Elliott y la aseguradora AIG, así como la capitalización del 70% de la deuda financiera del grupo, que se quedará con un pasivo sostenible de 3.000 millones.

Una viabilidad que tendrá un coste financiero para Abengoa. Los hasta 1.800 millones que recibirá de los bonistas, y los bancos que deseen sumarse a ellos, a un plazo de cinco años tendrán un interés efectivo del 18% –un 5% de interés anual, más un 4% de apertura y otro 9% de vencimiento, ambos sobre el total del préstamo–, que de cancelarse de forma anticipada tendrá que hacer frente a otro 5% de interés anual.

Los bancos, por otro lado, han aceptado renovar las dos líneas de liquidez que firmaron con el grupo sevillano en septiembre y diciembre del pasado año y que ascienden a 231 millones durante un plazo de dos años. En este caso, el interés que tendrá que abonar Abengoa es un 5% anual. Este crédito está garantizado por las acciones que tiene el grupo en su filial cotizada Atlantica Yield.

La empresa deberá hacer frente además a los intereses de la deuda ya existente una vez se ejecute la capitalización de una parte. Los 9.400 millones de euros de deuda corporativa con los que carga la compañía tenían, a cierre de septiembre de 2015, un coste del 7% de media. De ella, unos 6.000 millones eran deuda corporativa, sometida a un interés del 7,6% de media, mientras que la deuda sin recurso en proceso –unos 2.000 millones– se situaba a un tipo del 6%.

Un interés que será sometido a partir de ahora a un proceso de adelgazamiento para no ahogar a la empresa, que según el plan industrial elaborado por Alvarez & Marsal generará una liquidez entre 2017 y 2020 de 1.000 millones de euros, y que a partir de ahí confía en lograr un flujo libre de caja de unos 700 millones al año.

Los bancos agrupados en el G6 –Santander, CaixaBank, Popular, Bankia, HSBC y Crédit Agricole, tras la salida de Sabadell, que la semana pasada vendió en el mercado secundario los 75 millones de deuda corporativa que tenía de la empresa sevillana– han propuesto a los bonistas que los 3.000 millones de euros de deuda sostenible de Abengoa tengan, tras la reestructuración, un interés de entre el 1% y el 1,5%.

El cambio supone una rebaja de al menos el 80% frente al actual interés. El objetivo, según han reconocido fuentes cercanas a las negociaciones, es conceder a la empresa unas condiciones favorables y no ahogarla en costes financieros que consuman su caja, uno de los problemas que han llevado a Abengoa a su crisis actual. Las bases del rescate que aceptaron la pasada semana los principales bancos acreedores y los bonistas contemplan un plazo de cinco años para que Abengoa cumpla con sus compromisos financieros. Una ejecución que permitirá además a los 50.000 accionistas minoritarios que tiene la empresa acceder a otro 5% del capital.

Los actuales inversores de Abengoa, entre los que está Inversión Corporativa, con un 51% de los derechos de voto, han visto cómo el plan de reestructuración del grupo de ingeniería sevillana merma considerablemente su inversión con la ejecución de la metamorfosis de 6.000 millones de euros de deuda en acciones, con la consiguiente ampliación de capital. Está previsto que reciban un 5% del capital de la nueva Abengoa, mientras que los bonistas y bancos que aporten liquidez nueva a la empresa se quedarán con un 55% y los acreedores que opten por canjear su deuda en acciones recibirán otro 35%.

Un plan que aún tiene por delante la obtención del quórum necesario de acreedores para llevarse a cabo antes del 28 de marzo, pero que ya ha recibido el espaldarazo de más de un 60% de los acreedores financieros.

Los bonistas inyectan 115 millones de liquidez

Está previsto que las gestoras de los fondos representadas por Houlihan Lokey inyecten esta semana liquidez en Abengoa por hasta 115 millones de euros, necesarios para hacer frente a pagos acuciantes. Esta liquidez de emergencia será proporcionada por firmas como BlackRock, Invesco, D. E. Shaw, Värde, Centerbridge, Elliott y la aseguradora AIG.

El dinero nuevo, que irá al tipo de interés del 18%, contará con la garantía de las acciones de Atlantica Yield que servían de colateral para el préstamo de 231 millones que concedieron las entidades del por entonces G7. Es un 25,5% del capital de la filial, valorado en unos 450 millones de euros, de forma que cubriría con creces el importe de los créditos. Atlantica Yield ha subido más de un 30% desde el mínimo de 13,65 dólares por acción que marcó el pasado 11 de febrero.