El conocimiento interno y la humildad, fundamentales

Y el mejor tenista de la historia decidió reinventarse

Con 34 años, Roger Federer ha vuelto a su mejor nivel. Gestionar bien el éxito es clave para salir de un posterior fracaso.

Y el mejor tenista de la historia decidió reinventarse
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Cuentan los expertos que siguen el circuito masculino de tenis, que el juego del suizo Roger Federer ha alcanzado niveles que rozan la excelencia. El último Open de EEUU ha sido la confirmación de que El caballero de la raqueta ha vuelto, pese a haber perdido la final contra el gran dominador actual de su deporte, Novak Djokovic. Un caso, el de Federer, que no resulta llamativo por la evolución tenística en sí, sino por el hecho de que esta se haya producido con 34 años y después de que, hace apenas dos, una crisis de resultados le colocase, de cara a la opinión pública, en el ocaso de su carrera. El que quizá sea el mejor tenista de la historia ha sabido reponerse y tener la paciencia para que los malos resultados no le hiciesen tomar decisiones extremas. Un proceso por el que, probablemente, tendrá que pasar ahora Rafa Nadal.

No ha sido un retorno a la cima por arte de magia. Como él ha reconocido en los últimos meses, ha cambiado algunos aspectos de su juego que ya no resultaban tan efectivos como antes. Su saque y su resto son ahora aún más letales, a lo que suma su clásica elegancia de movimientos, que le ayuda a que el desgaste físico sea menor. Una reinvención que, para alguien con 87 títulos a sus espaldas, 17 de ellos de Grand Slam, quizá no hubiese sido necesaria. No para Roger. “El autoconocimiento y el ser consciente de tus limitaciones diferencia a la gente que puede crecer en su desempeño”, afirma Carlos Alemany, headhunter y socio director en Alemany & Partners.

Casi 84 millones de euros por ganar 87 torneos

Y el mejor tenista de la historia decidió reinventarse
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El debut de Roger Federer se producía en 1998, cuando apenas contaba con 17 años. Justo otros 17 después, el suizo puede presumir del mayor palmarés que ha cosechado nunca un tenista profesional. Un total de 26 finales en los cuatro grandes torneos, los de Grand Slam, el Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el Open de EEUU, 17 de ellas ganadas. Además, en 2009 consiguió los cuatro. Ha estado 237 semanas consecutivas en el número 1 del ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), y se ha hecho con un total de 87 torneos del circuito profesional.

Unas credenciales que le han convertido en el tenista que más dinero ha ganado gracias a sus victorias. En la actualidad, según los datos de la ATP, acumula unas ganancias de casi 84 millones de euros, patrocinios aparte. Este año ya ha superado los cinco millones, gracias a los cinco torneos que ha conseguido ganar. Le sigue en esta clasificación el serbio Novak Djokovic, actual número 1 del ranking ATP, con 76 millones de euros, aunque en la temporada actual no tiene rival:ha ganado casi 13 millones. Rafael Nadal, por su parte, ha ganado 65 millones en su carrera.

Explica que, tanto deportistas como directivos, tienen que ser conscientes de que sus carreras atraviesan ciclos, unos positivos y otros no tanto, “y tener una resiliencia muy alta”. En el caso del suizo, se puede establecer un bache de hasta cuatro temporadas en su dilatada y exitosa carrera. Entre 2010 y 2013 solo logró jugar tres finales de los cuatro grandes torneos que componen el calendario. El primer año, la del abierto de Australia, que ganó; en 2011, la de Roland Garros, que perdió;y en 2012, la de Wimbledon, en la que se impuso a Andy Murray. Lo peor llegaría en 2013:ninguna final, y descenso hasta el octavo puesto del ranking ATP, aunque cerraría el año sexto.

Análisis interno

Mantenerte siempre en el mismo nivel es muy complicado”, opina Javier González, consejero delegado de Magna Coaching. “Es importante, en los años de menor rendimiento, establecer los puntos fuertes para reinventarte a partir de ellos. Y marcarte metas asequibles para ir cumpliendo”. Carlos Alemany añade que, más que saber gestionar los momentos de peor rendimiento, hay que haber sabido gestionar los altos. “El autoconocimiento y la humildad son los puntos fundamentales. El hecho de no creerte el rey del universo, dentro de lo que supone ser el mejor tenista de la historia, es muy importante para ser consciente de tus limitaciones. Con un bajo autoconocimiento, la persona que ha llegado al éxito y se enfrenta a un fracaso, no sabe recuperarse”.

También influye el hambre por seguir mejorando, aunque tus armas tengan que ser otras:“Salir de la zona de confort es muy difícil, ya que te sientes dominador de ella, y al dejarla, te enfrentas a algo desconocido. Por ello hay que disfrutar de lo que haces, porque desde ahí eres más consciente del momento en el que estás y de los pasos que te conviene dar”.

Federer decidió abandonar su particular zona de confort. Cambió de entrenador, de raqueta, y de golpes: “Aún me siento joven y motivado. Ahora voleo mejor que hace 10 años”, afirmaba la semana pasada. “Para rendir hay tres elementos:querer, saber y poder. Uno puede saber, tener los conocimientos necesarios para una actividad, y poder, es decir, tener la capacidad para desarrollarlos. Si sabes y puedes, pero no quieres, no estás motivado, o no te gusta tu actividad, todo lo que tienes lo multiplicas por cero”, explica Carlos Alemany, quien apunta a la necesidad de que los deportistas tengan un coach personal, no para el juego, sino para la mente:“una visión externa te hace ver las cosas desde un ángulo diferente”, resume Javier González.

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