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Los activos más rentables de 2016

Se prevé un aumento del 10% en las ganancias empresariales en Europa, que pueden aprovecharse en los mercados

La revalorización esperada para el Ibex es del 10% y la calve para ganar rentabilidad son los fondos mixtos

Los activos más rentables de 2016

El actual entorno económico, con un crecimiento moderado y marcado por unos tipos de interés cero que todavía se prolongarán un tiempo más en Europa, ha llevado a la deuda a rendimientos negativos, y mantiene los depósitos bancarios carentes de atractivo. Ante este panorama, los inversores se ven abocados, un año más, a buscar en la renta variable, y en los productos cotizados, los retornos esperados en sus inversiones. Y es que las perspectivas para la Bolsa, en especial la europea, son positivas de cara a 2016, fundamentalmente por el apoyo de los bancos centrales, la recuperación económica y la mejora de los beneficios empresariales.

Mientras el mercado europeo seguirá dominado por las inyecciones de liquidez y la compra de deuda pública por parte del Banco Central Europeo (BCE) para limpiar los balances de las entidades financieras, al menos hasta marzo de 2017; al otro lado del Atlántico, la más que esperada subida del precio del dinero de la Reserva Federal, provocará una probable apreciación del dólar y un incremento en las rentabilidades de la deuda.

Una divergencia de tipos de interés que, tal y como expone Julien Pierre, economista jefe de Lazard Frères Gestion, será, junto a la volatilidad propia de un periodo marcado por la inestabilidad, “el evento clave global en los próximos meses”. Pierre indica asimismo que es probable que dicha divergencia provoque un peor comportamiento en los beneficios de las compañías americanas, consecuencia de la revalorización del dólar, frente a la mejor evolución de las acciones europeas, fruto de la política expansiva del BCE. Factor que, en gran medida, explica que la Bolsa europea, en general, y la española, en particular, se encuentren sobreponderadas en las carteras de las principales firmas de inversión, frente a la renta fija.

Los focos de tensión del año que viene están en los países emergentes, en China y en las decisiones de los bancos centrales

Resulta innegable la dificultad intrínseca que acompaña el ejercicio de estimación al que se enfrentan los analistas en estas últimas fechas del año. Pero, además, los riesgos y posibles factores de perturbación en los mercados volverán a jugar en contra de estos expertos en el momento de llevar a cabo sus estimaciones de cara a 2016.

José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, enumera hasta cuatro posibles focos de tensión para el año que viene. “Primero, la evolución de las economías y mercados emergentes; en segundo lugar, y desligado de lo anterior por su propia importancia, el desarrollo del escenario y el ciclo económico en China; en tercer lugar, la dinámica de los mercados, especialmente ante la posibilidad de divergencias en política monetaria de los principales bancos centrales; y, por último, las incertidumbres políticas, geopolíticas y sociales, en toda su extensión y complejidad, que afectarán a las anteriores”.

Con todo, y de con la vista puesta en el próximo año, Mads Koefoed, analista financiero de Saxo Bank, resume el sentir generalizado entre los expertos, que sitúan de nuevo a la renta variable como la mejor alternativa para obtener rentabilidad en 2016.

En línea con la mayor parte de los expertos consultados, Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4, estima que los beneficios empresariales en Europa tendrán un aumento en torno al 10%. “Apoyado por la aceleración del crecimiento, lo que implica una mejora de las ventas; un euro débil, el bajo precio del crudo y las favorables condiciones financieras del BCE. Mientras en Estados Unidos, las empresas deberán afrontar el repunte de tipos de interés y posibles presiones salariales”.

Los ahorradores se apuntan a España

Las compañías españolas se verían beneficiadas el año que viene por todos esos factores que han impulsado el crecimiento de la economía europea, y que aún no ha sido aprovechado por el parqué español. Así, la Bolsa patria se encuentra entre las más baratas de Europa. “Pensamos que está ligeramente infravalorada”, resume Fernando Luque, editor de Morningstar.

Los expertos vuelven a mostrar su unanimidad respecto al Ibex 35, al que dan un potencial de revalorización por encima del 10%, en el entorno de los 11.500 puntos.

Pese a la volatilidad existente en los mercados, los fundamentales de las empresas siguen siendo fuertes y los beneficios empresariales pueden alargar el recorrido de los activos de renta variable. Ahora bien, los analistas coinciden en que en 2016, más que nunca, los inversores han de mantener una actitud exhaustiva en la selección de los activos.

Acciones con nombre y derechos propios

Víctor Manuel Peiró, director de análisis de Beka Finance, espera un ejercicio positivo para la Bolsa española, y destaca el posible recorrido del sector financiero, con Santander, Deutsche Bank y Société Générale entre los bancos europeos con mayor atractivo. En España, destaca Telefónica, a la que otorga un recorrido hasta los 14 euros por acción desde los 10,89 actuales, al igual que Iberdrola o Gas Natural. Entre los valores medianos resalta el sector de las comunicaciones, con Mediaset, y el turístico, con NH, a la cabeza y, entre los valores más pequeños, apuesta por Robi, Amadeus y Dia.

Las expectativas de crecimiento en Europa son mayores a las del resto del mundo, lo que beneficiará a los mercados continentales

Virginia Pérez y Javier Monjardín, responsable de renta variable y director de análisis de Tressis, respectivamente, resaltan los sectores relacionados con la demanda interna, debido al incremento del consumo doméstico y una mejora en los salarios. Apuestan por valores cíclicos, “que pese a que aportan volatilidad también dan un extra en momentos de recuperación”, y defensivos, con alto dividendo como Roche o Bayer. Al igual que Peiró, se fijan en el sector financiero, pero no el español, ante el cual se muestran neutrales. En este caso se decantan por entidades de Estados Unidos, como JP Morgan, por la previsible subida de tipos por parte de la Fed, y “bancos europeos diversificados como ING”.

También seleccionan Dia, Iberdrola y Enagás. Se muestran, asimismo, muy receptivos a compañías de consumo, presentes en gran parte de las carteras de los inversores, en especial Danone y Nestlé, o cerveceras como Anheuser-Busch InBev (ABI) y Heineken. Junto a valores defensivos como Adidas, también apuestan por una selección centrada en empresas con capacidad de crecimiento sostenido en el tiempo, como Sacra o Airbus en defensa y aeronáutica, Saab en automoción y Atos en el sector de las tecnologías.

Además, los analistas ponen sus ojos en el incipiente mercado inmobiliario, que por primera vez desde el comienzo de la crisis, verá cómo la edificación residencial pasará a contribuir positivamente al crecimiento del PIB, según un informe de BBVA Research. El departamento de análisis de Banco Sabadell, en su informe de estrategia del primer semestre, apuesta por las Socimi (sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria) Lar y Merlin Properties son sus preferidas.

Renta variable versus renta fija

Deutsche Bank recuerda que en un entorno de tipos de interés muy bajos, las rentabilidades previstas en los activos de renta fija son mínimas, “y solo parece haber algunas oportunidades en ciertos bonos corporativos y en bonos periféricos. Pese a los elevados cupones, vemos mucho riesgo en los high yield [activos de renta fija que poseen la categoría de bonos de alto rendimiento] y también en los bonos emergentes, que además implican un elevado riesgo cambiario”. Y concluye que “lo mejor para invertir en este tipo de activos y tener controlada la exposición a Bolsa, es invertir a través de fondos mixtos flexibles con volatilidad controlada”.

Lucía Catalán, directora comercial de Iberia y Latinoamérica de Goldman Sachs AM, destaca su apuesta por la deuda corporativa y la deuda corporativa de alto rendimiento. “El crecimiento en los mercados desarrollados es estable y los activos de riesgo pueden seguir beneficiándose de la relajación general de las condiciones financieras”, explica. Y nombra los siguientes fondos en renta variable para 2016: GS Europe Equity Partners, GS Japan, GS India, GS US CORE. En renta fija se decanta por GS Global Strategic Macro Bond y GS Global High Yield.

Por su parte, Fernando Luque resume la posición de Morning¬star. “Estamos infraponderados en deuda pública de los países desarrollados, hemos introducido exposición a bonos corporativos europeos, y seguimos siendo positivos en bonos high yield”. Así, destaca los siguientes fondos, que cuentan con un rating positivo por parte de los analistas: Invesco Euro Corporate Bond, en la categoría de renta fija corporativa euro; Raiffeisen-Europa-HighYield, en renta fija high yield euro; Franklin Mutual European, en renta variable Europa; o Man GLG Japan CoreAlpha Eq, en renta variable Japón.

De los depósitos a los productos sofisticados

En los últimos años, la operativa con instrumentos de inversión más sofisticados, comienza a extenderse en paralelo a una mayor cultura financiera. “En nuestro país la cultura del apalancamiento no está muy extendida, ello se une a un desconocimiento de estos productos y a una actitud escéptica ante el porvenir, aunque en realidad este tipo de contrataciones ya se realizaban antiguamente”, explica Inés Martín de Santos, profesora de la Universidad Europea.

Productos como los futuros, los CFD (contratos por diferencia), los ETF (fondos cotizados en Bolsa, un híbrido entre los fondos de inversión y las acciones), warrants (instrumentos financieros derivados que dan derecho a comprar o vender un activo subyacente), turbo y bonus warrants, o multis, han multiplicado la oferta de instrumentos de inversión.

Álvaro Vidal, portavoz del bróker holandés DeGiro –que acaba de desembarcar en España con una estrategia que prevé eliminar las comisiones para operar en las acciones de las mayores compañías del mundo–, constata ese cambio de tendencia entre los inversores con un incremento en la negociación de opciones y futuros del Ibex 35.

Entre la múltiple oferta disponible, Vidal expone que “en general, lo mejor es comprar el activo subyacente, como acciones o bonos. Pero, en otros casos, comprar un producto estructurado como un ETF tiene sentido, por ejemplo, para alguien que quiere diversificar. Un CFD u otro derivado es más una apuesta para el corto plazo, y el inversor tiene que ser consciente del spread o la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta o sobre los costes de financiación”, advierte.

En los productos cotizados, las garantías de liquidez y transparencia vienen aseguradas por su cotización en mercados oficiales, y, pese a implicar apalancamiento, no se pierde más del total del dinero depositado.

Para Alejandro Serrano, responsable de productos cotizados de BNP Paribas, los multis son la principal apuesta en productos cotizados de cara a 2016. “Son una alternativa real y muy sencilla a los CFD para operar en el corto plazo con varias ventajas: no hay que depositar garantías, cuenta con tres índices subyacentes –el Ibex, el Dax y el Euro Stoxx 50–, multiplica la variación del índice por cinco o por 10 y es un producto para operar en posición alcista o bajista”, concluye Serrano.

Activos de inversión del ramo asegurador

Santiago Ranz, director técnico y financiero de Willis Iberia, expone que nos encontramos ante un futuro prometedor para los productos de previsión social como seguros, planes de pensiones o planes de previsión social empresarial. Sin embargo, recuerda que esto no se está traduciendo en el sector asegurador, cuyos activos se ven lastrados por los bajos tipos de interés frente a otros instrumentos de inversión.

Las nuevas estrategias en materia de ahorro se centran en productos aseguradores con una gestión dinámica de las inversiones, sin la habitual garantía de un tipo de interés a vencimiento. Ranz destaca el crecimiento y el buen posicionamiento de cara a 2016, tanto a nivel individual como empresarial, de seguros como unit link, “que permiten invertir de una forma diversificada en fondos de inversión sin coste fiscal y en los que se produce una gestión activa de la cartera”, expone el representante de Willis.

 

La cartera ideal para el ahorrador

Para un inversor de riesgo medio Victoria Torre, responsable de desarrollo de contenidos, productos y servicios de Self Bank, recomienda la siguiente cartera tipo para 2016: un 45% en renta fija, repartido a su vez en distintos niveles de riesgo y activos; un 30% en renta fija a corto plazo europea, por ejemplo, BGF Euro Short Duration Bond o Mutuafondo D; y un 15% en renta fija global flexible: Amundi Global Aggregate. Igualmente, pondría un 10% en un fondo mixto, el Gesconsult León Valores.

Y el 45% restante en renta variable, distribuida de la siguiente manera: el 20% en Europa, a través de un fondo como el UBAM Europe Equity o de un ETF, como el Lyxor Eurostoxx 50; otro 20% en Estados Unidos, a través del Fidelity America o el ETF Lyxor Dow Jones IA; y un 5% en Japón, a través del Schroder Japanese Equity.

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