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Breakingviews
Columna
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Rusia ya no atrae tanto a la banca

Rusia es ahora aún menos atractiva para los bancos extranjeros. Es “muy poco probable” que Goldman Sachs siga participando en el proceso de licitación para la emisión de bonos de hasta 3.000 millones de dólares (2.700 millones de euros) para el Estado ruso, dijo el miércoles IFR.

Goldman, que no quiso hacer comentarios a Breakingviews, no es ajeno a la prestación de asesoramiento a gobiernos extranjeros o a la controversia resultante. Sus papeles asesorando a Grecia sobre su posición de deuda y asistiendo a Dinamarca en la recapitalización de DONG Energy provocaron una reacción violenta. Ayudar al estado ruso a recaudar efectivo no debería provocar ese mismo problema, dado que las sanciones estadounidenses y europeas se aplican a los individuos rusos, pero no al estado.

Por desgracia para los bancos de inversión que intentan mejorar el negocio, no todo es igual. Al Departamento de Estado de Estados Unidos le preocupa que la financiación de Rusia a nivel soberano pueda terminar en entidades sancionadas, según informó IFR el 26 de febrero. Es discutible si Goldman debería haber parado, pero no es el único banco que ha intentado evaluar dónde está la línea en Rusia.

El banco italiano UniCredit, el francés Société Générale y el austriaco Raiffeisen se mantienen en la región, a pesar de que este último ha tenido que cerrar más de un 10% de sus ramas en Ucrania debido a las hostilidades en curso. Deutsche Bank, en parte como resultado de una reestructuración más amplia, no está. El grupo alemán anunció en septiembre su retirada de la banca de inversión rusa.

El argumento para quedarse es el potencial para estar una mejor posición de cara a que las tensiones políticas se apaguen. El argumento en contra se debe en parte al riesgo de una mayor hostilidad entre Rusia y Occidente. Muchos ambiciosos y bien remunerados banqueros de inversión tienen los brazos cruzados en Moscú. Si empieza a parecer que los gobiernos occidentales ponen un signo de interrogación incluso a las actividades no sancionadas, más bancos podrían seguir a Deutsche y dar un paso atrás.

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