Habrá un incremento de las operaciones corporativas

La gran empresa prevé una aceleración en el empleo

La gran empresa prevé una aceleración en el empleo
Getty Images

Son el termómetro de la empresa, los que saben si las cuentas cuadran, los que estudian y analizan todos los movimientos que suceden dentro de las organizaciones. Por ello, sus opiniones reflejan el sentir de las corporaciones, y son valiosas a la hora de analizar si la tormenta económica en España escampa. Porque el 75% de los directores financieros (CFOs) españoles considera que el volumen de operaciones corporativas aumentará en los próximos 12 meses. Es un dato que se extrae de la Encuesta a la Dirección Financiera en España, que Deloitte realiza anualmente y en la que han participado 127 ejecutivos, de empresas cotizadas y no cotizadas españolas.

Al contrario de lo que sucedía el año pasado, los directores financieros creen, al menos así opina el 42%, que la economía española crecerá en el próximo ejercicio, frente al 5% del anterior informe. Es el porcentaje más elevado desde 2009, fecha en la que la citada consultora realiza este sondeo, donde se destaca que las principales variables que provocan un mayor impacto en el desarrollo de la economía española son, según los financieros: el precio del crudo (87%), la evolución del tipo de cambio del euro (78%) y el desarrollo económico del resto de países europeos (73%).

El sector energético, pesimista

Un 64% de los financieros europeos confía en que los ingresos de su empresa aumente en los próximos 12 meses. Esta cifra sube al 75%, en el caso de los encuestados en España. Casi la mitad cree que su margen operativo también aumentará, manifestándose más optimistas los directores financieros de la Eurozona (en España este porcentaje es del 57%). En cuanto al nivel de inversión y al número de empleados, un 41% y 35% respectivamente, confían en que se incrementen (54% y 47% respectivamente en España).

Por sectores, los menos optimistas, respecto a los resultados operativos como a los financieros, son los de energía, de servicios colectivos (electricidad, agua, gas...) y minería, “como consecuencia de la incertidumbre y complejidad que rodean al sector, debido a la transformación a la que deben hacer frente para evolucionar el modelo energético actual y adaptarlo a los cambios regulatorios, al incremento de renovables, a los cambios tecnológicos...”, dice el informe. Por el contrario, finanzas y seguros, y tecnología, son los más optimistas.

Todo son buenas perspectivas, cuando está a punto de finalizar el año. Sobre este escenario, los directivos financieros mantienen una sensación positiva respecto a los resultados operativos de sus empresas, alentados por la política expansiva llevada a cabo por el BCE, el descenso del precio del petróleo y la recuperación de la demanda interna, entre otros factores.

Por el contrario, sus colegas europeos (Deloitte ha realizado una encuesta en 15 países en la que han participado 1.298 responsables de finanzas), se han vuelto algo más pesimistas y han bajado ligeramente sus expectativas sobre la evolución de los indicadores.

Casi la mitad de los encuestados considera que las empresas cotizadas están infravaloradas, siendo un porcentaje algo inferior, en el caso de los activos inmobiliarios. En cuanto a las acciones de sus propias empresas, disminuye el número de los que las sitúan a su valor razonable (del 71% al 60%) y aumentan los que opinan que están infravaloradas (del 22% al 33%).

Según los datos del citado estudio, el 47% de los directores financieros españoles prevé aumentar considerablemente el volumen de su plantilla el próximo año. Esta cifra destaca frente al 6% de los directivos financieros españoles, que asegura tendrá que afrontar despidos en sus empresas. Además, el número de organizaciones que apunta a un aumento del número de empleados es casi el doble de los que pensaban lo mismo hace un año (el 26%), y se sitúa por encima de la media europea, que vaticina un incremento de contratos del 35%.

Las perspectivas de los directores financieros españoles, con respecto a los países de la Unión Económica y Monetaria (UEM), son menos optimistas que las relativas a la evolución de la economía española, si bien se mantienen en línea con los resultados de la pasada edición: un 79% considera que habrá una lenta recuperación o crecimiento. Sin embargo, respecto a la economía global son más pesimistas y un 38% opina que estará en estancamiento o recesión.

Una vez más, comparando los resultados en España con los datos de Europa, se aprecia que la confianza de los ejecutivos españoles respecto a sus perspectivas de la evolución del margen operativo, de los ingresos, del gasto de capital y del número de empleados están significativamente por encima de la media europea, lo cual refleja la recuperación económica en curso y las perspectivas económicas positivas en este país.

 

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