Tribuna

La brecha de género

Davos publica desde 2006 un estudio anual sobre género. ¿Qué ha pasado en esta década? Hay avances, pero lentos. Las brechas se han reducido un 4%; en lo económico lo hicieron un 3%. Las mujeres ganan ahora lo que los hombres en 2006. A este ritmo, la brecha tardaría 118 años en cerrarse. Advierte Klaus Schwab, director de Davos: “El incremento de la automatización asociado a la cuarta Revolución Industrial afectará no solo a la economía, sino también a la humanidad… Debemos crear un mundo en el que los ideales y las aportaciones de las mujeres tengan tanto valor como los de los hombres. La igualdad de género tendrá una crucial importancia en asegurar que el futuro esté al servicio de la humanidad, no amenazado por él”.

The New York Times da idea de la complejidad del problema: “De los 2.5000 participantes en Davos 2016, solo el 17,3% son mujeres”. Comenta: “Hay una pequeña mejora”, pero “esto refleja la realidad del poder geopolítico y económico hoy. Los hombres son casi siempre los únicos a su cabeza”.

A pesar de los progresos educacionales de las mujeres, hay barreras invisibles. Un análisis de Deloitte corroboró estas tendencias. Examinó 6.000 empresas en 49 países. Las mujeres eran solo el 12% de los consejos de dirección y el 4% de los presidentes. Incluso a países como los nórdicos, líderes mundiales en igualdad de género, les queda mucho por hacer. Noruega fue el primer país en introducir cuotas de género obligatorias en los consejos. Alcanzó un 36,7% de mujeres en ellos, pero solo un 18,2% son presidentas. En Suecia, el 24,2% de los miembros de los consejos son mujeres, y solo el 4,7% ocupa las posiciones más altas.

En algunas de las economías más importantes de América Latina, la proporción es muy reducida. En México es el 6,2% en los consejos e ínfima presencia en presidencia. En Brasil, las cifras son 6,3% y 1,1%.

El tema es ético, pero también práctico. Implica una subutilización de su potencial que tiene implicaciones prácticas muy concretas. Las universidades de Leigh y Syracuse revisaron 140 estudios que cubrían 90.000 empresas de 35 países, practicados entre 1989 y 2014. Concluyen que la presencia de las mujeres agrega diversidad en las percepciones y que son más inclusivas en sus comunicaciones e interacciones. Hay empresas pioneras que han puesto el tema en el centro de su agenda y están enfrentándolo activamente. Ese es el camino a seguir.

 Presidente de la Red Latinoamericana de Universidades por el Emprendedurismo Social