Alfredo Mordezki, responsable de renta fija latinoamericana de Santander AM

“La deuda latina puede ofrecer rendimientos del 6% en 2015”

Alfredo Mordezki, responsable de renta fija latinoamericana de Santander AM.
Alfredo Mordezki, responsable de renta fija latinoamericana de Santander AM.

La rentabilidad exigua que ofrece la renta fija de los países más solventes obliga a los inversores conservadores a buscar activos que ofrezcan un punto extra de rendimiento. Alfredo Mordezki, máximo responsable de renta fija latinoamericana de Santander Asset Management, lleva años analizando las oportunidades de inversión en la deuda emitida por las grandes compañías de la región. El gestor considera que el momento actual es muy favorable para este tipo de activos.

Pregunta. ¿La renta fija de Latinoamérica es una alternativa para el inversor que busque un extra de rentabilidad que ya no encuentra en Europa o Estados Unidos?

Respuesta. Absolutamente sí. Creemos que el próximo ejercicio, la deuda corporativa latinoamericana denominada en dólares puede tener retornos bastante positivos, cercanos al 6%, aún con el efecto negativo de las subidas de tipos de la Reserva Federal.

P. ¿De dónde vendrán esos retornos esperados?
R. De una compresión de los actuales niveles de precio de la deuda corporativa latinoamericana y de una demanda sostenida de este tipo de activos.

P. ¿Qué factores empujan esta demanda?
R. Por una parte, factores demográficos: la región es una de las más jóvenes del mundo y los planes de pensiones van a seguir ganando tamaño año tras año;en el caso de México o Perú, sus fondos de pensiones ya se han convertido en jugadores fuertes al comprar emisiones empresariales. Por otra parte, por la mencionada búsqueda de rentabilidad de inversores americanos, europeos o japoneses. En este último país, el 80% de la riqueza está en manos de los mayores de 65 años. Con los tipos en el 0%, necesitan apostar por activos que les ofrezcan un cierto nivel de rentas. También influye la tendencia a la sustitución de los préstamos bancarios por emisiones de deuda.

P. ¿También los gestores de fondos buscarán este tipo de activos?
R. Ya lo están haciendo. Muchos fondos tienen estrategias denominadas cross over, que consisten en comparar las rentabilidades que ofrecen los bonos de compañías con perfiles similares, pero de diferentes países. Eso ha hecho que muchos gestores inviertan parte de sus carteras en bonos latinoamericanos, que tienen rendimientos muy atractivos comparativamente respecto a empresas con perfil crediticio parecido.

P. ¿El universo de emisores latinoamericanos es lo bastante amplio?
R. Sí, tanto en perfiles investment grade [alta calidad crediticia], como en high yield [de menor calidad crediticia]. En los últimos cinco años se ha emitido anualmente deuda corporativa por valor de 80.000 millones de dólares. Hoy es un mercado líquido con un volumen de más de 400.000 millones de dólares. El 60% son bonos de máxima calidad, lo que es sorprendente para quien conoce poco esta región.

P. ¿El mercado tiene la suficiente diversidad por países y sectores?
R. Hay muchas más alternativas que hace unos años. Un fondo puede decidir hoy tener presencia inversora en minería, sin estar en Chile o en Perú. O puede optar estar en pulpa de papel, sin invertir en Brasil. Tenemos muchas opciones de combinaciones de países, rating, sectores e historias crediticias que nos permiten hoy una diversificación que era totalmente impensable hace 15 años.

P. ¿Brasil sigue pesando mucho?
R. Hasta hace poco, el 50% de las nuevas emisiones procedían de Brasil, pero ahora su peso ha bajado al 33%. En cambio, Perú ha sido el país que más ha crecido en términos porcentuales. También tenemos muchas emisiones chilenas.

P. ¿Qué previsiones macroeconómicas tenéis para la región?
R. Las perspectivas no son las más atractivas. Será un año de ajuste: fiscal y de cuenta corriente. Habrá crecimientos modestos, empujados por Brasil, Argentina, Chile y también por Perú. Es un escenario de transición. Necesario, pero no demasiado positivo. Sin embargo, así como hace unos años se buscaban jugadores micro que me permitieran sacar partido a un escenario macro positivo, ahora se buscan empresas que puedan tener un comportamiento muy positivo pese a tener una economía con mayores problemas.

P. ¿Qué visión tenéis de México?
R. Llevamos años siendo muy positivos respecto a la evolución de la economía, pero no habíamos terminado de encontrar empresas que nos convenciesen. Ahora sí que tenemos muchos más emisores, y hay algunos sectores, especialmente los de consumo, industria y banca, que nos ofrecen oportunidades muy interesantes de cara a 2015.

Errores al valorar los efectos de ‘tapering’

M. M. M.

Hace un año, cuando la Reserva Federal empezó a insinuar que en 2014 comenzaría a replegar su programa de compra de activos financieros, muchos especialistas anticiparon profundos movimientos en los flujos de inversión, provocados por el conocido como tapering. La tesis que defendían es que, una vez que los tipos de interés de la renta fija de Estados Unidos empezara a repuntar, habría muchos inversores que desharían posiciones en renta fija de países emergentes, provocando su depreciación. Pero esto no ocurrió.
“A mi juicio, este ha sido el error más grave que ha habido en los mercados financieros en la última década”, reflexiona Alfredo Mordezki. “Los flujos de inversión extranjera directa tienen muy poco que ver con que los tipos de interés de Estados Unidos suban un punto o un punto y medio. Este tipo de decisiones de inversión está mucho más relacionada con las perspectivas de diferencial de crecimiento a largo plazo de una economía o una región”.
En lo que va de 2014, las grandes compañías de América Latina han realizado un centenar de emisiones de deuda, por un importe agregado de 74.400 millones de dólares. Este volumen es récord de emisiones (hace un año, por estas fechas, las colocaciones ascendían a 72.900 millones de dólares, según datos recopilados por Dealogic). “Los flujos de capital no solo no se han revertido este año, sino que se han ampliado, y todas las emisiones han tenido sobresuscripción”, apunta Mordezki.