Las solicitudes bajan un 5% en 2015 y suman siete años de caídas

Los particulares son los principales inventores en España

Entidades públicas y empresas pierden peso en la actividad innovadora por los recortes y la preferencia por la patente europea.

Los particulares son los principales inventores en España

Innovar en España ya no es cosa de organismos públicos, empresas ni universidades, sino más bien de particulares. Sí, se trata de autónomos o personas físicas como usted, su hermano, su primo o amigo, que tienen una idea novedosa y la registran para explotarla más adelante, una vez terminado el periodo de investigación o concreción del producto o tecnología.

Si bien, antes de la crisis, la balanza de dicha actividad se inclinaba más hacia las entidades públicas que hacia las empresas, hoy éstas han pasado a la última posición (20%), principalmente por los recortes en la inversión en I+D+i.

Mientras que las compañías ocupan el segundo lugar (36%) y los particulares lideran, con el 40%, de acuerdo con un informe de Pons Patentes y Marcas Internacional elaborado a partir de las últimas estadísticas disponibles (marzo de 2015) de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

Unas cifras que evidencian la poca cultura innovadora y, por ende, la falta de concienciación entre las firmas españolas -mayoritariamente pymes- en materia de protección de esos derechos de propiedad industrial. Aunque, según la entidad, esta última percepción está cambiando.

“El porcentaje de empresas que patentan en España es muy inferior a la media de otros países europeos (como Alemania o Reino Unido), donde su aportación supera el 75%”, afirma Patricia Ramos, directora del área de patentes de Pons Patentes y Marcas. Esta diferencia respecto a las naciones del entorno repercute de forma significativa en la competitividad del país.

Sin embargo, en Pons Patentes y Marcas Internacional consideran que el mayor peso de los particulares puede cambiar con el próximo cambio legislativo: la nueva Ley de Patentes que entrará en vigor en 2017 establece, entre otras medidas, un examen previo a la concesión, lo que dificultará su obtención.

Entre las principales firmas y organismos solicitantes de derechos de propiedad industrial en España en 2014, destacan el grupo alemán de electrodomésticos BSH, que comercializa productos de Bosch y Siemens; el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), los inventores particulares y las universidades públicas. A nivel europeo, a través de la patente europea, figuran en dicho periodo Telefónica, CSIC y Abengoa.

Tanto los centros públicos de investigación como las academias de educación superior han sido tradicionalmente “los grandes generadores de actividad inventiva”, por eso se mantienen el CSIC y las universidades públicas, encabezadas por la Politécnica de Madrid.

  • Desplome en picado

Las solicitudes de patentes registraron el año pasado otro mal dato y ya acumulan siete años de caídas consecutivas, mientras que las de marcas recorren un camino inverso y se mantienen, aunque han experimentado un crecimiento muy pequeño.

Así, el registro de derechos de propiedad industrial se situó en 2.882 en 2015, lo que supone un descenso del 4,9% con respecto al año anterior, según las cifras de la OEPM recogidas por Pons Patentes y Marcas Internacional. Desde 2008, la bajada acumulada es de casi el 25%.

En tanto, las marcas alcanzaron el año pasado las 50.715 nuevas solicitudes, una subida del 1,2% frente a 2014, suavizando su ritmo de crecimiento, siempre según los datos de la OEPM.

Por comunidades, Andalucía sufre el mayor retroceso (17%), mientras que en Cataluña fue del 10% y en Madrid, del 8%. Aún así, estas tres autonomías siguen concentrando la mayor parte de actividad innovadora, aunque Madrid encabeza el podio, seguida por Cataluña y Andalucía.

En Galicia, Murcia, Castilla y León y Castilla-La Mancha se registran, en cambio, crecimientos importantes que minimizan, en parte, el retroceso generalizado. También destacan Extremadura, Canarias, La Rioja e Islas Baleares, con un saldo positivo. “Son regiones que patentan muy poco en porcentaje y pasar de 1 a 2 ya es un aumento del 50%; son datos poco representativos”, aclara Ramos.

Para Nuria Marcos, directora general de Pons Patentes y Marcas Internacional, el continuo descenso de la actividad innovadora no solo responde a la menor inversión en I+D+i por parte de las administraciones públicas, sino también a la mayor utilización de la patente europea.

“Una alternativa de propiedad industrial cada vez más demandada por nuestras empresas, al tener necesidad de proteger su innovación en el exterior, como parte de su estrategia de desarrollo de negocio”, precisa.

Entre ellos están el programa Horizonte 2020 que promueve la Unión Europa y que ofrece oportunidades de financiación. “Las empresas innovadoras españolas lo están haciendo muy bien y podemos ser algo más optimistas sobre la evolución de las cifras de patentes en los próximos años”, opina Marcos.

La analista cree que el futuro de España a largo plazo pasa por financiar y proteger la actividad de I+D+i: “Ojalá sepamos aprovechar el cambio de ciclo económico y que tanto Administraciones como empresas entiendan su importancia”.