Ha sido el encargado de disparar en el mercado a Damien Hirst

Oliver Barker, el gran mago de las subastas

Oliver Barker, vicepresidente de Sotheby's en Europa.
Oliver Barker, vicepresidente de Sotheby's en Europa.

En 1994, Oliver Barker se unió a Sotheby’s como jefe adjunto del departamento de arte impresionista europeo y moderno en Londres. Más tarde, en 2001, se incorporó al área de arte contemporáneo europeo y cuatro años más tarde se ocupó de supervisar la que fue considerada la venta de la temporada, Pharmacy, de Damien Hirst, que fue vendida en Sotheby’s Londres por 11 millones de libras (15,2 millones de euros), a pesar de tener un precio de entre 3,5 a 4,9 millones de libras (4,8 a 6,7 millones de euros). Esa venta supuso un punto de inflexión en el mercado del arte. Además, Barker jugó un papel decisivo en la organización y la subasta (RED) en Nueva York a favor del Fondo Mundial y en la venta de Beautiful Inside My Head Forever, también de Hirst, que superó los 70 millones de libras esterlinas de recaudación (unos 97 millones de euros).

Entre otros cometidos, Barker ha sido el responsable de introducir en el mercado un grupo de obras de Lucien Freud, por valor de 4,6 millones de libras (6,3 millones de euros), encabezada por Self Portrait with a Black Eye, que fue vendido en 2010 por 2,8 millones de libras (3,8 millones de euros) en Londres, o la colección de Jerry Hall, que alcanzó la cifra de 2,5 millones de libras (3,4 millones de euros). Hoy, es el vicepresidente de Sotheby’s en Europa. “Ha sido un proceso que me ha llevado 20 años, pero el camino ha sido emocionante”, explica.

Valor añadido

Un subastador talentoso, explica Barker, es aquel que añade a una obra un 20% de su valor en una puja. “De hecho, algunas veces se llega a llevar obras a casa para ver cómo quedará instalada en ella”, afirma el subastador de Sotheby’s, que asegura que una subasta exitosa combina grandes obras que atraigan un interés preventa con el trabajo del equipo. “En el momento en el que subo a la tribuna, el 90%de la venta ya se ha realizado previamente”.

Porque gran parte del éxito de una subasta depende de la habilidad y el buen hacer del maestro de ceremonias, esto es, del subastador. Oliver Barker asegura que todo comenzó cuando estudiaba Historia del Arte en la universidad. “Ahí se despertó mi interés por el mercado del arte”. Más tarde estudió un máster en el Courtauld Institute de Londres, trabajó catalogando en la biblioteca de un distribuidor de bronce, y posteriormente en la finca de Man Ray. “Tras comenzar mi andadura en Sotheby’s, sugerí subastar las obras de Damien Hirst”. Ese fue el comienzo de una profesión para la que se necesitan una serie de habilidades. “Para ser un subastador exitoso tienes que tener una buena apariencia física, nervios de acero y mucho ingenio”, explica. Porque ventas como las que él ha ejecutado pueden durar cerca de tres o más horas. En su caso, para poder hacer frente a una subasta recibió formación de un profesor de interpretación. “Trabajó conmigo para perfeccionar mis ejercicios de respiración y me ayudó a mejorar mis técnicas de visualización. En nuestro trabajo te enfrentas ante un público amplio, ya que tienes que estar pendiente de una sala de 2.000 personas”.

Cree que en Sotheby’s le han encargado esta tarea por su gran conocimiento del mercado del arte. “Es importante saber encontrar dónde están las obras de calidad, así que mi trabajo puede resumirse como un negocio basado en la inteligencia”. Pasa mucho tiempo hablando con coleccionistas y con gente que está pensando en vender sus piezas de arte, y como consecuencia viaja mucho. “Además, previamente estableces una relación con los coleccionistas y los convences de que tu pasión e interés por sus obras de arte añadirá valor a la colección, muchas veces quieren que tú seas el único subastador de su obra”, explica Barker.

Que una subasta tenga éxito, asegura, depende del valor emocional que le dan los coleccionistas al arte, “y de la forma de convencer a estos de que cuando su obra o colección está en nuestras manos, el equipo de Sotheby’s trabajará duro para presentar las piezas de la mejor manera posible en el mercado”. De esta forma, se generará un interés por parte de un grupo de postores, “ya que es la mejor forma de asegurar el máximo beneficio para nuestros clientes”.

 

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