Las consecuencias del desplome del barril de Brent

Italia y España, los países más beneficiados del petróleo barato

Dependencia energética de la Unión Europea Ampliar foto

El desplome del precio del petróleo ha dado oxígeno a la Unión Europea, que importa más de la mitad de los recursos energéticos que consume. La última actualización de la tasa de dependencia energética, que mide en porcentaje el volumen de recursos que necesita importar para satisfacer su consumo, se situó a finales de 2014 en el 53,4%, un nivel muy similar al de los dos anteriores ejercicios.

Petroleo Brent 71,910 0,405%

Esta cifra, sin embargo, es una media y muestra una realidad muy diferente por países. Los de tamaño más reducido tienen tasas de dependencia más bajas, mientras que los grandes consumidores tienen que importar un volumen más elevado para satisfacer sus necesidades de consumo internas. Los siete mayores consumidores en la UE son, por este orden, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, España, Polonia y Holanda, y absorben el 75% de los recursos. La mayor o menor dependencia de las importaciones de energía y más en particular del petróleo es la que determina el beneficio que obtienen con un barril de Brent a 30 dólares.

En ese grupo de beneficiados destacan España e Italia, que tienen una tasa de dependencia energética del 75,9% y del 72,9%, más de veinte puntos por encima de la media de la UE. Italia produce 36,9 millones de toneladas equivalentes de petróleo y consume 160 en un año, mientras que España produce 34,3 millones y consume 119 millones. Ambos países son deficitarios y tienen que recurrir a las importaciones de crudo, por lo que el sesgo positivo o negativo de sus balanzas comerciales oscilan mucho en función del precio del barril de petróleo.

España consume 1,3 millones de barriles de petróleo al día (475 millones al año) y el pasado ejercicio el barril de Brent cotizó a una media de 48,3 euros, con lo que el coste por importar rozó los 23.000 millones. Una cifra sensiblemente inferior a la de 2014 (35.642 millones), período en el que el petróleo cotizó a una media de 74,5 millones. Solo en un ejercicio, el ahorro para la economía española ha superado los 12.500 millones, un montante superior al obtenido por la última reforma fiscal aprobada por el Ministerio de Hacienda (9.000 millones). Las cifras de consumo y de dependencia energética de Italia son muy similares, por lo que los ahorros que está obteniendo son también muy parecidos.

El ahorro en compras de barriles de crudo fue de 12.500 millones en ambos países

La serie histórica de España muestra que la dependencia ha empeorado este al subir 2,5 puntos y situarse en el 72,9%, rompiendo una racha bajista durante ocho años consecutivos. La razón puede encontrarse, precisamente en la recuperación económica, que habría llevado a todos los agentes económicos a elevar sus compras, atraídos por unos precios bajos, y a tirar hacia arriba de las importaciones.

En el otro lado de la clasificación elaborada por Eurostat, la oficina estadística de la Comisión Europea, aparecen Alemania, Francia y Reino Unido, con tasas de dependencia energética sensiblemente inferiores a las de España e Italia. Con un porcentaje del 61,4%, la primera economía de Europa no se ve perjudicada por las oscilaciones del precio del petróleo por el abundante superávit comercial (saldo positivo entre exportaciones e importaciones de bienes) que dispone y por el importante peso que las renovables y la nuclear tienen en su producción (un 60% del total). Entre los grandes consumidores de energía en la UE, las dos naciones a las que menos les afecta la mayor o menor oscilación del precio del crudo son Francia y Reino Unido, con unas tasas del 46,1% y del 45,5%.

En el caso de la economía gala, su menor dependencia se basa en el papel protagonista que juega la industria nuclear en su mix energético. Francia es, tras Noruega, la segunda que más energía produce en la UE, con 135 millones de toneladas equivalentes de petróleo (un 17,1% del total). De esa cantidad, las centrales nucleares proporcionan el 60% de la producción y las renovables otro 13%.

El país grande de la Unión Europea que menos depende del crudo es Reino Unido, con una tasa de dependencia del 45,5%, en gran medida porque es productor de crudo, con 35 millones de toneladas equivalentes de petróleo, lo que equivale a una tercera parte de lo que consume España en un año.