Alemania y España, los mercados favoritos

Alzas prometedoras en Bolsa europea con permiso del BCE

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE REUTERS

El año que termina ha abierto una clara brecha entre el ritmo de crecimiento de la zona euro frente a Estados Unidos que promete acentuarse en 2015, con el inevitable efecto en sus respectivos mercados de deuda y renta variable. Los meses de verano dejaron la certeza de que la recuperación económica no terminaba de cuajar en Europa, que afornta de hecho el riesgo de la deflación y de una eventual recaída en la recesión que tiene en vilo al BCE.

Las Bolsas europeas cerrarán el año con un balance mucho más modesto que el logrado porWall Street. El pulso económico de la zona euro aún es débil y está en manos de las medidas extraordinarias que pueda adoptar el BCE, cuyo impacto real dependerá también de los esfuerzos fiscales y las reformas que pongan en marcha los gobiernos de la región, como se encarga continuamente de recordar Mario Draghi e insisten en sus perspectivas firmas de análisis como Royal Bank of Scotland. En este escenario, las recomendaciones de inversión en la zona euro para 2015 exigen distinguir con más detalle que en el pasado año los valores y mercados por los que apostar.

Las claves

Petróleo y precios
El derrumbe del precio del petróleo es, por un lado, un factor que favorece la amenaza de deflación en la zona euro, pero, por otro lado, será un claro impulso al crecimiento económico gracias al abaratamiento de las importaciones y de los costes de producción de las empresas.

Alemania y España
La Bolsa alemana es una de las grandes favoritas para 2015, a pesar de la exposición de su economía a Rusia, que afronta serios problemas. A su favor tiene la caída del euro, que potenciará el negocio internacional de los grandes gigantes de la industria alemana, que además se beneficiarán de la recuperación.

Deuda corporativa
El intenso rally de la deuda soberana, que aún alienta la expectativa de compras del BCE, está próximo a agotarse y las recomendaciones se trasladan a la deuda corporativa.

La deuda soberana ya ha exprimido casi al límite la rentabilidad que puede dar a los inversores, en un imparable rally que comenzó en el verano de 2012 gracias al firme compromiso de Draghi por velar por el euro. Y la renta variable europea, sujeta a un escenario macroeconómico incierto, pierde adeptos frente a la estadounidense en términos generales de cara al año próximo. El gran aliado de la Bolsa europea, eso sí, seguirá siendo el entorno de tipos de interés a cero para un largo tiempo, lo que obliga a buscar ganancias en el mercado de renta variable, aunque con criterios más selectivos.

Bolsa alemana y periférica de la zona euro, con especial predilección por el mercado español, son las apuestas mayoritarias de Banco Sabadell y de la gestora de fondos de Deutsche Bank, partiendo del escenario común entre los expertos de que l BCE evitará cualquier peligro de recaída en la recesión con nuevos estímulos. La fórmula que pueda emplear genera algunas dudas, especialmente en lo referente a la compra de deuda soberana al más puro estilo del quantitative easing ( QE) de la Reserva Federal.

Inyección de liquidez

Pero sí hay una idea clara de que el BCE cumplirá el proprósito que ha avanzado de elevar el tamaño de su balance hasta niveles de principios de 2012, lo que supone una inyección de liquidez al sistema de alrededor de un billón de euros, que sin duda servirá de carburante para engrasar los mercados, ya sea con compras de deuda soberana, corporativa o de bonos de titulización.

Los valores cíclicos serán los grandes beneficiados del QE del BCE que esperan los expertos, si bien dudan si habrá comprade bonos soberanos

Sabadell confía en que el Eurostoxx se coloque en 2015 en los 3.540 puntos, lo que supone un potencial del 12% desde los niveles actuales. Su preferencia en la zona euro es aun así el Ibex y el Dax, del que destaca que es el único mercado desarrollado con valores que cotizan aún por debajo de sus medias históricas de PER.

La Bolsa alemana se ve favorecida de hecho por otro de los factores clave –y consecuencia en buena parte del plan de actuación del BCE– que domina las pronósticos de los expertos para 2015: la continuación de la depreciación del euro frente al dólar, que sin duda favorece las exportaciones de los gigantes de la industria alemana.

Citi prevé una caída del euro a 1,10 dólares en un plazo de entre seis y doce meses y augura para el largo plazo una cotización por debajo incluso de la unidad, en los 0,99 dólares. En consecuencia, su cartera de valores europeos recomendados está plagada de multinacionales, con preferencia por los sectores de seguros, telecomunicaciones, salud y banca, sectores que se beneficiarían especialmente del impulso a la economía que traería un QE del BCE. E incluye nombres como las alemanas Allianz y Continental, las francesas Axa, Danone o Renault, el italiano Intesa Sanpaolo, y el español Caixabank –único valor español recomendado–, además de las británicas Vodafone, Astrazeneca o Experian.

La fulgurante caída del petróleo ha provocado un creciente interés por el sector del ocio y las aerolíneas, que ya exisitía dada la inclinación de los analistas hacia los valores cíclicos, aquellos en condiciones de sacarle mayor partido a la incipiente recuperación económica. Sabadell insiste en la idea de apostar por medios de comunicación, telecomunicaciones, automoción viajes y ocio, además de por seguros y alimentación. Y recomienda valores europeos como Airbus, Daimler, Sanofi, Anheuser, Essilor y Vivendi.