Seis son los sistemas de calefacción más demandados

¿Qué sistema de calefacción me conviene según el precio actual de la energía?

¿Qué sistema de calefacción me conviene según el precio actual de la energía?

Exponer los conceptos básicos de cada sistema de calefacción. Hacer una valoración individual desde el punto de vista económico. Estos son los dos pasos que debemos seguir para responder a la pregunta. La variable que falta para tener un presupuesto real es añadir el precio de la energía.

Actualmente, los sistemas de calefacción más demandados son seis. Bien es cierto que existen muchos más, pero los descartamos de este análisis porque su demanda es escasa o casi residual, o por necesitar unos requisitos en el inmueble a instalar demasiado característicos. Los sistemas más comunes son:

1- Sistema de calefacción por biomasa: La biomasa es un combustible que proviene directamente de la naturaleza, pero existen diferentes tipos que van de la leña a los huesos frutales pasando por el pellet, que es el más utilizado. El pellet es un cilindro de serrín con un diámetro de 5-6 mm y un largo de 10-25 mm. Es importante elegir un pellet de calidad con sello de garantía. Normalmente se venden empaquetados en sacos o bolsas y son muy fáciles de transportar. Se deben guardar en un lugar seco para que no hinchen y pierdan propiedades, ya que la humedad, así como el agua, hace que su combustión sea más lenta, se produzcan más humos y su rendimiento calórico disminuya de forma considerable. Lo recomendable es almacenarlos en un silo flexible, si se hace correctamente pueden durar indefinidamente.

Las principales ventajas son el tipo de calor que emite, energía limpia sin emisiones de CO2 a la atmósfera, y su índice calórico. Su índice calórico es bastante elevado si tenemos en cuenta que el kWh tendría un coste de unos 3,38 € si compramos los pellets a granel y de unos 4,5 € con pellets comprados en sacos de 15 kg.

Los inconvenientes de este sistema son el almacenamiento, se necesita mucho espacio, y tener que cargar manualmente la tolva de la caldera cada vez que se le acaben los pellets

2- Sistema de calefacción por bomba de calor: Las bombas de calor son un sistema de climatización de alta eficiencia energética donde un agente (agua y/o aire) se ocupa de compensar las cargas térmicas del espacio a acondicionar. Al rendimiento de estos equipos se les denomina COP y suele tener un valor aproximado de 2.5. Se trata de un sistema muy eficiente ya que cada kWh eléctrico consumido aporta, como mínimo, 3 kWh térmicos.

Para climas muy fríos lo que se recomienda es incorporar la tecnología “inverter”, que dispone de un compresor automático de potencia adaptable. Los compresores de tipo inverter trabajan con más fuerza cuando la temperatura se aleja de lo que marca el termostato y con menos fuerza cuando la temperatura es más suave. Esta tecnología mejora el funcionamiento de las instalaciones y aumenta el rendimiento del equipo.

Existen tres tipos de bomba de calor, según de dónde se extraiga el calor y en función del fluido utilizado para transmitirlo:

  • Bomba de Calor Aire-Agua: extrae el calor del exterior y lo transmite al interior a través de un circuito de calefacción por agua.
  • Bomba de Calor Agua-Agua: extrae el calor de un río, lago o pozo para calentar o enfriar un circuito de calefacción.
  • Bomba de Calor Aire-Aire: es la más usada, extrae la energía del aire exterior y lo transmite al interior también en forma de aire.

La tecnología inverter es la más usada ya que produce aire acondicionado en el mismo sistema sin necesidad de una segunda instalación paralela en la vivienda. En el supuesto de utilizar este tipo de bomba de calor con la tarifa eléctrica más cara del mercado, la tarifa eléctrica sin discriminación horaria, en la que 1kWh = 15,09 €, nos da como resultado que este sistema de calefacción consumiría 5,03 € para 1kWh. Esta cifra se debe valorar teniendo en cuenta que el consumo de 1kWh de electricidad nos aportará 3kWh térmicos.

3- Caldera por gas natural: La instalación y el coste de la caldera de gas natural es muy similar a las de gasóleo o biomasa. La diferencia principal es el precio del gas y su sistema de carga automático a través de una tubería de gas canalizada.

Su gran ventaja es la autonomía de la caldera. No necesita ser recargado puesto que el gas llega directamente a la caldera por una tubería. Además, su temperatura puede ser regulada desde la propia caldera, sin necesidad de ningún soporte a mayores, para ofrecer un calor homogéneo.

El gas es un sistema de calor catalogado como limpio, y muy eficaz, cuyo precio está ascendiendo. Aunque no sabemos si seguirá esta línea de ascenso, como pasa con la electricidad, todos los factores apuntan a que será así. Basándonos en las tarifas actuales tenemos dos precios de kWh. La tarifa T.U.R. 1, aplicada en consumos menores de 5.000 kWh, establece el kWh en un precio fijo de 5,75 €. La T.U.R. 2 para consumos superiores a 5.000 kWh, fija el precio del kWh en 5,08 €.

4- Caldera de gasóleo: Es sin duda la más perjudicada del análisis, sus ventajas son muy pocas y sus costes son muy elevados. La instalación es similar a la de cualquier caldera, tanto sea de biomasa como de gas pero el precio del kWh es mucho más elevado. Actualmente el kWh nos costaría 8,78 €. En este tipo de combustible suele haber fluctuaciones importantes a lo largo del año y sus picos más elevados suelen coincidir con las épocas más frías.

5- Radiadores eléctricos: La demanda de este sistema de calefacción se ha incrementado considerablemente en los últimos años debido a dos factores. Su instalación es muy cómoda, puesto que apenas requieren efectuar obra y, además, está respaldada por una agresiva campaña de marketing que promete ahorros energéticos significativos.

Pese a las insistentes promesas de la publicidad, el llamado "calor azul o verde" no figura entre las mejores opciones para calentar tu casa. En realidad es muy parecido a los clásicos radiadores eléctricos de aceite, pero con otros fluidos en su interior. Su funcionamiento es similar al de un secador de pelo o al de una estufa eléctrica, se basa en el efecto Joule. Una resistencia calienta el fluido interior que se encarga de calentar la carcasa exterior y ésta calienta las estancias donde se ubica el radiador.

Los sistemas que emplean resistencias para calentar siempre son los más ineficientes y los más caros. Para que sirva de ejemplo un radiador “azul” necesita el consumo de 1 kWh eléctrico para producir 1 kWh calórico, si lo analizamos aplicando la tarifa eléctrica sin discriminación horaria, producir 1 kWh nos costaría 15,09 €. Con la tarifa con discriminación horaria nos costaría durante las horas de día 1kWh 18,32 € y durante la noche 6,38 €.

6- Acumuladores de calor: Su sistema, básicamente, es el de un radiador eléctrico que calienta un elemento interior térmico acumulativo. La mayoría están compuestos por un núcleo de ladrillos refractarios que se van calentado y nos van descargando calor progresivamente durante el día hasta nueva carga.

Esto significa que con un 50% de gasto energético correlativamente a un radiador azul, nos produzca la misma cantidad de calor, con lo cual el precio del kWh nos quedaría en 7,54€.