Torre de Núñez exportará 100 toneladas al mercado nipón

La pyme que exporta 1 de cada 4 jamones con destino a Japón

Fachada de una planta de Torre de Núñez.
Fachada de una planta de Torre de Núñez.

El sector de la alimentación en España está caracterizado por un fuerte peso de las pequeñas y medianas empresas. Pese a ello, es una industria que cada vez crece más en el extranjero. Una de estas compañías es la cárnica gallega Torre de Núñez, que en 2016 cumple 50 años y lo celebra con su apuesta por la internacionalización.

Japón es el principal destino de sus productos. Así lo explica Ángel Lamas, responsable del negocio internacional de esta compañía gallega que facturó el pasado año algo más de 20 millones de euros. Tal es su apuesta por el mercado nipón que según anuncia el directivo, el grupo ha firmado un acuerdo para suministrar 100 toneladas de jamón este año, de las 400 que prevé importar Japón.

Lamas explica que el grupo cuenta en dicho mercado con acuerdos con distintas cadenas de distribución. Pero también con grandes compañías como Japan Airlines, que usa sus productos en los aviones, y con la cadena de restauración Subway. “Ofrecen un bocadillo español, con nuestro jamón”, explica Lamas.

La cárnica afronta su expansión en España

El grupo cárnico tiene una posición importante en Galicia y en la región noroeste del país. Sin embargo, al igual que quiere crecer en el extranjero, Torre de Núñez afronta, coincidiendo con la celebración del medio siglo de historia de la compañía, su expansión por el resto de España.

La empresa ha firmado acuerdos con algunas cadenas de distribución para emprender este crecimiento, entre la que se encuentra por ejemplo Dinosol, en Canarias. En el caso de la capital, Madrid, el grupo ha optado por el canal de hostelería y por las carnicerías tradicionales.

Inés Suárez, jefa de marketing de la compañía, señala que el grupo acumula más de una década con un crecimiento anual de cerca del 20% de media. La directiva defiende la importancia que tendrá la nueva fábrica para continuar creciendo en la distribución.

Actualmente, Torre de Núñez, que prepara distintos eventos y celebraciones para su 50 aniversario, cuenta con unos 20.000 metros cuadrados de instalaciones distribuidas en dos plantas, Lugo y O Corgo, dedicadas a la fabricación de embutidos y secadero de jamones. El grupo ha alcanzado una capacidad productiva, a espera de la nueva fábrica, de 450.000 jamones anuales y 5.000 toneladas de embutidos. Todos sus productos proceden de la raza Duroc.

La cárnica no se queda ahí en Asia y ya tiene en cartera la entrada a un nuevo país: Filipinas. El directivo explica que ya cuentan con un acuerdo con un importador local que cuenta con redes propias de distribución. Fuera del mercado asiático, el grupo está presente en países latinoamericanos como Panamá o Guatemala. En la agenda de Lamas se encuentra México, aunque reconoce las dificultades que tiene entrar en dicha región.

No fue hasta 2012 que el grupo decidiera salir a vender al extranjero, en uno de los peores años para el consumo en España. Desde entonces, la compañía ha entrado en 16 países, donde factura en torno al 10% del total. “Me gustaría que en dos o tres años, el peso fuese del doble”, señala Lamas, “creo que se puede alcanzar”.

Para ese importante salto cuantitativo que pretende dar la compañía en el extranjero, tendrá un papel importante la nueva fábrica que el grupo está construyendo también en Galicia. Será el tercer centro productivo de la cárnica y estará especializado en loncheado, para “cubrir la creciente demanda de productos de este tipo”, según informaba Torre de Núñez en un comunicado.

  • Adaptarse a Europa

Este nuevo centro de loncheado cuenta con un doble objetivo para la compañía. En primer lugar, el aumento de capacidad productiva para hacer frente al auge de las ventas del grupo en el extranjero.

La segunda de las razones para emprender esta obra supone adaptar su producción a la normativa europea para el loncheado y envasado de productos cárnicos. “Estas normas son cada vez más exigentes y hasta ahora nos era difícil alcanzarlas”, explica el directivo.

Una vez que esta fábrica entre en funcionamiento, previsiblemente el año que viene, el grupo podrá entrar con mayor capacidad en la distribución de nuevos países europeos. Sin embargo, Lamas reconoce la dificultad del mercado comunitario. “Cuesta más entrar en estos mercados ya que hay empresas que llevan mucho tiempo”, argumenta.

Por el momento, Torre de Núñez ya cuenta con acuerdos con distribuidores en Bélgica y en Suiza, quinto y séptimo importador de jamón respectivamente. El directivo señala que, aunque venden todo su surtido en el extranjero, el jamón y el chorizo copan el 85% del total de sus exportaciones.