El ministro de Comercio cubano se reúne con CEOE

Cuba seduce a los empresarios españoles para invertir en la isla

El ministro de Comercio cubano, Rodrigo Malmierca, expone en la sede de CEOE los atractivos del país

El ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca conversa con el vicepresidente de la CEOE, Joaquim Gay de Montellà.
El ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca conversa con el vicepresidente de la CEOE, Joaquim Gay de Montellà. EFE

El ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca, se reunió con empresarios españoles en la sede de CEOE. En el acto participaron el vicepresidente de CEOE, Joaquim Gay de Montellà, el vicepresidente de la Cámara de Comercio de España, Modesto Piñeiro, y Francisco Javier Garzón Morales, consejero delegado del ICEX, en representación del secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz.

En una situación especialmente importante para la economía cubana, tras retomar las relaciones institucionales con EE UU y en pleno desarrollo de un plan de apertura del país caribeño a la economía global, Rodrigo Malmierca expuso ante un gran número de empresarios españoles las posibilidades que ofrece la isla para la inversión extranjera. El ministro hizo especial hincapié durante su discurso en la Ley sobre Inversión Extranjera, aprobada el año pasado. Esta norma "ofrece garantías e incentivos al capital extranjero", expuso, y fue creada porque "la inversión extranjera es fundamental para el crecimiento de determinados sectores y actividades económicas cubanas", expresó Malmierca. En este sentido, explicó que el país necesita entre 2.000 y 2.500 millones de dólares (unos 2.234 millones de euros) anuales de inversión extranjera para estimular su crecimiento, pues "en Cuba no tenemos suficiente capital propio para llegar a los niveles de desarrollo económicos que esperamos".

Para fomentar la inversión de empresarios extranjeros, el Gobierno cubano ha creado una cartera de oportunidades de negocio, formada por 246 proyectos de 11 sectores distintos. Algunas de estas iniciativas podrían llevarse a cabo en la zona especial de desarrollo del Mariel, una nueva área que se quiere transformar a medio plazo en un centro tecnológico e industrial.

En esta zona, "los incentivos serán aun mayores de los que ofrece la nueva ley", aseguró el ministro. Con una inversión de alrededor de 1.000 millones de dólares, y una superficie de 474 kilómetros cuadrados, aseguró que un total de 400 empresas han manifestado ya su interés por invertir en este lugar. Además, el propio marco regulatorio que ofrece a las empresas hace más fácil que los inversores se interesen por el país, pues "el proceso de aprobación de los proyectos es más ágil, y es la propia oficina que lo administra la que aprueba los proyectos, de manera general", explicó, exceptuando aquellos que necesiten licencias especiales, como, por ejemplo, los planes de explotación de recursos naturales no recuperables.

La marcha de las negociaciones con Estados Unidos también estuvo presente en el discurso del ministro, como era de esperar. Manifestó que las conversaciones con el país vecino son "un elemento positivo", pero todavía se encuentran en una "primera etapa" y que pese a que Obama tomó medidas que van en la dirección correcta, aún son insuficientes, pues el bloqueo económico continúa. Sobre este asunto, Malmierca añadió que los empresarios españoles "no deben estar preocupados" ante un posible desplazamiento por la llegada de compañías norteamericanas. Los nuevos socios "nunca irán en detrimento de los antiguos", sobre todo, recalcó, "la pequeña y mediana empresa española, que tanto negocio ha hecho con nosotros en los últimos 50 años". En cuanto a este nuevo proceso, el ministro manifestó que Cuba no desea "reproducir la matriz de dependencia del pasado, que ya existió con EE UU" y que la solución pasa por tener un comercio y unas inversiones más "diversificadas".

Por su parte, el vicepresidente de CEOE, Joaquim Gay de Montellà, destacó que el proceso de transformación de la economía cubana, y la Ley sobre Inversión Extranjera en particular suponen "un gran paso para establecer un marco jurídico favorable para la inversión extranjera". Además, resaltó que la zona económica especial del puerto de Mariel "puede convertirse en un importante polo de desarrollo económico del país y del Caribe". En este sentido, aseguró que "España ya no solo quiere ser el mayor operador turístico en Cuba, con entre el 70% y el 80% de la capacidad hotelera, sino que tenemos ilusión de entrar en el escenario industrial".

Los empresarios españoles valoraron también positivamente los esfuerzos que está realizando el Banco Central de Cuba para eliminar la dualidad monetaria, "lo que supone facilitar la contabilidad de las empresas y las transacciones comerciales". Con respecto a este asunto, el ministro cubano admitió que es uno de los que crea incertidumbre a los inversores, e insistió en que todavía desconoce cuál será el resultado final. En un acto diferente, el ministro de Industria, Energía y Turismo, Jose Manuel Soria, entregó al ministro cubano un memorando de entendimiento que fija el marco adecuado para impulsar la relación bilateral entre ambos países, tanto desde el punto de vista político, como empresarial.

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