Seis candidatos se posicionan entre los favoritos

Villar Mir reabre la venta de Torre Espacio a nuevos inversores

El grupo constructor ha comenzado a contactar de nuevo con inversores para vender, ahora sin prisa, el rascacielos en Madrid

Villar Mir reabre la venta de Torre Espacio a nuevos inversores

Lo que se preveía como una transacción rápida, encalló al final del verano. El grupo Villar Mir puso a la venta en junio su emblemática Torre Espacio en Madrid, con el objetivo de obtener una cifra cercana a 600 millones de euros en agosto con los que hacer frente a la ampliación de capital de OHL, pero la transacción finalmente no se llegó a hacer por las dudas de los candidatos que llegaron a la ronda final y por el elevado precio del inmueble. Ahora, la empresa presidida por Juan Miguel Villar Mir vuelve a la carga y ha reabierto la operación.

¿Quiénes son los candidatos actuales?

El sector ya tiene los nombres de los candidatos con más probabilidad para continuar la negociación por Torre Espacio. De momento hay seis favoritos con los que Aguirre Newman, que no respondió a la petición de información de este diario, ha vuelto a contactar.

Entre ellos están dos potentes fondos alemanes: Patrizia y Deka. También el banco UBS, uno de los grandes gestores de fondos y que ya está en el capital de la socimi Merlin.

Otro de los mejor posicionados es la aseguradora Axa. También se apuesta por un fondo de origen chino, sin presencia actual en España.

Incluso se ha vuelto a contactar con Corporación Financiera Alba, el comprador que dio una negativa a Villar Mir en agosto ante la falta de avales, por lo que parece poco probable que vuelva a hacer una oferta si antes no cambian las condiciones.

Igualmente ocurre con Pontegadea, aunque en este caso, fuentes del sector señalan el precio como el mayor inconveniente, que garantice una rentabilidad atractiva al fundador de Inditex.

Como más improbable comprador, aunque alguna fuente le sitúa en el nuevo rally por el edificio, se encuentra la socimi Hispania. Incluso alguno de los conocedores de la transacción sitúan, de nuevo, a Colonial, participada en un 14% por Villar Mir, como posible tapado en la operación. El grupo juega con la ventaja del apetito inversor de los fondos nacionales e internacionales en el inmobiliario español, sobre todo en activos prime (los de mejor calidad en las mejores zonas), ya que debido a la mejoría económica presuponen una recuperación en las rentas de alquiler.

Aguirre Newman, consultora que tiene el mandato de venta, ha vuelto a contactar con inversores que se quedaron descolgados en la anterior transacción, además de abrir el abanico a otro posibles candidatos, según varios inversores con los que ha contactado de nuevo esta inmobiliaria.

La operación se diseñó en un principio como una rápida operación de venta para conseguir recursos con los que Villar Mir quería acudir a la ampliación de capital de OHL para mantener su participación mayoritaria en la cotizada. Ante la falta de ofertas interesantes, el grupo decidió entonces desinvertir parcialmente de Colonial y Abertis para conseguir esos recursos. Las mejores ofertas recibidas por el rascacielos se situaban entre los 520 y los 570 millones.

Como recordó el propio Villar Mir a principios de septiembre, ahora la empresa ya no tiene prisa por vender el rascacielos al Norte de la Castellana y espera una buena oferta. En agosto, los candidatos finales, según fuentes del mercado, fueron Corporación Financiera Alba (de la familia March) y Pontegadea, el family office de Amancio Ortega. Pero ambos inversores se retiraron sin un acuerdo final.

La clave está en el precio. Villar Mir pide alrededor de 600 millones, porque considera que es un activo trofeo, un rascacielos que cualquier gran inversor nacional o internacional quiere tener en su cartera. El problema es que a ese coste, la rentabilidad que calculan los potenciales inversores se sitúa entre el 4% y el 4,5%, demasiado baja según revelan algunos de los candidatos con los que ha contactado Aguirre Newman.

El rechazo de los March

Torre Espacio, de 230 metros de altura y 57 plantas, cuenta con una superficie total alquilable de 60.142 m2, además de 1.173 plazas de aparcamiento. En la actualidad, el 85% del inmueble está ocupado. En el 55% de la superficie están instaladas las firmas del propio grupo Villar Mir.

Para hacer más atractiva la operación, la empresa está dispuesta a asegurar el alquiler del 100% del edificio, pagando la diferencia si no se llega a la máxima ocupación. La cifra que Villar Mir ha dado como garantía es de 26,4 millones anuales durante alrededor de 10 años.

La gestión del alquiler y búsqueda de inquilinos quedaría en manos de la filial Inmobiliaria Espacio. Aunque la ruptura de la negociación con los March, el candidato final y dispuesto a pagar 570 millones, vino precisamente porque el vendedor no entregó los avales bancarios necesarios que garantizaran de forma fehaciente las rentas de la ocupación, según fuentes conocedoras de la operación.

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