La región se ha incorporado más tarde a la recuperación por su mala situación laboral

Andalucía: La vivienda se prepara para ‘explotar’ el boom turístico

El mercado inmobiliario en Andalucía Ampliar foto

La comunidad andaluza fue, sin duda, una de las más golpeadas por el estallido de la burbuja inmobiliaria, por el peso que la vivienda turística ha tenido tradicionalmente en esta región. Atraídas por el influjo que durante décadas ha ejercido sobre el resto del litoral andaluz el entorno de Marbella y toda la Costa del Sol, Andalucía no fue una excepción y también se sumó a la locura constructora y al boom de precios.

De hecho, según las cifras que maneja el Gobierno que preside la socialista Susana Díaz, citando a los censos que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) y a las estimaciones de Fomento, el parque inmobiliario de Andalucía se situaría en la actualidad en torno a los 4,5 millones de viviendas.

Si se compara esta cifra con la existente en 2001 (los censos de población y vivienda se elaboran cada 10 años), el parque ha crecido en más de un millón de casas, lo que en términos relativos equivale a más de un 25%. Esto dio lugar a que se acumulara, como en el resto del país, un importante stock de vivienda nueva sin vender que unas fuentes cifran en 150.000 inmuebles y otros, como la Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción (Cepco) rebajaron a 114.000 en 2009.

¿Qué ocurrió desde entonces? Como en el resto del país, de 2009 a 2013 la actividad constructora e inmobiliaria prácticamente se paralizó, los precios protagonizaron el mayor desplome de la historia reciente y las ventas de pisos se redujeron a mínimos históricos desanimadas por la mala coyuntura laboral y el cerrojazo aplicado al crédito.

Compradores extranjeros

Con este panorama, hasta que los precios de los inmuebles no intensificaron su caída y volvió a reabrirse lentamente el flujo de la financiación, las ventas no comenzaron a despertar y lo han hecho de forma desigual por territorios.

Andalucía no se distingue por ser una de las regiones donde más han crecido las ventas de casas ni donde han vuelto a reaparecer las grúas, seis años después, ya que se ve lastrada porque la situación del empleo no ha mejorado allí como en otras autonomías. Y esto ocurre así se analice la estadística que se analice.

Si se toma como referencia la última en publicarse, el pasado jueves, que es la que elabora Fomento con datos procedentes de las notarías, en el último trimestre de 2014 la venta de viviendas en Andalucía creció un 21% respecto al mismo periodo del año anterior. Unas cifras que se sitúan en torno a la media nacional (19,5%), aunque según Fomento, existen siete regiones que presentan incrementos de las ventas superiores al andaluz.

Por su parte, si se toman las cifras relativas a la estadística que elabora el INE, que obtiene los datos de los registros de la propiedad, el aumento de las ventas en Andalucía apenas fue del 0,3% anual en 2014, mientras la media española se situó en un 2,2%. Ese modesto crecimiento andaluz contrasta, entre otros, con los repuntes del 18,5% y del 12% anual que han protagonizado las ventas inmobiliarias en Baleares y Canarias, respectivamente, otros dos territorios muy influidos por la vivienda turística y las compras realizadas por los extranjeros. Aún así, el excedente de vivienda nueva en Andalucía se ha reducido un 44,5% hasta situarse en 63.250 casas nuevas a septiembre pasado, según Cepco.

Y en materia de precios, ¿dónde se sitúa Andalucía? De nuevo, es conveniente acudir a las dos estadísticas consideradas oficiales: Fomento e INE. El departamento que dirige Ana Pastor publicó recientemente su estadística de precios correspondiente a todo el año 2014 (realizada a partir del valor de las tasaciones) y en ella aunque en términos intertrimestrales los precios de las casas ya subieron de promedio un 0,5% (último trimestre de 2014 sobre los tres meses anteriores), en tasa anual (cuarto trimestre de 2014 sobre idéntico periodo de 2013) el último dato aún fue negativo, ya que la vivienda se depreció un 0,3% a finales del ejercicio pasado.

Andalucía, sin embargo, registró tasas positivas en ambos casos, aunque con alzas muy modestas, del 0,4% trimestral y del 0,2% anual. En la clasificación por provincias, en cinco de ellas todavía se cerró el ejercicio de 2014 con precios más bajos que los contabilizados un año antes. Por su parte, en el estudio del INE (elaborado con las cifras de los notarios), Andalucía cerró 2014 con una revalorización media del 1,8% anual de sus casas, un punto por debajo del dato más elevado, registrado en Madrid y la Comunidad Valenciana, que se anotaron subidas anuales del 2,9% y 2,8%, respectivamente.

Expertos en el sector coinciden en que la recuperación inmobiliaria ha llegado a Andalucía más tarde que a otros enclaves, pero es el momento de aprovechar el tirón del turismo para volver a edificar allí donde exista demanda, generando con ello actividad y empleo.

Normas
Entra en El País para participar